Cuba

Diario del Centenario de FIDEL, segundo día

Por Manolo Teniente

Me levanté esta mañana a las 6:00, pensando ilusoriamente, que a lo mejor había entrado agua. Inmediatamente que llegué al baño, volví a darme cuenta, como tantas veces en la vida, que los milagros no existen. En realidad, el milagro consistía en que mi anfitrión precavido, me había dejado un cubo de agua dentro del espacio de la ducha, con un cacillo, para que pudiera lavarme, sacando agua del cubo. No gasté más que dos cacillos. De pronto me daba cuenta de lo preciosa que es el agua escasa y procuré no gastar mucho. También me di cuenta de que, con poca agua, puedes solucionar el problema de la higiene, aunque no puedas disfrutar del placer de una buena ducha.

Después del ameno y rico desayuno en la terraza, desde la que podemos ver entre otros árboles, a dos enormes flamboyanes que ocupan casi toda la calle. Es un árbol precioso, muy frecuente en La Habana, aunque también los tenemos, importados en Málaga.

Mario Benedetti, en su primera visita a La Habana, escribió un poema, dedicado a la ciudad, titulado “Es preciso ponernos brevemente de acuerdo”, que cantaría luego Joan Manuel Serrat. En el poema, se habla de los Flamboyanes y de las auras tiñosas, los buitres que vuelan incansablemente por encima de la ciudad. Cuando conocí el poema, ya había sido impresionado en mi primer viaje a Cuba por estas dos cosas, aunque Mario canta también, a la juventud habanera, “los jóvenes son jóvenes de un modo irrefutable” y a las mujeres, “y hay mulatas en todos los puntos cardinales”.

Cita el orgullo de la ciudad “aquí flota el orgullo como una garza invicta” y a la noche habanera “la noche es un sencillo complot contra la muerte”.

Llegado temprano al Palacio de Convenciones, intento descifrar a que coloquio o mesa de debate voy a asistir. Hoy no hay conferencia inaugural, pero sí, al menos 75 ponencias repartidas en 10 salas de reuniones. Todas tienen que ver con la intervención de Fidel en todas las esferas de la vida social, cultural, política, económica o internacional. Las ponencias suelen ser de 15 minutos, agrupadas por temas entre 4 o 5 ponentes y luego hay turno de preguntas.

Yo me apunto por la mañana, en “Unidad, estrategia política e integración regional en el pensamiento de Fidel”. Y por la tarde, en “Fidel y el antiimperialismo en el siglo XXI”.

L@s ponentes son muy variad@s. Hay hombres y mujeres, mayores y jóvenes y ponentes muy brillantes y ardientes y otr@s mucho más aburrid@s. Pero desde luego hay donde escoger.

En el marco del Coloquio, tengo la suerte de ir saludando a gente extraordinaria, que he ido conociendo en actos de apoyo a la Revolución cubana. Una de ellas es Yaimi Ravelo*, fotoperiodista y documentalista. La encontré en el marco del Tribunal Internacional contra el bloqueo, que se celebró en noviembre de 2023, en Bruselas, en la sede del Parlamento Europeo. Durante dos días sesionó el Tribunal, que no era jurídico en el sentido estricto de la palabra, era un Tribunal Político, pero adoptando la forma de Tribunal que juzgaba la política de acoso y bloqueo de EEUU contra Cuba, desde el triunfo de la Revolución. Hubo jueces prestigiosos presidiendo las sesiones y también fiscales, abogados y multitud de testimonios directos de personas que sufrían el Bloqueo cotidiano contra Cuba. EEUU fue condenado en una sentencia, fundamentada rigurosamente según el Derecho Internacional y que teníamos la misión de difundir posteriormente. Yaimi, que iba de un lado a otro con su sempiterna cámara siempre al hombro, nos sorprendió poco tiempo después, porque había elaborado un documental, excelente, llamado “Culpables”, porque no era otro el veredicto de la sentencia que se emitió contra EE.UU. Después, Yaimí hizo una gira por España, y estuvo presentando el documental en distintos sitios del Estado. En Málaga, se proyectó el documental en el marco del XVII Encuentro Estatal de Solidaridad con Cuba, que se celebró en Torremolinos, a principios de octubre de 2024.

Yaimi, adquirió notoriedad como fotoperiodista, cuando, siendo corresponsal del Granma en Venezuela, consiguió una foto del presidente Maduro, el 12 de febrero de 2014, cuando llevaba solo algunos meses en la presidencia. Ese día, se levantaron las fuerzas reaccionarias, alentadas y financiadas por la oligarquía venezolana y todo el apoyo de EE UU. Las guarimbas iban atacando a la gente por la calle y asaltando edificios oficiales. No había ningún sistema de transporte público y reinaba el caos en Caracas. Yaimi y sus compañeros fueron andando por las calles, buscando donde andaba Maduro. Cerca de donde se encontraba, en el caos, Yaimi perdió a sus compañeros, y sola se las ingenió para conseguir permiso de una familia, subir al tejado de su casa, y sacar una excelente foto, donde se ve a Maduro, perfectamente, rodeado de multitudes del pueblo, que arropaban a su presidente y a su gobierno. Para ella, esa foto marcó una divisoria en su carrera, asumiendo su pasión por la fotografía, como un compromiso de vida revolucionario. Ahora trabaja como fotoperiodista para la corresponsalía de Resumen Latinoamericano-Cuba, y se define como “una mujer libre en un país libre. Libre de pensamiento y de ataduras morales…”.

Por la noche a las 8, nos invitan a todas las personas asistentes al Coloquio por Fidel al Teatro Nacional de Cuba, ubicado en la Plaza de la Revolución donde se celebra un concierto como reconocimiento a todas las Delegaciones asistentes. El teatro tiene un aforo total para más 3500 personas, siendo la principal sala La Avellaneda, con una capacidad de 2.254 asientos. El teatro está abarrotado de gente. La primera intervención, sorpresiva, es de un grupo musical ruso, que está en La Habana por la celebración de la Feria Internacional del Libro de la Habana, que se celebra desde el 10 al 16 de agosto. Son tres músicos con un acordeón y dos guitarras, de tipo ruso, llamada balalaika, un tenor. Primero, el tenor, acompañado por los músicos, canta una canción dedicada al Centenario de Fidel, en perfecto castellano. Después, los músicos tocan Kalinka, la canción rusa mas conocida en el mundo. Iniciado el concierto, por la Orquesta sinfónica Nacional con la colaboración especial del maestro Frank Fernández, comienzan con una pieza de Tchaikovsky, que le gustaba especialmente a Fidel y que dentro de su composición tiene estrofas del himno de la Marsellesa. Luego, tocan unas 6 obras populares cubanas, empezando por la pieza Oda a la Patria, compuesta por Frank Fernández, con ocasión del 40 aniversario de la Revolución.

Vuelvo a casa, después del concierto, andando, a pesar de que mi querido anfitrión se había brindado en ir a recogerme al acabar el concierto. Agradezco el paseo, aunque camino por la mayoría del trayecto, por sitios tan oscuros, que apenas puedo ver donde piso. Me cruzo con otras personas que también caminan en la oscuridad, veo a familias en sus portales, charlando y disfrutando del frescor de la noche, y llego al edificio donde vivo, donde no puedo entrar porque no tengo llaves.
Un vecino, que está también sentado en la puerta, se brinda a abrirme, no sin antes aclarar, que me conoce porque dos noches antes, llegué con mi vecino al edificio y me ha visto por allí. ¡¡Eso es vigilancia popular!! ¿Qué pasa por la noches en la Habana o en toda Cuba? ¿Hay robos, asaltos, aprovechando la oscuridad? No hay nada de eso, todo está tranquilo, y si te acercas a alguna persona, para preguntar por donde hay que ir como era mi caso, te responden con toda la amabilidad y dulzura cubana. Como dice mi anfitrión, medio en serio, medio en broma, si este apagón permanente, sucediera en EE.UU, se contarían por miles, los suicidios.

Finalmente en casa, vuelvo a encontrarme con que no hay agua para asearme, aunque tengo mi cubo y mi cacillo preparado, para cuando me levante por la mañana.

*Yaimi Ravelo Rojas, socióloga, fotorreportera y documentalista cubana. Desde 2018 es corresponsal permanente de Resumen Latinoamericano-Cuba, en estos años ha realizado los documentales: Latidos por La Habana (Corto);
La Gota de Agua (co-dirigido con Iriana Pupo); Culpables.

Fuente: Agencias

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