Fidel lo avizoró: La especie humana está en peligro de extinción
Por Hedelberto López Blanch* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.
La noticia aunque avisada en los últimos años por científicos y líderes políticos, resulta alarmante: Las pérdidas derivadas de catástrofes naturales alcanzaron los 100 000 millones de dólares durante el primer semestre del 2026 de acuerdo con un estudio realizado por el Swiss Re Institute.
Entre los principales desastres naturales analizados se encuentran los terremotos de Venezuela, Colombia e Indonesia, los cuales «son un triste recordatorio de que los sismos siguen siendo un riesgo constante en gran parte de América Latina y la población mundial, con el potencial de devastar vidas, comunidades y economías locales en cuestión de instantes».
En Europa las olas de calor y sequía han sido sumamente dañinas para muchos ciudadanos y han disparado la mortalidad en varias naciones como en Alemania que los fallecimientos relacionados con el calor de este verano ascienden a 14 000 personas.
Alrededor de 9 600 de esas muertes se registraron en una sola semana a finales de junio, cuando Alemania sufrió temperaturas superiores a los 40 °C, según el Instituto Robert Koch.
En cuanto a España, el Instituto Nacional de Salud Pública registró casi 4 500 muertes relacionadas con el calor desde el 1 de junio, mientras las autoridades sanitarias francesas informaron de más de 7 300 muertes durante el mismo período.
Por eso cada día retumban con más fuerza por el orbe, las visionarias palabras del líder de la Revolución Cubana en la cumbre de la Tierra realizada en Río de Janeiro, Brasil en 1992 cuando vaticinó:
“Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre. Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo. Es necesario señalar que las sociedades desarrolladas son las responsables fundamentales de la atroz destrucción del medio ambiente”.
Un estudio liderado por la Universidad de Oxford, publicado en la revista Nature Sustainability indicó que si el calentamiento global alcanza 2°C, aproximadamente 3 790 millones de personas vivirán bajo condiciones térmicas severas para mediados de siglo.
La cifra representa casi el doble de la población afectada en 2010, evidenciando que la crisis climática avanza a un ritmo mucho más acelerado de lo que las proyecciones anteriores sugerían.
Entre las zonas más críticas se destaca la América Latina incluso si no se supera el límite de 1.5°C del calentamiento.
Los investigadores recalcan que el calor extremo no es solo una cuestión desesperante y advierten que impactará directamente en la salud pública ya que habrá un aumento de la mortalidad por golpes de calor y enfermedades cardiovasculares.
Asimismo aparecen otras afectaciones pues las sucesivas olas de calor y la intensa sequía que azotan Europa han llevado a la agricultura a una crisis sin precedentes, con pérdidas que atacan especialmente a los cultivos de hortalizas y cereales, donde se esperan cosechas «catastróficas», según un reciente informe del diario británico The Guardian.
En Francia, la producción de algunas verduras se ha desplomado: el brócoli registra caídas del 60 %, los guisantes del 40 % y las alcachofas de entre el 50 % y el 100 %. Además, la cosecha de maíz podría reducirse un 35 % respecto al 2025, hasta unos 9 millones de toneladas, un nivel no visto desde 1980.
El impacto también alcanza a la ganadería, según The Guardian. Los productores franceses reportan descensos de entre el 10 % y el 15 % en la producción de leche, mientras que la de heno para alimentar al ganado en invierno se sitúa alrededor de un 30 % por debajo de la media histórica. La producción de huevos también ha caído, con cerca de un millón menos al día debido a la elevada mortalidad de aves durante las olas de calor.
La situación se repite en otros países. Más del 60 % de las tierras agrícolas de Italia sufren algún grado de sequía, con pérdidas superiores a los 3 000 millones de euros (más de 3 400 millones de dólares). En España, las cosechas de cereales han registrado fuertes descensos en varias regiones y el sector vitinícola prevé una caída del 20 % en la producción del 2026.
Otra investigación de DTU Space, publicada en el Journal of Geophysical Research, Solid Earth, asegura que el cambio climático esta afectando al Ártico a un ritmo acelerado con pérdida de grandes cantidades de hielo en Groenlandia. Agrega que ya son 28 años consecutivos en los que ese territorio ha perdido más hielo del que produce y supone una amenaza seria para los entornos humanos y naturales en todo el mundo.
La capa de hielo de Groenlandia es uno de los mayores recursos de agua dulce del planeta, contiene el equivalente a un crecimiento global del nivel del mar de 7,4 metros y cada centímetro de aumento expone a unos seis millones de personas a inundaciones costeras.
Las inundaciones de áreas tan densamente pobladas provocaría un desplazamiento masivo de personas (refugiados climáticos) de las zonas bajas.
Al potenciarse las temperaturas de los mares, los huracanes serán cada vez más violentos y peligrosos, dejando a su paso destrucción de ciudades, cultivos, desmantelamiento de infraestructuras, hambre y enfermedades.
Por eso, una y otra vez, hay que volver a releer aquel profético discurso de Fidel Castro en Río de Janeiro cuando con mucha fuerza y convicción afirmó: “Los bosques desaparecen, los desiertos se extienden, miles de millones de toneladas de tierra fértil van a parar cada año al mar. Numerosas especies se extinguen. La presión poblacional y la pobreza conducen a esfuerzos desesperados para sobrevivir aun a costa de la naturaleza. No es posible culpar de esto a los países del Tercer Mundo, colonias ayer, naciones explotadas y saqueadas hoy por un orden económico mundial injusto.”
Y solo nos queda preguntar: ¿Acabarán los países desarrollados, máximo culpables de ese peligro, de tomar conciencia o esperarán a que el tiempo se acabe para todos?
(*) Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de “La Emigración cubana en Estados Unidos”, “Historias Secretas de Médicos Cubanos en África” y “Miami, dinero sucio”, «Rubio, un mitómano incontrolable», entre otros.

