Culturales

Cuba: solidaridad de pueblo a pueblo

Por Gilberto López y Rivas.

El 26 de septiembre pasado se llevó a cabo, con singular éxito, la Gran Subasta de Arte en Defensa de Cuba, en apoyo a niñas y niños con cáncer, un evento memorable que se organizó por iniciativa del capítulo mexicano de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (REDH), que con la cooperación entusiasta del Centro Cultural México-Cuba Benny Moré y un colectivo fraterno de veteranos y de jóvenes en el ámbito de la pintura, logró reunir 100 obras, debidamente identificadas y exhibidas en una gran sala del propio centro. 

Previo al inicio de la puja, el coordinador de la REDH, además de agradecer la generosidad del gremio artístico, reiteró que, en el contexto de guerra que vive la humanidad, la Subasta de Arte, como otras tantas acciones, rompe simbólica y materialmente el cruel bloqueo de los gobiernos estadunidenses impuesto al soberano y digno pueblo de Cuba, como un acto de paz y fraternidad, de reciprocidad y responsabilidad políticas como ciudadanos del mundo.

Entre los donadores de obra hubo artistas de varias geografías de nuestra América, incluyendo a la propia Cuba y, muy significativo, a los pueblos mayas de la península de Yucatán. 

Por su parte, el embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, agradeció emotivamente la iniciativa de esta REDH y destacó el altruismo de las y los artistas que, sin condición alguna, se sumaron a esta noble causa. El diplomático resaltó que, independientemente del monto que se alcanzara con la subasta, “llegará a los niños con cáncer”, al tiempo que reconoció el significado humano de una acción que expresa los vínculos de solidaridad entre los pueblos de Cuba y México.

“Estos hechos de generosidad, de solidaridad, que expresan el humanismo de los mexicanos y cubanos participantes en este proyecto, llegan al pueblo cubano, nos dan aliento, nos dan esperanza”, afirmó el diplomático. 

La subasta fue conducida con gran profesionalismo y empatía, convirtiéndose en un acto divertido y envolvente, en el que destacó, en todo momento, el compromiso de donadores presentes que bajaban los precios para asegurar la compra y con un público que festinaba las adquisiciones de los coleccionistas y compradores novatos, totalmente inmersos en la magia que logra la solidaridad entre pueblos hermanos, unidos por la convicción antimperialista, finalizándose entre vivas a la Cuba socialista y revolucionaria. 

No es la primera vez que el capítulo mexicano de la REDH organiza este tipo de actos que refrendan la fraternidad entre Cuba y México. Ya en la difusión de la Gran Subasta en Defensa de Cuba se recordó que la Red en Defensa de la Humanidad surgió por iniciativa de destacados intelectuales mexicanos y cubanos en un histórico encuentro en octubre de 2003, en el Polifórum Siqueiros, y cuya intención quedó expresada en el llamamiento “A la conciencia del mundo”, leído por el entrañable Pablo González Casanova en la Plaza de la Revolución, en La Habana, el 1º de mayo de ese mismo año, cuando todas las fuerzas progresistas del orbe estaban amenazadas y eran agredidas por el imperialismo estadunidense. 

Este llamamiento está más vigente que nunca: “Nosotros sólo poseemos nuestra autoridad moral y desde ella hacemos un llamado a la conciencia del mundo para evitar un nuevo atropello a los principios que nos rigen. Hoy existe una dura campaña en contra de una nación de América Latina. El acoso de que es objeto Cuba puede ser el pretexto para una invasión. Frente a esto, oponemos los principios universales de soberanía nacional, de respeto a la integridad territorial y del derecho a la autodeterminación, imprescindibles para la justa convivencia de las naciones”. 

Un año después, entre el 1º y el 5 de diciembre de 2004 se consolidó la idea gestora de la REDH, en Caracas, Venezuela, durante el Encuentro Mundial de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, el cual congregó a más de 400 representantes de 52 países y diversas culturas. En dicho encuentro, se coincidió “en la necesidad de construir una barrera de resistencia frente a la dominación mundial que hoy se pretende imponer”, y dar paso a una ofensiva mediante acciones concretas de lucha, entre las cuales se destacaba “crear una red de redes de información, acción artística cultural, coordinación y movilización que vincule a intelectuales y artistas con los foros sociales y las luchas populares, y garantice la continuidad de estos esfuerzos y su articulación en un movimiento internacional en defensa de la humanidad”. 

La Gran Subasta de Arte en Defensa de Cuba refrendó este ideario de fundación y consolidación de la REDH, a partir de una demanda central: fin al bloqueo energético contra Cuba, envío inmediato y urgente de petróleo de México a nuestras hermanas y hermanos cubanos. La solidaridad es la ternura de los pueblos. 

Hoy, 2 de octubre, ¡no olvidamos, no perdonamos, no claudicamos, fue el Estado! 

Tomado de La Jornada.

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