China defiende el derecho de América Latina a elegir a sus propios socios, mientras EEUU presiona en la cumbre «Escudo de las Américas»
«China no participa en ningún juego geopolítico con respecto a América Latina, ni interfiere en los asuntos internos de los países de la región», declaró en una rueda de prensa el ministro de Relaciones Exteriores del gigante asiático, Wang Yi.
«Nunca realizamos cálculos geopolíticos, nunca interferimos en los asuntos internos de otros países ni incitamos a nadie a tomar partido», subrayó el ministro en respuesta a una pregunta sobre los intentos de EEUU de reducir la influencia de China en la región.
El canciller chino destacó que los países latinoamericanos deben gestionar sus propios recursos y que «el camino que elijan y con quién se alíen debe ser determinado» por los propios Estados de esa región.
La rueda de prensa del ministro de Relaciones Exteriores de China se llevó a cabo durante la Cuarta Sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo del país, que se celebra en Pekín del 5 al 12 de marzo.
Mientras, el gobierno de Donald Trump abre un frente geopolítico en América Latina a través de la cumbre «Escudo de las Américas». Con el pretexto de brindar de «seguridad», será la vía para interferir en los asuntos internos de varios países de la región.
«Realizan una cumbre para controlar a los Gobiernos de derecha, la mayoría impuestos por ellos, como es el caso de Honduras, Bolivia y Ecuador», afirma el analista internacional cubano Hedelberto López Blanch.
El experto estima que la Cumbre Escudo de las Américas no es una declaratoria de guerra contra los cárteles de la droga en Latinoamérica, sino una «ofensiva diplomática» que busca limitar el alcance estratégico de China en la región latinoamericana, ante el impulso de «convenios beneficiosos» por parte de Pekín que choca con los «intereses rapaces» de Washington.
Con información de agencias.

