Díaz-Canel: “Somos una amenaza porque somos los guardianes de la vida”
Presidente de Cuba recibió al Convoy Nuestra América como un puente de resistencia y solidaridad.
Por Frank Martínez Rivero / Fotos: Enrique González Díaz (Enro).
En un encuentro cargado de simbolismo y emotividad, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, encabezó este viernes en el Palacio de las Convenciones de La Habana una jornada de hermandad con los integrantes del Convoy Nuestra América. La iniciativa, que desafía el cerco energético impuesto por el gobierno de Estados Unidos, se prepara para converger en la capital cubana el próximo 21 de marzo en una movilización calificada por sus organizadores como un acto de desafío humanitario contra el asedio económico.
La cita se convirtió en un espacio de denuncia y esperanza. Según los organizadores, el convoy no solo transporta ayuda humanitaria destinada a aliviar las crecientes carencias en la isla, sino que constituye un símbolo del rechazo frontal a lo que denominan la “política de asfixia” de Washington.
El encuentro se produce en un contexto de endurecimiento de las sanciones, donde los activistas recordaron las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien el pasado 16 de febrero, a bordo del Air Force One, se jactó de la crítica situación de la isla a causa del bloqueo: “No hay petróleo. No hay dinero. No hay nada”. Sin embargo, una encuesta publicada por la firma YouGov revela que el 46 por ciento de los ciudadanos de Estados Unidos no respalda el actual cerco petrolero impuesto por su gobierno a Cuba.


El Convoy Nuestra América se posiciona así como un puente de resistencia simbólica y material. A pesar de las restricciones logísticas y el control fronterizo, sus participantes insistieron en que la movilización del 21 de marzo demostrará que “el pueblo cubano no está solo”, en un intento por romper narrativas de colapso absoluto y ejercer presión moral sobre la comunidad internacional para que condene el recrudecimiento del bloqueo.
Voces del mundo: Un clamor contra el bloqueo y a favor de la dignidad cubana
Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), abrió las intervenciones destacando la magnitud histórica del momento. “El gobierno nuestra América hace historia para Cuba y para el mundo que se levanta para defender los valores humanistas, la decencia y la moral”, expresó.
González Llort subrayó que el convoy atiende puentes de hermandad, denuncia el bloqueo y reafirma que los pueblos unidos son invencibles. Informó que los acompañan alrededor de 650 visitantes de 33 países, representando a más de 140 organizaciones sociales, políticas, culturales y solidarias, entre los que hay diputados, jueces, embajadores, jóvenes, artistas, intelectuales y activistas de prácticamente todos los continentes.
“Esta es la dimensión real de la solidaridad internacionalista. Es la dimensión real de lo que representa la dignidad de Cuba para el mundo”, afirmó el titular del ICAP, quien agradeció en nombre del pueblo cubano: “No es un agradecimiento protocolar, es el agradecimiento sincero de un pueblo bloqueado, hostigado, ilegalmente sancionado, pero que sabe que se sabe acompañado”. Al referirse al contexto actual, advirtió que “un imperio nos amenaza con el uso de la fuerza casi al aire. Los quieren ver en el suelo, vendidos, aplastados”, pero sentenció: “No lo lograrán. La dignidad, la fuerza de las ideas y la elevada moral de este pueblo pueden enfrentar los más poderosos armamentos”.
Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio de Uruguay, ofreció una visión regional de la coyuntura. “No queremos ni podemos dejar pasar por alto lo que el mundo está viviendo. Lo que ha pasado en apenas pocos meses es un ejemplo del procesamiento de alguien que intentó dar un golpe en Brasil, intervenir en la elección en Argentina, intervenir en la elección en Honduras, secuestraron al presidente de Venezuela, bombardearon Irán”, enumeró.
Pereira destacó que “cualquier humanista, independientemente de su pensamiento, debe rechazar la injerencia de Estados Unidos sobre Cuba. La lucha por la paz es una lucha irrenunciable para el pueblo uruguayo”, afirmó, y recordó los lazos históricos con la isla, desde los fundadores del Frente Amplio hasta los más de 100 000 uruguayos que recibieron atención en el hospital de Ojos José Martí y los exiliados que encontraron en Cuba su primer destino durante la dictadura. “Cuba no está sola y no va a estar sola”, sentenció, y llamó a no renunciar al internacionalismo: “Para la izquierda renunciar al internacionalismo sería renunciar al alma”.
Medea Benjamin, cofundadora de Code Pink, llevó la voz desde Estados Unidos al plenario. “Nosotros venimos con los corazones muy deprimidos en el sentido de que estamos viviendo en un país donde nuestro presidente dice que puede tomar el país de Cuba y hacer con ella lo que le dé la gana. Y eso para nosotros es tan doloroso”, confesó. No obstante, aclaró que esa postura “no representa el pueblo de los Estados Unidos”, que quiere vivir en cooperación, amistad y amor con Cuba. Anunció que llevarán las historias de estos días a sus congresistas y amigos para convencer a quienes gobiernan su país de que deben acabar con esa política cruel e inhumana y levantar el bloqueo de una vez para siempre.
Desde Italia, Michele Curto, presidente de la Agencia para el Intercambio Económico y Cultural con Cuba (AIEC), subrayó la importancia del internacionalismo y la necesidad de que Europa asuma una postura firme. “Si nosotros como europeos tenemos que tener claro lo que tenemos con Cuba”, cuestionó, y destacó la necesidad de ser “un poquito empresario, un poquito científico, muy creativo porque esa es la forma que vamos a defender en la Unión Europea”.
Ada Galano, presidenta de la Coordinadora Nacional de Cubanos Residentes en Italia, representó a la emigración cubana con una intervención cargada de emoción. “Los cubanos residentes en el exterior no estamos ahí por los obligados. Estamos aquí, como decía el maestro, cumpliendo la parte de deber que nos corresponde. Somos hijos de esta patria, a este suelo y a esta patria nos debemos”, expresó. Galano agradeció a las organizaciones solidarias y destacó que los cubanos en el exterior viven cada carencia de su pueblo, “cada medicina que falte en un hospital, en una farmacia o en una institución de salud”. En un momento de gran emotividad, citó el principio del “Venga y recoja” para afirmar que hoy el pueblo cubano está recogiendo la solidaridad que ha sembrado en el mundo.
Gerardo Pisarello, de la organización Sumar y secretario de la Mesa del Congreso de los Diputados de España, en su intervención de fuerte calado político. “Estamos hoy aquí para devolver a millones de cubanos y cubanas lo que nos enseñaron, cada vez que enviaron un médico, enviaron maestros, enviaron sus vacunas a los rincones más recónditos del mundo entero”, expresó.
“No solamente vamos a continuar hasta el último aliento enviando toda nuestra ayuda, alimentos, medicina, placas solares a Cuba, sino que también si Cuba es agredida vamos a luchar y no vamos a permitir que nos pongan en la sombra a dormir como traidores”, sentenció, y conectó las agresiones contra Cuba,
Venezuela, Palestina y el propio pueblo estadounidense como expresiones de un capitalismo voraz. “No renunciamos a la revolución y no renunciamos al sueño de un mundo otro”, concluyó.

Marcos Castillo, coordinador de Global Exchange, reafirmó la solidaridad desde el norte. Informó que la delegación estadounidense ha realizado un trabajo de recaudación de fondos y materiales que ha permitido entregar miles de dólares en medicinas en distintos centros. “Aquí en este espacio se siente y se percibe lo que a Estados Unidos le falta y parece que se le está muriendo. Podrán intentar hacer un bloqueo económico, pero el amor ha llegado a Cuba”, afirmó.
En defensa de la soberanía cubana, recordó: “Cuando han visto a Cuba intentar bombardear a otro país, cuando han visto a Cuba intentar invadirlo. ¿Cómo ha invadido el mundo? De médicos, de medicinas, de amor y solidaridad. Nadie puede decirle a Cuba cómo puede vivir si no es el propio pueblo cubano”.
María Fernanda Carrascal, miembro del Congreso de Colombia, ofreció un emotivo testimonio. “Acá no solamente traemos ayuda humanitaria material, también traemos muchos corazones dispuestos, traemos un abrazo”, dijo.
Recordó el papel de Cuba como garante de los diálogos de paz en Colombia y agradeció la formación de médicos colombianos en la isla. Alertó sobre la injerencia de Estados Unidos en la política colombiana y la amenaza de intervención militar, y solicitó el respaldo internacional para el proceso de cambio que vive su país.
Daniel Núñez, senador chileno recordó los momentos más oscuros de su historia, “muchos chilenos y chilenas están vivos, sobrevivieron al horror de la dictadura gracias al apoyo que tuvieron del pueblo cubano”. Narró cómo en el período especial, médicos cubanos salvaron vidas en Chile, y destacó que tras el terremoto de 2010, Cuba envió una brigada médica que trabajó más de dos meses. “La solidaridad con Cuba en este momento es un deber ético de la sociedad chilena”, afirmó, y calificó el bloqueo como un castigo colectivo al pueblo cubano.
Claudia de la Cruz, directora ejecutiva de IFCO Pastores por la Paz, cerró el bloque de intervenciones internacionales con un discurso de alto contenido político. “Queremos que sepan desde los Estados Unidos que somos muy claros quiénes son los enemigos. Y los enemigos son los mismos que pretenden asfixiar lo que es el sueño, la construcción colectiva de este proyecto socialista llamado Cuba”, afirmó.
Señaló que la tarea es traer la realidad y las voces del pueblo cubano para fortalecer una lucha antiimperialista, una responsabilidad histórica del pueblo estadounidense. “Cuba va a vencer. Y nosotros y nosotras vamos a estar con ustedes hasta la victoria”, sentenció.
Díaz-Canel: “Somos una amenaza porque somos los guardianes de la vida”

Al concluir el encuentro, el presidente cubano agradeció el respaldo de organizaciones internacionales, y explicó cómo funciona la democracia en Cuba y denunció las mentiras que se tejen contra la Isla.
“Aquí estamos hablando sobre el presente y el futuro. Aquí estamos hablando del presente y del futuro del mundo. Es el mundo que queremos transformar”, dijo el mandatario.
Díaz-Canel mencionó uno a uno a los presentes: la Agencia para el Intercambio Cultural y Económico con Cuba de Italia, europarlamentarios, diputados, senadores, y fuerzas políticas como el Partido Popular Uruguayo, el Partido Comunista Francés, el Partido Comunista de Brasil, el Partido Popular Socialista y movimientos sociales de Estados Unidos.
“Gracias por esa intención y amor a Cuba. Este abrazo que ustedes nos dan, esta alegría, nos ratifican un millón de personas”, expresó.
El mandatario repasó la historia desde los inicios de la Revolución, la lucha contra Batista, los 66 años de bloqueo. Y habló del pueblo de hoy: “Esa revolución con ese pueblo de hoy, ese pueblo que tiene resistencia creativa”.
Luego lanzó una pregunta: ¿cuántos estados en el mundo podrían resistir un bloqueo como el que sufre Cuba?
Él mismo respondió: “¿Pudieran estar resistiendo? ¿Pudieran estar soñando? ¿Pudieran estar planificando? No hemos perdido nuestros programas, no hemos perdido nuestros sueños. Seguimos buscando soluciones, no estamos cruzados de brazos”.
Díaz-Canel también habló de las agresiones que ha vivido Cuba: atentados terroristas, campañas de manipulación, la presencia militar de Estados Unidos en la región. Recordó el caso de los luchadores antiterroristas cubanos que estuvieron presos injustamente en Estados Unidos y regresaron gracias a una campaña internacional.
Y emocionado, añadió: “Ustedes están construyendo los puentes que el imperio no puede destruir. ”.
El presidente insistió en que la solidaridad internacional ha sido un escudo. “Cada bandera que el enemigo ve aquí es una bandera de combate. Cada mano levantada es un presente contra el ser colonial que pretende afianzar la guerra común”, dijo.
Díaz-Canel advirtió sobre los nuevos tiempos: “Si ahora vamos al mundo tenemos que decir que una guerra de cuarta generación, una guerra no convencional, una guerra de desinformación, es la que tenemos que enfrentar”.
Explicó que el objetivo de esa guerra es “romper nuestros nexos con nuestras raíces históricas, con nuestras raíces culturales”.
Aislar a Cuba, dijo, es justificar el bloqueo criminal. Pero se mostró agradecido con los presentes: “Aquí ustedes se levantan con este pueblo para todos los tiempos. Pero el mérito de ustedes es mayor, porque nos vienen a acompañar en el momento más duro y complejo”.
El mandatario se refirió a las falsedades que circulan sobre Cuba. Una de ellas es que el Gobierno Revolucionario llegó al poder de forma ilegítima. “No hay nada más alejado de la realidad —afirmó—, porque la Revolución cubana derrocó una dictadura militar”.
También desmontó la mentira de que en Cuba no se respetan los derechos humanos. “La mayor muestra de violación de los derechos humanos es el bloqueo criminal”, sentenció.
Y retó: “Pregúntenle a un cubano si el bloqueo no existe, si no les afecta a diario”.
Díaz-Canel también negó que Cuba sea un Estado terrorista: “Hemos sido víctimas del terrorismo, eso sí, y durante toda la historia de la Revolución”.
El Presidente reconoció la valía de los combatientes cubanos. Mencionó el frustrado intento de infiltración por las costas de Villa Clara y la actitud digna de los combatientes cubanos caídos en Venezuela.
“La dirección de la Revolución actúa de forma unida, y toma sus decisiones de forma colectiva”, dijo. “Aquí lo que sí tenemos es ética y moral. Y tenga la certeza de que daremos la vida si fuera necesario, para defender a nuestra Patria”.
Cerró con un agradecimiento: “Gracias infinitas por no dejarnos solos. Estamos en tiempos difíciles, pero de definiciones para salvar la nación”.
Fuente: Cubadebate.





