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El mendaz ambarino

Por José Luis Méndez Méndez / Especial para Resumen Latinoamericano / Imagen: Creada por Inteligencia Artificial

El octogenario administrador de Estados Unidos, maneja la mentira con estilo propio, es su método habitual de manipular realidades, que combina con la ofensa sin distingo de nivel, sea hombre o mujer, aliado o enemigo, está más allá del bien y del mal. Su dudosa credibilidad es una alerta permanente, quien cree en él, cae en sus redes.

El barco petrolero ruso arribó a Cuba, en gesto solidario para atenuar la crisis energética, provocada por el cerco y asedió de su administración contra la Isla y a minutos de entrar en aguas cubanas aparece el laqueado republicano como aparente benefactor: “No nos importa dejar que alguien en Cuba reciba un cargamento porque lo necesitan. Tienen que sobrevivir…” Se añade la mítica burrada del barnizado sobre la necesidad de calefacción en la Isla, en plena primavera.

Pero de inmediato la falsa burbuja se diluyó en la voz de la secretaria de prensa del leonado: “Permitir la llegada de un buque cisterna no representa un cambio en la política estadounidense hacia la Isla”.

La aclaración despeja toda duda y sitúa las realidades, distante de los deseos, que ya habían comenzado a circular para emitir mensajes irreales. “Trump no es tan malo; es una victoria de la resiliencia cubana; responde al clamor de millones de estadounidenses criticando su política interna y externa; Estados Unidos no puede con dos frentes a la vez; Irán se ha ido de control; forma parte del movimiento turbulento del tablero geopolítico; no crear un conflicto más con Rusia; la solidaridad internacional con Cuba ha producido un cambio y la presión demócrata en el Congreso lo ha hecho razonar”.

Estos y otros comentarios optimistas han obnubilado a seguidores de las no fiables e intoxicadas redes sociales. En Miami y Hialeah, gritan traición, los delirantes emigrados cubanos extremistas, que añoran borrar el sistema político cubano, en el cual la mayoría de ellos vivieron y lo disfrutaron, aunque lo denostan a viva voz para no desentonar con el entorno virulento.

Otra visión, es que el amárelo, marcó territorio, no antes ni  después en el momento preciso de la llegada del buque solidario, cuya carga no resuelve la crisis aunque la alivia por unas semanas. Dejo claro, que él cree decidir, quién lleva petróleo a Cuba, cuándo, y en qué cantidad, receta de tutelaje ya ensayada en la región no obstante el amplio y expedito cumplimiento de sus exigencias. Lo real se verá, cuando alguien más se anime a enviar combustible a Cuba.

Críticos de la sospechosa declaración, coinciden en que “gana tiempo”, dejar que los efectos acumulativos del bloqueo y el cerco continúen su erosión; desmonta solidaridad y envía un mensaje para que la percepción de riesgo, ante la inminente agresión militar contra la Isla, disminuya y prevalezca la ilusión de que no va a “pasar nada”, menos en semana Santa. A esto se suma, afirmaciones añejas, sobre la capacidad del pueblo cubano de resistir y vencer; la posible cercanía disuasiva; la disposición a combatir al agresor hasta las últimas consecuencias; la preparación renovada de las fuerzas armadas, milicianos, el llamado a prepararse para defender la Patria amenazada y por último, los esperados resultados de las conversaciones entre partes reconocidas por el Gobierno cubano. También, propio de su anti ética y moral sería, que el “gesto” lo esgrimiera como un tanto a su favor, de manera oportunista en el momento propicio.

Expertos consultados, sostienen de manera optimista, que los efectos benéficos de la llegada del petróleo se sentirá en la Isla, dentro de tres o cuatro semanas debido al ciclo ineludible logístico e industrial de refinación para los diversos empleos, se toma en cuenta, que el crudo recibido es denso, con contenido de azufre moderado-alto, que obliga a su procesamiento en las refinerías disponibles acorde con sus características, no llegará al mercado de inmediato debido a su refinación fraccionada, sea por ejemplo, para alimentar la generación eléctrica, que podría estar disponible en los próximos diez días. La carga recibida, de no recibirse otros envíos, cubre en teoría dos semanas de importación, aunque es un alivio a corto plazo, la crisis, asedio y cerco energético se mantiene de manera ilegal y agresiva. El mendaz ambarino es un depredador que no se convertirá en vegetariano. Estad alertas. Del imperio ni tantito así, nada.

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