Irán denuncia ataque a planta nuclear y acusa a EE.UU. e «Israel»
La agresión estadounidense-israelí contra la planta de “torta amarilla” en la ciudad de Ardakan, en la provincia de Yazd, en Irán, constituye un atentado contra la inmunidad de las instalaciones nucleares pacíficas.
Según la Organización de Energía Atómica (OIEA), el ataque afecta directamente la cadena de suministro de combustible para reactores.
La entidad enfatizó que la tecnología nuclear iraní tiene fines pacíficos, contribuye a la salud humana y a la estabilidad global.
Confirmación y advertencias internacionales
El pasado 27 de marzo, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) confirmó la embestida contra la instalación en Yazd.
Al respecto, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, advirtió de la gravedad de las acciones armadas contra centrales nucleares sujetas a acuerdos de salvaguardias globales.
Críticas a la AIEA y tensión creciente
La OIEA criticó el silencio de la agencia internacional AIEA frente a estos ataques, en evidente complicidad con los agresores.
También envió cartas de protesta al director general del organismo, Rafael Grossi, y advirtió de ese fallo histórico y los daños a su credibilidad.
Desde el inicio de la ofensiva, varias instalaciones nucleares iraníes, entre ellas Bushehr Nuclear Power Plant, Natanz Nuclear Facility e Isfahan Nuclear Technology Center, fueron blanco de ataques reiterados.
Tomado de Al Mayadeen.

