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Mentiras tras mentiras del mitómano Rubio

Por Hedelberto López Blanch / Foto: Richard Ellis—Getty Images

Se ha convertido en un accionar enfermizo las constantes mentiras del canciller estadounidense Marco Rubio que no cesa de engañar a la comunidad internacional con su mitomanía incontrolable.

En ocasiones son tan burdas sus declaraciones que hasta hacen quedar mal a su convicto y pedófilo presidente, Donald Trump quien ha afirmado en varias ocasiones que el Gobierno cubano se rendirá ante la total falta de petróleo que no le llegará por ninguna vía.

Tras el ataque militar de Washington contra Venezuela el 3 de enero y el secuestro de su legítimo presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, el inquilino de la Casa Blanca anunció el 13 de enero, en una publicación en las redes sociales, que “no llegaría más petróleo ni dinero” a Cuba y seguidamente aseguró que México dejaría de suministrar hidrocarburos a la Isla bajo las mismas amenazas de abultados aranceles.

El 29 de enero firmó una Orden Ejecutiva en la que impone aranceles a los países que le vendan crudo a la Isla, al considerar que representa una «amenaza excepcional» a la seguridad nacional estadounidense.

El decreto, en la práctica, obliga a los socios de Cuba a elegir entre comerciar con Estados Unidos o con La Habana. 

Después el 3 de febrero aseguró que México dejaría de suministrar petróleo a Cuba bajo fuertes amenazas de imponerles abultados aranceles.

Para acabar de recrudecer el bloqueo, el primero de mayo firmó otra Orden Ejecutiva que establece extorsiones secundarias, eufemísticamente llamadas «sanciones» en la energía y otras áreas.

De esa forma se intimida y amenaza a todos los proveedores de combustible, mercancías, empréstitos, financiamientos y comercio, lo cual representa otra flagrante violación de las normas del libre comercio y la libertad de navegación».

Todo esta perversidad ha provocado que en cuatro meses, solo un barco de combustible procedente de Rusia haya llegado a la Isla con las consecuentes afectaciones en los servicios de transporte, electricidad, salud pública, educación, producciones en industrias y la agricultura.

Y pese a esas inhumanas acciones, el mitómano Rubio, en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, sin inmutarse y contrario a las constantes y agresivas declaraciones de Trump con respecto al Gobierno de La Habana, aseguró que “no hay un bloqueo petrolero sobre Cuba”, atribuyendo la crisis energética a la mala gestión del gobierno cubano y al fin de suministro subsidiado desde Venezuela.

El presidente cubano Miguel Díaz Canel-Bermúdez en su cuenta X inmediatamente desmintió sus palabras al expresar:

«Sorprende que un alto funcionario del gobierno de Estados Unidos declare públicamente que su gobierno no aplica un bloqueo energético contra Cuba que no conozca lo estipulado en la Orden Ejecutiva de su propio presidente, el pasado 29 de enero. Sorprende que no haya escuchado a su presidente y a la vocera de la Casa Blanca referirse al tema. Igual sorpresa provoca que culpe a la supuesta incompetencia de los cubanos por las dificultades que enfrenta la economía, que el propio gobierno estadounidense se ha propuesto y se propone hoy destruir, invirtiendo cuantiosos recursos y capital político para lograrlo».

Y es que Rubio, el mitómano incontrolable, tiene que mentir aunque para ello tenga que contradecir a su también mentiroso, narcisista y pedófilo presidente. 

Rubio, hace pocos días también mintió ante un tribunal de Miami al afirmar que desconocía todo el sucio negocio que había realizado su íntimo amigo y excongresista David Rivera para robarle a la filial petrolera venezolana Citco varios millones de dólares.

La amistad de Rubio y Rivera comenzó en 1992 cuando ambos apoyaron la campaña del derechista Lincoln Díaz Balard para representar al Condado Miami Dade.

La estrecha relación Rubio-Rivera lo llevaron a comprar una casa de tres habitaciones en Tallahassee, donde vivieron un tiempo juntos y que se erigió como símbolo de una amistad políticamente problemática.

En 2017 Rivera buscó un contrato por 50 millones de dólares con Citco para acercar al gobierno venezolano de Nicolás Maduro con el estadounidense y propiciar una transferencia pacífica en ese país.

Rubio que en ese tiempo era Senador Federal aseguró en el juicio que desconocía que Rivera tuviera un contrato de consultoría por 50 millones de dólares con una subsidiaria en Estados Unidos de la petrolera estatal venezolana con los fines anteriormente expuesto.

Pero también declaró, según la agencia EFE, que se reunió en dos ocasiones con Rivera y con el empresario Raúl Gorrín, propietario de Globovisión y supuesto intermediario con el gobierno de Maduro quien afirmaba que el presidente venezolano enviaría una carta con esos fines.

El actual canciller dijo en la audiencia que la segunda reunión a la que acudió Gorrín en un hotel en Washington, fue “una pérdida de tiempo” porque no hubo carta de compromiso de Maduro, que supuestamente él le iba a entregar a Trump.

Así, entre mentiras y mentiras este personaje que ha llegado a tan alto cargo, quiere superar al Satanás de la Biblia que en el versículo SAN JUAN 8:44-46DHH94I expresa: «El padre de ustedes es el diablo, y ustedes tratan de hacer lo que él quiere. El diablo siempre ha sido un asesino y un gran mentiroso. Todo lo que dice son solo mentiras, y hace que las personas mientan. Por eso ustedes no pueden creer que digo la verdad».

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