Nakba: 78 años de la catástrofe y la resistencia del pueblo palestino
Sentados sobre camiones cargados con burros o caballos, o simplemente a pie, con los niños aferrados a los brazos de sus madres, avanzaban en interminables filas miles de personas palestinas expulsadas de su tierra en la primavera de 1948.
Quedaban atrás los cuerpos apilados, el humo, la oscuridad y el horror provocado por la ocupación: cadáveres colgados de ganchos de carnicería, aldeas reducidas a escombros y olivares convertidos en fosas… llevaban consigo las llaves, las escrituras y documentos de sus hogares.
Nakba (“Catástrofe”): así denomina el pueblo palestino al despojo y desplazamiento que siguieron a la implantación del Estado de «Israel» en el territorio de la Palestina histórica.
El inicio del desplazamiento masivo
Unos 750 mil palestinos —cerca de dos tercios de la población árabe de entonces— fueron obligados a abandonar sus hogares durante la usurpación que culminó con la creación de “Israel”, el 14 de mayo de 1948.
Cerca de 530 pueblos y aldeas fueron destruidas; muchas viviendas terminaron ocupadas, rebautizadas o reducidas a ruinas.
Nunca recibieron compensación por sus pérdidas, y se les negó el derecho a volver.
En respuesta, cada 15 de mayo las causas justas del mundo recuerdan la historia del despojo implacable.
La crisis de refugiados palestinos

La Nakba provocó la más dilatada crisis irresuelta de refugiados, con alrededor de seis millones de exiliados a nivel internacional.
Muchos intentaron rehacer su vida en países vecinos, como Jordania, Líbano y Siria, donde sufrieron nuevas guerras y desplazamientos.
En otras naciones enfrentaron la pobreza, la violación sistemática de sus derechos, y carecieron de acceso al reasentamiento.
Nuevos desplazamientos y ocupación
Desafortunadamente, las atrocidades de 1948 no fueron un caso aislado: en 1967, unas 300 mil personas más experimentaron el desalojo, tras la ocupación sionista de Cisjordania, Jerusalén Oriental y la Franja de Gaza.
Bajo el sistema de apartheid establecido por “Israel”, comunidades enteras fueron desarraigadas y cientos de miles de viviendas demolidas.
En las tierras reclamadas por los usurpadores quedaron recursos valiosos, a los que el pueblo levantino no puede acceder para impulsar su economía.
La invasión, ilegal según el derecho internacional, aisló a familiares y amigos; a la vez que restringió la circulación, el comercio y el acceso a los servicios elementales.
Ataques contra la Franja de Gaza y agresión en Cisjordania en la actualidad

En la actualidad, “Israel” continúa llevando a cabo una política de exterminio contra el pueblo palestino. En la Franja de Gaza la masacre de la población civil, el asesinato de miles de niñas y niños, la destrucción deliberada de hospitales, escuelas, universidades y viviendas, junto al bloqueo de la ayuda humanitaria y los alimentos, forman parte de una estrategia de destrucción sistemática ejecutada con la complicidad de las potencias occidentales.
La violencia se extiende a Cisjordania, donde el ejército israelí y los colonos intensificaron las agresiones, las expulsiones forzadas y la ocupación ilegal de tierras palestinas. Redadas militares, asesinatos, detenciones masivas y ataques contra comunidades palestinas responden a una lógica de limpieza étnica.
A ello se suma la situación de la población refugiada palestina en los países vecinos. Miles de personas refugiadas palestinas en Líbano vuelven a enfrentarse a una extrema vulnerabilidad, sufriendo las consecuencias del exilio, la guerra y la falta de derechos como resultado de los bombardeos israelíes.
La impunidad con la que actúa “Israel” se sostiene también en la criminalización de la solidaridad y el intento de silenciar las denuncias. En este contexto se inscriben los ataques y amenazas contra quienes tratan de romper el bloqueo y hacer llegar ayuda al pueblo palestino, como el reciente ataque contra la Flotilla. También la persecución de organizaciones y campañas de solidaridad con Palestina que se está dando en varios países europeos.
Memoria, resistencia y cultura palestina

La persecución y el asesinato de periodistas se enmarca en este intento de silenciar la información. “Israel” ha asesinado a más de 260 periodistas en Gaza, Líbano, Yemen e Irán, situando 2024 y 2025 entre los años más letales para el periodismo desde que existen registros. Eliminar a quienes documentan los crímenes forma parte de esta estrategia de impunidad.
También el mundo recuerda hoy a las miles de personas presas palestinas, sometidas a detenciones arbitrarias, torturas y condiciones inhumanas en cárceles israelíes, muchas sin juicio ni garantías.
Día de la Nakba es una oportunidad para señalar la vigencia del genocidio, en medio de una escalada del conflicto sin precedentes
De igual modo, es un momento para celebrar la cultura e historia de Palestina, más allá de la narrativa del sufrimiento.
El pueblo de esta región no solo es resiliente, sino también talentoso, soñador y culto.
Tomado de Al Mayadeen.

