Reino Unido prohíbe productos de asentamientos e Israel cierra su consulado en Jerusalén
El Gobierno del Reino Unido anunció este martes la prohibición de importar productos procedentes de los asentamientos israelíes en Cisjordania, una decisión que el ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, defendió ante el Parlamento como una medida dirigida contra las políticas del Gobierno israelí y no contra el pueblo de Israel.
Miliband calificó la ocupación israelí como “ilegal” y aseguró que su administración considera que se está produciendo una “limpieza étnica” de palestinos en algunas zonas de Cisjordania, perpetrada por lo que denominó “colonos terroristas”, y acusó al Ejecutivo de Benjamín Netanyahu de hacer la vista gorda ante esa situación.
“La postura oficial del Gobierno británico es que la ocupación es ilegal, debido al afianzamiento del control israelí, su intención de extender la soberanía de forma permanente y su agenda expansionista a través de asentamientos ilegales”, señaló el titular de Exteriores británico.
El anuncio coincide con los planes de Israel de levantar unas 1.200 viviendas en asentamientos en la denominada zona E1, un área de importancia estratégica al este de Jerusalén, planes que han suscitado una condena internacional generalizada. En los últimos meses también se ha registrado un repunte de la violencia ejercida por colonos israelíes contra la población palestina en el territorio.
Miliband advirtió que Londres “tomará medidas” contra las empresas y los particulares que contribuyan a la expansión de los asentamientos mediante actividades como la construcción, la financiación o la prestación de servicios. “Se enfrentarán a todo el peso de las sanciones de Reino Unido”, aseguró, antes de añadir que también quedará prohibida en territorio británico la publicidad de asentamientos considerados ilegales.
Respuesta israelí: cierre del consulado y prohibición de entrada
El ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, respondió con contundencia y anunció una serie de “contramedidas” dirigidas al Reino Unido, entre ellas el cierre del consulado británico en Jerusalén Este, que ostenta un régimen especial anterior a la creación del Estado de Israel.

Saar informó también de la prohibición de entrada al país para doce ciudadanos británicos, entre ellos el exlíder laborista Jeremy Corbyn y otros once diputados del Parlamento del Reino Unido. Además, afirmó que se retirará a los representantes británicos del Centro de Coordinación Cívico-Militar para Gaza (CMCC) y anunció la prohibición a las autoridades británicas de entrenar a las fuerzas de la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania.
“El pueblo judío tiene derecho a vivir en toda la tierra de Israel”, afirmó Saar en una declaración sin preguntas, en la que criticó la decisión del Gobierno británico por ser una “grave injerencia en el proceso electoral” israelí, en vista de los comicios legislativos previstos para octubre. Además, acusó a Londres de llevar a cabo una “retórica antiisraelí sesgada y parcial” que ha contribuido, según dijo, “al aumento sin precedentes de los ataques antisemitas”.
Apoyo de Francia y Canadá
En un comunicado conjunto, el presidente francés, Emmanuel Macron; el jefe del Ejecutivo británico, Andy Burnham, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmaron que los asentamientos israelíes en Cisjordania socavan las perspectivas de una solución de dos Estados.
“Una solución de dos Estados es fundamental para la paz, la estabilidad y la seguridad en el Medio Oriente y más allá”, afirmaron los tres dirigentes, mostrando un frente común ante la decisión británica.
Tomado de Cubadebate.

