Sociedad Civil Cubana condena criminalidad del Bloqueo
Por Yaimi Ravelo / Resumen Latinoamericano Cuba.
Alexei Mejías Cañizar pidió la palabra, caminó hacia el micrófono con andar ligero, su delgada figura se irguió frente a todos y alzó el dedo acusador para señalar el norte imaginario. «Me dijeron que aquí podría expresarme, yo les acuso a ustedes. Sino fuera por ustedes, por esa gran maldad de vernos sufrir, los cubanos viviéramos mucho mejor que ustedes, déjennos vivir tranquilos, no queremos ver a los niños morir».
«Sólo vine a acusar, no tengo nada más que decir», dijo Alexei, camillero desde hace 42 años en el Hospital Materno Infantil Ángel Arturo Aballí, salió de su guardia de 24 horas para ejercer el derecho de participación como parte de la sociedad civil cubana en el XXII Foro de la Sociedad Civil contra el Bloqueo que se celebró este jueves, en el Centro de Convenciones «Enrique José Varona» de la Universidad de La Habana.
La fragilidad en la voz del camillero descarnaba los avatares en los pasillos de un hospital, los tantos niños que tradicionalmente veía sanar, reír… Hoy el panorama es diferente, el rostro del «transportador» de niñas y niños en el Aballí se ensombreció, no salía de su boca la palabra muerte. Sabemos que muere mucho pueblo, en las bombas que cotidianamente caen en los hospitales y policlínicos de toda Cuba, en las instituciones sociales, en las comunidades, en cada una de las infraestructuras que condicionan la funcionalidad y vida de la sociedad cubana. Al pueblo de Cuba le tiran a matar.
Las cifras y datos expuestos en los paneles que conformaron XXII Foro de la Sociedad Civil contra el Bloqueo –que impone el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba-, aparecen en el informe de la Resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, que se llevará a votación, una vez más, el venidero 28 de octubre en la Asamblea General de Naciones Unidas. Refirió durante la apertura del Foro, Norma Goicochea Estenoz, presidenta de la ACNU.
El primer panel abordó el impacto del bloqueo recrudecido en la salud de la población cubana; en la mortalidad materno-infantil y en el desarrollo de las familias; y la incidencia de esta política hostil en la salud mental y el bienestar de la población cubana.
«El acceso a los servicios de salud en Cuba es un derecho constitucional fundamental», expresó el Dr. José Armando Arronte, Jefe del Departamento de Organismos Internacionales del Minsap. «Por lo tanto, si me niegas la posibilidad de prestación de esos servicios como consecuencia de la política del bloqueo, entonces ese bloqueo está atentando contra la salud del pueblo cubano y viola lo que está establecido constitucionalmente en las leyes cubanas y en el derecho universal de los seres humanos».
El bloqueo es una violación del derecho a la salud del pueblo cubano».
Cuba tiene un sistema de salud que brinda atención sin discriminación de ninguna índole, basada fundamentalmente en un sistema de atención primaria de salud con una cobertura al cien por ciento de su población, universal y gratuita, accesibilidad intersectorial y además, con un importante compromiso con la cooperación internacional.
¿Hasta dónde ha llegado el ataque del gobierno de los Estados Unidos hacia el sistema de salud cubano; es decir; hacia las vidas de niñas y niños, embarazadas, jóvenes, mujeres, hombres, adultos mayores, personas con dificultades físicas e intelectuales, pacientes con enfermedades graves y crónicas?
El Dr. Armando Arronte consideró que el bloqueo es la principal causa del incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles en la población cubana. Con las nuevas medidas que desde el mes de enero la administración Trump dictó para recrudecer el bloqueo de más de 63 años, dejaron de producirse los principales medicamentos del cuadro de salud cubano, más el limitadísimo acceso a los insumos necesarios para el adecuado servicio en la atención primaria de salud, evidencia el incremento de patologías -que sin una adecuada atención- representan un enorme desafío para los profesionales de la salud en Cuba.
«Y es que la salud de nuestro pueblo no depende solamente de la preparación de los profesionales, ni tan siquiera de la voluntad de las instituciones sanitarias. La salud también requiere medicamentos, reactivos, equipos médicos, piezas de repuestos y medios de transporte para que exista una cobertura en su totalidad», argumentó la Dra. Miladys Orraca, presidenta de SOCUDEF.
Detrás de los números hay pacientes que sufren y familias que aguardan soluciones.
- Actualmente, la lista de espera quirúrgica en el país alcanza la cifra de más de 100 mil pacientes, de los cuales 12 mil son niños.
- Dificultades para dar seguimiento a 39 mil 750 mujeres embarazadas que requieren ecografías diagnósticas.
- 67 mil niños menores de un año, resulta muy difícil mantenerles actualizado su esquema de inmunización.
- Existen 16 mil pacientes en radioterapia, 12 mil 400 en quimioterapia y otros 3 mil dependen de tratamientos de hemodiálisis.
- Se está garantizando, sólo el 30% del Cuadro Básico de Medicamentos aprobado en el país.
La doctora Orraca denunció el hostigamiento y chantaje de los Estados Unidos a países donde Cuba tiene brigadas médicas, con el objetivo de cerrar los convenios firmados entre gobiernos soberanos y sus ministerios de salud. A pesar de las presiones, la isla mantiene actualmente a 15 mil 645 profesionales de la salud en 50 países.
Según la OMS, la salud mental es un estado de bienestar que permite a las personas afrontar el estrés de la vida, desarrollar sus habilidades, aprender, trabajar adecuadamente y contribuir a su comunidad. El Dr. Ramón Prado, miembro de la Sociedad de Psiquiatría de Cuba, consideró que la salud mental en la población cubana es frontalmente atacada y violentada por la política hostil del gobierno de los Estados Unidos.
Con cada medida que arrecia el bloqueo y el actual cerco energético, diseñadas para infundir terror, desesperanza, miedo e incertidumbre, «implican un derecho humano que ha sido violentado en el contexto complejo de la sociedad cubana, el bloqueo propicia condiciones adversas a la salud mental», afirmó el especialista.

El segundo panel integrado por Osmaida Hernández, miembro del Secretariado Nacional de la FMC; la Lic, Natalia Quintana, la D.C Lisset Fernández y la Msc. Alina Beltrán Castillo, abordó el impacto del BLOQUEO en la consecución por Cuba del ODS 5 «Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas».
Las especialistas denunciaron desde el campo de la investigación científica y la experiencia personal -desde la perspectiva de género- la crueldad del BLOQUEO en una población que viene enfrentando una larga lucha contra las brechas provocadas históricamente por el patriarcado.
Aunque desde el triunfo de la Revolución el papel de la mujer cubana en la construcción y el desarrollo de la sociedad es reconocido y altamente valorado. Ejercen profesiones de alto valor científico, académico, cultural, y constituyen una fuente de liderazgo en el desarrollo económico y social de la nación; también constituyen uno de los grupos poblacionales más vulnerables en el impacto del BLOQUEO.
Sobre la mujer cubana descansa actualmente las responsabilidades como «cuidadoras naturales» de las familias, constituyendo un retroceso de los avances de la mujer en el derecho a la emancipación de todos sus derechos como ciudadanas de una nación soberana.
El despiadado cerco energético no solo provoca largos apagones que constituyen un estrés en los hogares, constituye hoy la dificultad cotidiana para la cocción de los alimentos, el traslado a los centros de trabajo y de salud, y afecta el desempeño de las tareas cotidianas que asumen en los hogares. Las especialistas destacaron las dificultades de las mujeres rurales en la producción de los alimentos, incrementadas con las limitaciones para la obtención de insumos de la agricultura y la escasez de combustible que impacta todos los procesos productivos, y por tanto la economía al interior de sus comunidades.
El panel «Impacto del BLOQUEO en el acceso universal a los servicios sexuales y reproductivos por la población cubana», -estrechamente relacionado con las temáticas referidas al impacto del BLOQUEO en el acceso a la salud- fue presentado por la D.C Mariela Castro Espín, Diputada de la Asamblea Nacional del Poder Popular y directora del CENESEX.
La destacada defensora de los derechos de la sexualidad en Cuba, destacó que aún reconociéndose en la promulgación de la Constitución en el año 2019, el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos en su artículo 43, y se han añadido 120 normas jurídicas más que incorporan el género como una categoría de observación, «son datos que enorgullecen pero reconocen que los derechos no bastan para garantizar su realización efectiva».
«No basta con escribir derechos en la Ley, sino se dispone de garantías y financiamientos para hacerlos reales. Sobre todo cuando se trata de derechos económicos, sociales y culturales, un ejemplo muy evidente es el derecho a la salud, en concreto a la salud sexual y reproductiva», argumentó la diputada cubana.
Pese a la voluntad política del Estado cubano para garantizar la salud de su pueblo, encuentra un obstáculo fundamental para su realización efectiva en el BLOQUEO.
«Por eso denunciamos con cifras y con rostros, el deterioro de la salud sexual y reproductiva, la atención materno-infantil en Cuba como consecuencia directa de la agudización del Bloqueo económico, financiero y comercial del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba», condenó la Dra. Castro Espín.

«Como parte de la Sociedad Civil Cubana denunciamos el asedio de los EE.UU a nuestro país. Denunciamos la ilegalidad de sus acciones. Denunciamos el genocidio que acometen contra nuestro pueblo. Denunciamos su inmoralidad diplomática, ésa con la que ejercen presión, chantajes sobre gobiernos soberanos para que cambien su voto en relación al bloqueo en la ONU. Por nuestra parte, con la dignidad de un pueblo que resiste le decimos al mundo «Cuba no es una amenaza, el Bloqueo Sí».

