Cuba: Luces y sombras en la economía

Por Orlando Oramas León / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Atenazada por el férreo bloqueo de Estados Unidos, Cuba busca el sendero de la recuperación gradual de su economía, en un camino con luces y sombras, aunque con definiciones bien plantadas.

Recientes declaraciones del vice primer ministro, Alejandro Gil, apuntan a que pese a la difícil coyuntura nacional y global, las medidas adoptadas por el Gobierno cubano trazan una hoja de ruta hacia mejores momentos.

Cuba tiene a mano una estrategia de desarrollo hacia el 2030 marcada por las secuelas del cerco estadounidense que persigue sus fuentes de ingresos, de suministros de insumos y las transacciones comerciales y financieras con un severo impacto en todas las esferas de la vida nacional.

Las autoridades persisten en vencer esos y otros obstáculos, incluidos internos, en particular para revitalizar la empresa estatal, concebida como el principal actor de su economía.

El también ministro de Economía y Planificación dijo en el programa radio-televisivo Mesa Redonda que el Producto Interno Bruto (PIB) debe crecer este año en el entorno del cuatro por ciento.

Se trata de una meta posible, apuntó, y el comportamiento de los indicadores en el primer mes del año así lo confirman pese a la continuada batalla contra la Covid-19, en su etapa de la nueva variante del SARS-CoV2 (Ómicron).

Gil Informó que en enero arribaron 64 mil visitantes por encima de igual etapa de 2021. Resulta un buen augurio para el despegue de la deprimida industria turística, uno de los motores principales de la economía cubana.

Destacó además que en el período se cuantificaron 30 mil toneladas más de productos agrícolas, otra buena para un país que gasta más de dos mil millones de dólares en la importación de alimentos.

Resulta, afirmó el alto funcionario, en una evidencia de la cosecha que inician las 63 medidas aprobadas para estimular la producción agrícola en la búsqueda de la soberanía alimentaria.

A la par esta año impactará la incorporación de nuevos actores económicos por el avance y perfeccionamiento del sector no estatal. Suman en este esfuerzo casi dos mil nuevas micro, pequeñas y medianas empresas con más de 30 mil empleados.

El vice primer ministro significó que aunque la economía enfrenta una situación tensa y excepcional, con repercusión en el pueblo, ya entró en una fase de recuperación gradual.

Se trata de reactivar la actividad económica, junto a un efectivo control de la Covid-19, apuntó.

Entre las prioridades, fijadas en la primera reunión del año del Consejo de Ministros, que convocó el presidente Miguel Díaz-Canel, están mejorar los abastecimientos a la población, la atención a grupos vulnerables, contener la inflación y mantener la sostenibilidad del sistema energético.

ESTREMERCER LAS EMPRESAS ESTATALES

Uno de los retos más apremiantes para avanzar en la recuperación gradual que vive hoy Cuba es la necesaria y urgente transformación radical de la empresa estatal socialista, como actor primordial de la economía.

Alejandro Gil Fernández llamó a que el 2022 sea un año de estremecimiento de esas entidades, porque “tenemos problemas objetivos, de bloqueo, falta de divisas y de infraestructura, pero también muchas potencialidades y reservas sin explotar”.

Es sin dudas la mayoritaria fuente de riqueza, bienestar y prosperidad de la sociedad cubana, objeto de los principales cambios y medidas económicas y organizativas en la última etapa, como debe ser para el propietario de los medios fundamentales de producción y servicios en el socialismo.

Disposiciones gubernamentales le dotaron de mayor autonomía y otras flexibilidades y estímulos para promover su avance, aunque la respuesta dista de ser la esperada y necesitada.

Otra sombra resulta la zafra azucarera en marcha, cuyo arranque deja mucho que desear.  Acumula incumplimientos en la molienda por causas objetivas y subjetivas que preocupan y ocupan al Gobierno y al presidente Díaz-Canel.

Ocurre cuando los precios de la azúcar alcanzan mejores precios en el mercado mundial, algo que también sucede con el níquel y que permitieron últimamente mejores ingresos para Cuba.

Ello es parte del complejo panorama económico en un país que en 2020 encajó una contracción del 10,9 por ciento del PIB. Sin embargo, concluyó el vice primer ministro, existen muchas potencialidades y el propósito es sobreponerse con eficiencia, productividad e innovación por todos los caminos y vías posibles.

Foto de portada: Yaimi Ravelo / Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba.

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