Roberto Bolle en el Ballet Nacional de Cuba

Por Syara Salado Massip/ Fotos y video: Syara Salado Massip y Victor Villalba Gutiérrez/ Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba.

En los últimos días del mes de abril la casona sede del Ballet Nacional de Cuba, ubicada en el corazón del Vedado, tuvo el placer de ser visitada por uno de los bailarines más famosos y aclamados de la escena contemporánea.

Se trata del italiano Roberto Bolle,  nacido en Casale Monferrato el 26 de marzo de 1975 en una familia sin tradición artística.  A los 12 años de edad, ingresó en la Escuela de Danza del Teatro alla Scala de Milán, donde por su talento innato y hermosa presencia escénica Rudolf Nuréyev lo seleccionó para que interpretara el papel de Tadzio en el ballet Muerte en Venecia, con coreografía del danés Flemming Flindt.

En 1996, tras protagonizar Romeo y Julieta -en la versión de sir Kenneth MacMillan- fue nombrado Primer Bailarín del ballet del Teatro alla Scala. A partir de entonces, comenzó una importante carrera internacional que lo ha llevado a bailar como estrella invitada en las más importantes compañías de ballet y los más prestigiosos escenarios del mundo: Ópera de París, Ballet Bolshoi, Ballet Mariinsky, The Royal Ballet, American Ballet Theatre, Ballet de la Ópera de Viena, Ballet de la Ópera de Múnich, Ballet de la Ópera de Berlín, el English National Ballet (ENB), entre otros.

Bolle también ha intervenido  en conmemoraciones especiales como ceremonias solemnes, celebraciones y actos de gran prestigio, entre ellos el Jubileo por el cumpleaños de Su Majestad la reina Isabel II del Reino Unido, donde fue invitado a bailar especialmente para la reina en el Palacio de Buckingham (2002); bailó ante el papa Juan Pablo II en la Jornada Mundial de la Juventud en la Ciudad del Vaticano, (2004); la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín 2006 , interpretando una coreografía de Enzo Cosimi creada especialmente para la ocasión.

En el año 1999, fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de UNICEF.

El afamado artista fue recibido con gran admiración por los integrantes de la compañía cubana y su actual directora Viengsay Valdés, la que expresó el honor y lo que significa la presencia de Roberto Bolle.

“Creo que hoy estamos haciendo historia en el sentido de tener siempre ídolos de la danza que nos acompañan y están aquí siempre aportando…”, afirmó.

Reiteró también que la presencia de esta gran figura de la danza es muy importante para el aprendizaje de los bailarines cubanos, ya que el contacto directo con figuras de la danza reconocidas a nivel internacional contribuye a su  enseñanza y formación. No pudo dejar de mencionar una promesa que hace ya varios años el bailarín le hizo a la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, fundadora del Ballet Nacional de Cuba y una de las figuras insignes de la danza mundial: bailar junto al Ballet Nacional de Cuba «Giselle» en la versión coreográfica de la propia Alonso. “Esa fue una gran promesa que Roberto Bolle le hizo a nuestra querida Alicia Alonso, esperemos que pueda cumplirla en este año en la edición del Festival de Ballet”.

Roberto Bolle resaltó su admiración por los bailarines cubanos, al tiempo que expresó  su deseo de volver a la Isla a compartir escena con la compañía y sobre todo con el público cubano, considerado uno de los más cultos y conocedores del arte de la danza y el ballet clásico, siendo así un reto para todo bailarín que decida  participar en la escena cubana.

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