Las relaciones entre Rusia y Cuba son exitosas

Por Hedelberto López Blanch* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Las relaciones de asociación estratégica entre la Federación de Rusia y la República de Cuba se desarrollan de manera dinámica y exitosa, pues mantenemos un intenso diálogo político al más alto nivel. Sólo en el transcurso del 2021, año no muy apropiado para los contactos presenciales debido a la pandemia del Covid-19, los líderes de ambos países sostuvieron conversaciones telefónicas en cinco ocasiones, expresó en declaraciones a la prensa, el embajador de esa nación euroasiática en la Isla, Andrei A. Guskov.                

En ese aspecto, señaló, un papel clave en la promoción de la interacción bilateral pertenece a la Comisión Intergubernamental Ruso-Cubana para la Colaboración Económico-Comercial y Científico-Técnica que tiene un carácter multifacético y abarca ámbitos tales como: energía, siderurgia, transporte, infraestructura, agricultura, ciencia, educación, medicina y la industria biofarmacéutica.

Enfatizó el diplomático que las empresas rusas continuarán participando en la realización de una serie de proyectos conjuntos priorizados incluidos en el Plan de Desarrollo Económico y Social de Cuba hasta el año 2030.

Rusia aboga activamente por el fin del inhumano e ilegal bloqueo comercial, económico y financiero impuesto a la Isla de la Libertad por parte de los Estados Unidos, a la par que comparte enfoques acerca de los temas de actualidad de la agenda internacional, lo que facilita una estrecha cooperación ruso-cubana a nivel regional y mundial, afirmó Guskov.

En la profundización de esas relaciones, hace pocos días se conoció que el presidente ruso, Vladimir Putin firmó una ley que ratifica cuatro protocolos de los acuerdos que conceden a La Habana un aplazamiento de los pagos.

En la Cámara Alta de esa nación, los senadores destacaron que la prolongación de los acuerdos permitirá prestar ayuda a Cuba en el financiamiento de los suministros de petróleo y contribuirán a fortalecer las posiciones de Rusia en América Latina.

Debido a la difícil situación del país, provocada por el recrudecimiento del bloqueo y el impacto de la crisis de la pandemia de Covid-19, indicó Prensa Latina, Cuba dejó de pagar los préstamos proporcionados por Rusia desde principios de 2020 y en septiembre solicitó la reestructuración.

En sus declaraciones a la prensa, el embajador informó que el 12 de junio de 1990 el Sóviet Supremo de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia aprobó la Declaración de Soberanía Estatal de la República que hoy día lleva el nombre de la Federación de Rusia y a partir de 1992 celebran esa fecha.

En los 30 años transcurridos junto al desarrollo de las instituciones democráticas, enfatizó, han definido claramente los intereses nacionales, y los defienden con firmeza.

Guskov explicó que durante esas tres décadas han tratado pacientemente de llegar a un acuerdo sobre los principios de la seguridad igualitaria e indivisible en Europa, pero la OTAN, pese a las protestas y preocupaciones rusas, ha ignorado las propuestas y se ha expandido de manera constante hacia sus fronteras.

Apuntó el diplomático que durante años Occidente ha estado tratando de crear una Ucrania hostil hacia Moscú, una especie de “anti-Rusia” que está bajo absoluto control externo y añadió que hicieron lo posible para evitar un enfrentamiento, pero ante la violación de los derechos de los rusoparlantes y de los cuatro millones de residentes en Donbas, Rusia no pudo permanecer indiferente.

Aclaró que los objetivos principales de la operación militar especial son, además, la desmilitarización y desnazificación de Ucrania.

Expuso que Occidente, liderado por los Estados Unidos está librando una guerra híbrida contra Rusia, cuyos propósitos principales son destruir su economía, socavar la estabilidad política interna y aislar al país en la arena internacional aunque se puede afirmar que esa política ha fracasado.

Ante la presión de sanciones sin precedentes, dijo, la economía rusa está demostrando capacidad de adaptación y resistencia gracias a una política macroeconómica responsable así como a las decisiones sistémicas para fortalecer la soberanía económica, tecnológica y la seguridad alimentaria.

En la arena internacional estamos reajustando la política exterior a las nuevas realidades para profundizar la cooperación con los países de la Comunidad de Estados Independientes, América Latina, Asia y África con el objetivo de formar un orden mundial más justo y democrático concluyó el diplomático.

 

(*)  Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de «La Emigración cubana en Estados Unidos”, «Historias Secretas de Médicos Cubanos en África» y «Miami, dinero sucio», entre otros.

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