ONU revela riesgos asociados a la Covid-19 en el mundo

La pandemia de la Covid-19 no sólo desencadenó un nuevo problema de salud a escala global, sino que incidió en el acceso al empleo, el endeudamiento, la violencia en muchas de sus manifestaciones y el acceso a la educación de menores de edad, según un reciente estudio publicado por la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Los resultados de la investigación, recogidos en el informe titulado “Repensar los riesgos en tiempos de Covid-19”, evidencian cómo la pandemia “ha sido tremendamente difícil para muchas personas en todo el mundo”, que desde hacía un tiempo lidiaban “con los efectos devastadores del cambio climático, así como con otros desafíos como la inestabilidad política y los conflictos”.

Para desarrollar el estudio, el Instituto de Medio Ambiente y Seguridad Humana de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-EHS, siglas en inglés) de conjunto con la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (Unddr) seleccionaron localidades en Ecuador, Bangladesh, Togo, India e Indonesia para identificar los efectos que provocó la Covid-19 en distintas áreas geográficas y sociales.

“En todos los casos, la investigación reveló claros efectos dominó que cayeron en cascada a través de las comunidades, sectores y sistemas, exacerbando los riesgos preexistentes y creando otros nuevos”, subraya el informe final.

La experiencia en la ciudad superpoblada ecuatoriana de Guayaquil, evidenció que la orden de restricción impuesta para contener la propagación de la pandemia, afectó más a las familias que vivían en condiciones de hacinamiento, que a las que tenían condiciones de vida más desahogados. A la vez, mostró que las relaciones de dependencia que se establecen con centros del comercio mundial, construyen o refuerzan ciertas vulnerabilidades.

El estudio en Bangladesh se centró en la ciudad de Cox’s Bazar, donde se ubica el campo de refugiados más grande del planeta, un territorio marcado por las fragilidades que impuso la brecha social existente antes del periodo pandémico. En Togo, un país con extremos niveles de pobreza, el análisis abordó los niveles de interrelaciones que produjo la Covid-19 entre las zonas rurales y urbanas, y nacional e internacional debido al comercio marítimo.

Asimismo, en la región india de Sundarbans, el paso de un ciclón tropical unido al incremento de casos positivos a la Covid-19 ha creado “riesgos en cascada que conducen a efectos preocupantes a largo plazo”; en tanto, la pandemia en Indonesia provocó colapso en los sistemas sanitarios, impactos negativos en la economía y “efectos dominó asociados a la deuda, la pobreza y las desigualdades”.

El estudio de casos múltiple, refiere con claridad que el mundo contemporáneo está viviendo un proceso de interconexión, mediante sistemas que traen asociados riesgos que han revelado y reforzado las vulnerabilidades en toda la sociedad.

De la misma manera, el informe precisa que las consecuencias económicas del conflicto en Ucrania reflejan que el mundo depende de una compleja y frágil red de factores interconectados. Esta afirmación se debe a que al estar Ucrania y Rusia entre los principales productores de cereales y fertilizantes a escala internacional, el incremento del costo de los alimentos ha arrojado una mayor inseguridad alimentaria.

El informe de la ONU evidencia que es tiempo de comprender más profundamente los riesgos sistémicos, pues la ocurrencia de ciertos acontecimientos pueden desencadenar otros riesgos y trastornos, que muchas veces no se pueden prever.

Asimismo, revela que la gestión de esos riesgos debe integrarse a los modos en que los responsables de proponer políticas, planificarlas y ejecutarlas enfrentan la gestión de riesgos, para instituir sociedades más fuertes, equitativas y felices a nivel internacional.

Tomado de TeleSUR/ Foto de portada: PL.

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