Corruptos, nepotistas, acosadores sexuales y mentirosos fuera del BID (IV y final)

Por José Luis Méndez Méndez * / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Los argumentos esgrimidos por Mauricio Claver-Carone sobre su irreversible salida de la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, sobre supuestas carencias procesales son irrelevantes, cuando se demostró en el informe final de los investigadores de la firma contratada, que sin lugar a dudas él violó la ética institucional, al traer junto con su nombramiento a una novia histórica, que convirtió en subordinada en claro caso de nepotismo y la beneficio por medio de  cuantiosas subidas de salario durante los dos únicos años en que laboró en el organismo bancario internacional. Ni imaginar si hubiese llegado al final de sus cinco años de mandato. El resultado hubiese sido el mismo, ausencia de principios éticos y valores en su actuación, con o sin acrisolados procedimientos administrativos.

En un escueto comunicado -sin dar explicaciones-, el BID anunció que Claver-Carone será sustituido de forma interina por la hondureña Reina Irene Mejía Chacón, actual vicepresidenta ejecutiva, hasta que la Asamblea de Gobernadores designe un sustituto. En una votación no presencial, la mayoría voto sin objeciones ni preguntas por la salida.

A partir de ese anuncio se abrió un periodo de 45 días para que los países miembros presenten sus candidaturas. La remoción del presidente del BID llega después de una investigación hecha tras una denuncia anónima, un caso que se destapó, cuando una firma de abogados encargada de la investigación presentó un informe a los miembros del directorio ejecutivo de la institución y estos pidieron a la Asamblea de Gobernadores su destitución.

El conclusivo demuestra claramente la relación personal del presidente con una subordinada,  como se ha explicado en pasadas entregas ambos habían trabajado juntos en la Casa Blanca durante la presidencia de Donald Trump, que recibió cuantiosas subidas de salario durante los últimos años. Se trata de la jefa de Gabinete del BID, Jessica Bedoya que tuvo un aumento salarial de más de un 40% en su primer año en el BID, en medio de la pandemia. Cobraba US$ 420.000 por año libre de impuestos.

Se ha conocido que el mantel delator filtrado por el herido sentimentalmente exmarido de la amante donde aparece una historia de amor, que fue peritado caligráficamente por la firma de investigación, que concluyó su origen fidedigno.

El ex presidente depuesto ha resultado ser, además de amoral, un redomado mentiroso. Después de ser electo en una entrevista en septiembre de 2021en entrevista en septiembre de 2021, respondió: “terminé ganando una elección con el apoyo de 23 de los 28 países de la región, gané con el porcentaje más alto de todos, salvo Enrique Iglesias que vino en un momento de consenso”. En esa ocasión, Claver-Carone dijo que había promovido a “la primera jefa de gabinete mujer en la historia del banco (Bedoya). Estamos cambiando la cara del banco”. Se refería a su novia en la Casa Blanca, que la importó y colocó en esa elevada posición. Ahí comenzó la corrupción a la cara de los gobernadores por el impuesto por Estados Unidos.

El breve quinto presidente del BID, tuvo un paso efímero, apenas dos años pero dejó una estela de críticas por su estilo cowboy de imponer sus decisiones y emitir criterios no solicitados, a los que el FMI no salió ileso.

La investigación incluyó entrevistas con 50 personas y la revisión de 30 mil documentos. Entre ellos, están algunos proporcionados por el ex esposo de Jessica Bedoya. Él presentó una demanda de divorcio y alegó que su ex esposa había entablado una relación romántica con Mauricio Claver-Carone. Una de las pruebas que presentó fue una fotografía del citado mantel donde se definía un acuerdo que implicaba una hoja de ruta para que Claver-Carone y Bedoya se divorciaran.

Una de las evidencias relevantes de la información proporcionada por el ex marido de Bedoya es que la relación sentimental comenzó antes de que ambos entraran a trabajar en el Banco. Ellos ocultaron esa relación al personal del BID encargado de supervisar el cumplimiento por parte de los funcionarios de la institución de las políticas éticas.

Nunca dejó de sentirse parte de su ex cargo cuando despotricaba con razones fabricadas con la protección de su padrino el barnizado Donald J. Trump, detractor de los gobiernos de Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia, en cuyo país respaldo a los golpistas.

El sonado Affaire plasmado en el contrato de amor, que ambos firmaron durante la citada cena romántica, más el descuido de la Bedoya de dejarlo en su bolso a la vista de su entonces esposo, tal vez con la deliberada intención de que él lo encontrara  y poder así darle solución a uno de los inconvenientes de la unión con su jefe. Pero no, él decidió callar y conservar la prueba de la infidelidad para emplearlo en el instante pertinente y así lo hizo, la dosis exacta en el momento oportuno y los 420,000 dólares de su amada infiel se fueron volando para no volver.

Tal ha sido el escándalo, que hasta la misma Administración de Joe Biden figuró entre los representantes del banco que promovieron y favorecieron la destitución de Claver-Carone, acérrimo crítico del gobierno de Nicaragua, país que excluyó de varios programas de ayuda cuando ocupó un cargo durante la Administración de Donald Trump, como medida punitiva.

Después de la llegada del anónimo denunciante, de inmediato, los directores del banco, el asesor general y otros funcionarios se reunieron con el presidente del banco para discutir sobre la denuncia, que había sido interpuesta de manera anónima y a la vez se acordó contratar una empresa externa para que de manera independiente comenzara una investigación.

El inculpado emitió el 20 de septiembre un comunicado donde aseguró: “Como presidente electo del Banco Interamericano de Desarrollo, apoyé y participé en esta investigación sin precedentes que, como era de esperar, no corrobora las acusaciones falsas y anónimas que se hicieron contra mí o el personal del BID en la prensa”.

En respuesta se publicó: “Que él haya creado un ambiente de temor a las represalias entre el personal y los países prestatarios hizo perder la confianza del personal del banco y de los accionistas, y hace necesario un cambio en el liderazgo”, dijo un portavoz del Departamento del Tesoro.

La investigación,  incluyó realizar un análisis forense a la caligrafía de lo escrito en el mantel. También la declaración del esposo de la mujer, quien aseguró que la infidelidad que descubrió por parte de su antigua pareja con Claver-Carone fue el motivo principal de su divorcio.

Durante su trabajo con Donald Trump, fue el principal diseñador en la Casa Blanca de la política de presión contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y el endurecimiento del bloqueo a Cuba, también contra Daniel Ortega y fue quien dejó a Nicaragua fuera de un programa millonario de ayuda de Estados Unidos para América Latina.

En diciembre del 2019, cuando se anunció el programa de inversión conocido como “América Crece”, el anti ético dejó claro que el programa iba a beneficiar a “toda la región”, es decir casi 30 países, pero dejaba excluida a las naciones tildadas de no democráticas. Es decir, Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Las repercusiones no se han hecho esperar y algunas figuras están en remojo como es el caso del impresentable Luis Almagro, a quien durante la llamada cumbre de los presidentes excluidos, varios mandatarios le solicitaron su renuncia por malas prácticas en su puesto de Secretario General de la OEA y a quien se le acusa de haber provocado y respaldado el golpe de Estado en Bolivia en noviembre de 2019. Ahora el uruguayo es investigado por violar la ética de la OEA, por mantener relaciones íntimas con una empleada bajo su tutela.

Otros comentarios de censura han expresado: “No hay que mezclar “amistad” con los negocios. No hay que enamorarse como adolescente, además es probable que solo él sea el enamorado”. Realmente 420,000 dólares al año libre de impuestos, puede inspirar diversos sentimientos, incluido el amor.

(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, «La Operación Cóndor contra Cuba» y «Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba». Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: Gettyimages.

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