Cuba a las urnas

Por Liset García* / Fotos: Yaimi Ravelo y Syara Salado Massip / Video: Víctor Villalba Gutiérrez / Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba. 

La Habana, 27 de noviembre de 2022.- Otra vez Cuba se coloca de cara a las urnas este 27 de noviembre. Casi 24 mil colegios electorales abren sus puertas para que la ciudadanía decida quiénes serán los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular, para que ejerzan gobierno en cada una de sus demarcaciones, a nombre de sus electores.

Es un domingo de oportunidades no solo para ejercer el voto, sino para fortalecer la gobernabilidad, esa posibilidad que el sistema democrático cubano concibe por ley para la participación, el diálogo y dar voz a quien con acierto pueda asumir el mandato y contribuya a mejorar el funcionamiento de las estructuras de base, en el barrio y más allá donde transcurre la vida cotidiana.

Cualquiera de los delegados electos podría ocupar la presidencia y vicepresidencia de las Asambleas Municipales cuando sean constituidas en diciembre próximo. Todos, de hecho, integrarán los consejos populares investidos de autoridad para encaminar los problemas de las comunidades, con lo que se refuerza el quehacer individual del delegado en cada circunscripción en función del control y la fiscalización a las entidades.

Asimismo, formarán parte de comisiones de trabajo que las propias asambleas constituyan de acuerdo con las necesidades del territorio, precisamente para que las entidades administrativas cumplan su misión de cara a los vecinos.

Esos delegados también podrán integrar el Parlamento –llegado el momento de su elección y constitución–, cuyos miembros son hasta un 50 por ciento delegados de base. Esta es quizás la característica más democrática y revolucionaria del sistema político del país, que nace del pueblo, a quien se le otorga el derecho de nominar y luego elegir.

En Cuba el sufragio no es obligatorio, sin embargo se destaca por una asistencia masiva a las urnas porque la mayoría considera que votar es un deber. Además, el escrutinio es público y a menudo lo que más se mide entre las personas propuestas es su altura cívica y la intención de ayudar a los demás.

Otra de sus características sobresalientes es que es el propio pueblo el encargado de fungir como autoridades electorales. En esta ocasión más de 180 mil ciudadanos han estado ultimando detalles a fin de facilitar que ningún elector quede excluido de los registros y pueda ejercer su derecho al voto con la calidad y transparencia exigida por la Ley. Igualmente se ocupan de que todo quede listo para garantizar rapidez y rigor a la transmisión de los resultados de las elecciones.

En todos los colegios continúan expuestas las biografías y fotos de los más de 26.700 nominados, de modo que los electores hasta el último minuto antes de votar, puedan decidir al que consideren con más aptitudes y disposición para representarlos en el máximo órgano del poder estatal en su municipio para ejercer gobierno.

Estar frente a la boleta debe ser un acto consciente de su relevancia. Es la decisión acerca de quién se encargará de encaminar los dilemas diarios de la gente, punto de partida del camino de las soluciones que necesita el país desde la base hasta arriba, y viceversa, en todas sus estructuras. De esa elección, del mejor y el más capaz (frase que es más que una consigna) dependerá la suma de las inteligencias y las buenas voluntades que necesita Cuba para ser mejor, pese al cerco yanqui que intenta paralizarla.

(*) Periodista cubana. Colabora con Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: Yaimi Ravelo / Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba.

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