Confiscaciones o nacionalizaciones, acreedores, deudores o ladrones

Por Raúl Antonio Capote* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Con la creación y aprobación de la Ley de la Libertad Cubana y Solidaridad Democrática, también conocida como Helms-Burton, EEUU, abandonó el principio del Acto de Estado aplicado por sus Tribunales, obvió los fueros del presidente en la aplicación de la política exterior, se saltaron incluso elementos de su propia Constitución, para imponer la extraterritorialidad de una Ley y castigar la insumisión de un pueblo.

La Ley Helms-Burton, es un arma de guerra no convencional para rendir a una nación soberana, pasando por encima de todos los principios del derecho y obviando sus propias leyes.

En esa aberración legal se basan para imponer multas millonarias a bancos extranjeros, navieras, aerolíneas, compañías de crucero, etc. y para reclamar deudas que no proceden, pero sobre todo para reclamar lo absurdo, que le devolvamos a los malversadores del régimen de Batista sus fortunas y propiedades mal habidas.

El 6 de julio de 1960, el Gobierno revolucionario dictó la Ley 851, complementaria a la Ley Fundamental de 1959, que estableció el principio de expropiación forzosa por causa de utilidad pública, la legislación instituyó la forma y el modo de compensar la propiedad nacionalizada mediante los bonos de la República emitidos al efecto.

El derecho de nacionalización está reconocido internacionalmente como expresión de la soberanía permanente del Estado sobre sus recursos.

A los malversadores, represores, ladrones del erario público, mafiosos y testaferros, se les aplicó la confiscación de los bienes desfalcados, para recuperar todo lo que habían robado se creó el Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados, estos señores no tuvieron ni tienen derecho a compensación y menos a la devolución de las riquezas mal habidas que fueron confiscadas en virtud de un delito cometido, no nacionalizadas.

El defalco de la cuadrilla batistiana, sus aliados, la mafia y testaferros nacionales, alcanzó los 460 millones de dólares (de la época) de las reservas monetarias internacionales del país.

La «tacita de oro» de la contrarrevolución, tenía una deuda pública nacional de 1, 330 millones de pesos, el 1 de enero del 59 las reservas internacionales brutas en oro y dólares de Cuba eran inferiores a 70 millones de 509 millones de dólares que existían al inicio de la década.

El «paraíso de la mafia» impuesto por Fulgencio Batista, a terror y muerte, utilizaba los fondos públicos para construir los inmuebles que utilizaría la mafia para su peculio y para beneficiar a sus cófrades.

Esos son los señores que amparados en la Helms-Burton, pretenden recuperar los bienes robados a su pueblo, mediante el método mafioso de la extorsión aplicado a escala internacional. ¿Qué cosa si no es ese engendro?

Fuente: Proceso de Nacionalización en Cuba. Nacionalización e Indemnización. Dra. Olga Miranda Bravo.

(*)  Escritor, profesor, investigador y periodista cubano. Es autor de “Juego de Iluminaciones”, “El caballero ilustrado”, “El adversario”, “Enemigo” y “La guerra que se nos hace”.

 

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