Internacionales

En la ciencia, las mujeres y las niñas tampoco lo han logrado todo

Por Flor de Paz*/ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

El próximo 11 de febrero volverá a celebrarse el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, como un recordatorio de su rol decisivo en las comunidades científicas y tecnológicas y a cuánto debe reforzarse la participación femenina en dichos ámbitos ante los numerosos desafíos que enfrenta la humanidad, desde los relacionados con la salud hasta los medioambientales, entre otros.

En el mundo, todavía son muchos más los hombres que se dedican a la investigación o que estudian carreras vinculadas a las ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas que el número de mujeres que lo hacen. De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ellas comprenden menos del 30 por ciento de los investigadores y científicos de todo el mundo y solo el tres por ciento de los premios Nobel en ciencias.

Esta desigualdad de género no solo afecta a las mujeres y a las niñas, tanto en el ámbito laboral como en el de la realización personal; también menoscaba el desempeño de las sociedades, independientemente del desarrollo socioeconómico que muestre cada país, al privarse del ingenio y la inteligencia de ellas, sin soslayar la diferencia de oportunidades que existen en unos u otros.

Esa discriminación también se evidencia, según datos de la ONU, en que las mujeres científicas publican menos estudios y cobran menos por sus investigaciones. La inequidad se extiende, además, a limitaciones de oportunidades de liderazgo femenino en los campos de la ciencia y la tecnología.

Otra razón es que las niñas no opten por carreras de ciencias, decisión en la que influyen ideas estereotipadas acerca de los roles de género. En febrero de 2023, solo una de cada cinco profesionales en el campo de la inteligencia artificial era mujer.

En tanto, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señala que, en las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, la proporción de mujeres graduadas no alcanza el 40 por ciento respecto a los hombres.

Para ellas —dijo Aurora Pérez Martínez, jefa del departamento de Física Teórica del Instituto de Cibernética, Matemática y Física (Icimaf), de Cuba, en un podcast publicado en la red Semlac— ha sido un reto enorme saltar por encima del mito de que la ciencia es masculina.

En la isla más de 45 mil mujeres trabajan en diferentes ramas de la ciencia; ellas son el 53 por ciento del total de científicos del país. También son el 53 por ciento de todos los académicos (más de 86 mil) y el 34 por ciento de la actual membresía de la Academia de Ciencias de Cuba. Las mujeres representan más del 70 por ciento de los médicos cubanos, informó el diario Granma. En 1959, el 55 por ciento de la población analfabeta eran mujeres.

Estas conquistas son, sin dudas, un privilegio del que disfrutan las cubanas, en un mundo tan poblado de injusticias y discriminaciones. Pero todavía hay mucho que avanzar en el terreno de los liderazgos científicos —por ejemplo— y en otros desafíos que implican la superación de prejuicios y estereotipos, porque como bien pensaba Isabel Moya, periodista e investigadora en el terreno del género y la comunicación, “el problema es que se piense que las mujeres ya lo han logrado todo”.

(*) Periodista cubana especializada en temas científicos y Directora de Cubaperiodistas.

Foto de portada: ONU.

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