Venezuela y su desarrollo económico y social
Por Hedelberto López Blanch* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.
Venezuela se convirtió durante el año 2025 en el país donde más crecieron su economía y los beneficios sociales de la población pese al constante asedio y las ilegales extorsiones, llamadas eufemísticamente «sanciones» impuestas por el régimen estadounidense.
Ese es el ejemplo para América Latina que quiere destruir la administración del convicto presidente Donald Trump quien lanzó el pasado 3 de enero un ilegal y traicionero bombardeo a sitios civiles y militares como el Fuerte Tiuna y los barrios El Valle, Los Próceres, La Pastora, 23 de Enero, en Caracas; los Estados de Miranda, Aragua y La Guaira, y secuestró al presidente elegido democráticamente, Nicolás Maduro Moros y a su esposa Cilia Flores, diputada de la Asamblea Nacional.
En violación de todas las leyes internacionales, Washington cometió la vandálica agresión que provocó alrededor de 100 muertos y decenas de heridos con el motivo de destruir a la Revolución Bolivariana y adueñarse de sus inmensas reservas de petróleo, gas, oro, cobalto, tierras raras, agua potable y biodiversidad.
Para el imperio resultaba y aún resulta peligroso el ejemplo de independencia, soberanía política y económica que Venezuela ha dado a Latinoamérica, el cual se contradice con las ansias del megalómano Trump de revivir la Doctrina Monroe que preconiza sin el mayor recato: América para Estados Unidos.
Pocos días antes de la agresión, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) destacó «la recuperación económica excepcional de Venezuela, país que junto a Guyana lideraron el crecimiento en 2025, en un contexto continental de expansión moderada y persistentes desafíos estructurales».
Explicó el documento que en un panorama económico general para América Latina y el Caribe caracterizado por un crecimiento bajo y persistente, Venezuela emerge como líder de las proyecciones para el próximo año.
Según el Balance Preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2025, presentado por la CEPAL, Venezuela creció un 6,5 % en 2025, la tasa más alta de la región y añadió que la nación bolivariana es uno de los países con mayor crecimiento en la región en 2024 (8,5%) y 2025 (6,5%), superando ampliamente el promedio regional (2,3 y 2,4%).
A su vez, el organismo económico regional resaltó que la inflación en el país, caracterizado por su proyecto socialista ha caído más del 87 % en un año, pasando de hiperinflación a niveles de inflación alta pero manejable. Esto representa uno de los logros macroeconómicos más significativos en años recientes, comparado con las cifras históricas del país.
Asimismo, un día antes de su secuestro, en una entrevista concedida al periodista Ignacio Ramonet, el presidente Maduro Moros, recalcó que el país ha alcanzado su segundo año consecutivo liderando el crecimiento de la economía real en América Latina y el Caribe.
El Jefe de Estado, ahora secuestrado y encarcelado en Nueva York, calificó este fenómeno como un «milagro económico» y espiritual, fruto de la resistencia del pueblo venezolano frente al bloqueo y las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Estados Unidos.
Datos oficiales indican que la nación bolivariana suma veinte trimestres continuos de recuperación desde el despegue registrado en 2021, demostrando la eficacia de un modelo de producción propio e independiente al que le teme Estados Unidos por ser un ejemplo para toda la región.
Maduro explicó que la clave del éxito reside en la Agenda Económica Bolivariana y sus motores productivos, pues diseñaron «un plan para que cada uno comenzara a andar con su propia fuerza, motores de raíz venezolana pertinentes a nuestra realidad», e incluso en los momentos más críticos de la pandemia de Covid 19 idearon métodos como el 7×7 que permitieron el renacer de la actividad nacional.
Datos oficiales indican que pese a la pérdida del 99 % de los ingresos petroleros producto de las sanciones, el país logró producir sus propios alimentos, tales como carne, leche, maíz y arroz, garantizando la soberanía alimentaria.
Además del crecimiento del PIB, el comercio registró un aumento de 34 %, un dato que busca reforzar la idea de una mayor actividad económica en sectores no petroleros. Hubo incremento exponencial en la agricultura, la industria local y el comercio interno.
En el ámbito social son numerosos los programas que han favorecido a millones de venezolanos pobres, como la construcción y entrega de más de cinco millones de viviendas, único país de América Latina que lo ha logrado en tan pocos años.
Los trabajos de recuperación económica implementados desde 2018 tenían como objetivo fundamental el control de los niveles de inflación que ha sido la más baja en 39 años.
De 2020 a 2025 se elevó a más de 76 500 el número de comercio en Venezuela y entre 2018-2025 salieron al mercado 62 600 marcas de todo tipo de productos.
A la par, el crédito bancario entre mayo de 2024 y mayo de 2025 aumento 87 % superando los 1 800 millones de dólares lo que ha sido posible sin recurrir a políticas neoliberales que sacrifiquen a los trabajadores o privaticen empresas públicas.
Se logró por primera vez en 120 años el auto abastecimiento de la población y en los anaqueles del comercio se encuentran productos en su mayoría de producción nacional que alcanzan el 96 %.
El 77 % del presupuesto nacional es invertido directamente en la protección social de los ciudadanos.
Todos esos avances económicos y sociales son los que quiere destruir Estados Unidos y en consecuencia adueñarse de las riquezas de esa nación que no solo para Latinoamérica, sino también para muchos países del orbe ha sido un ejemplo de soberanía e independencia ante un imperio en decadencia pero sumamente peligroso cuando ve desmoronarse su hegemonía.
(*) Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de “La Emigración cubana en Estados Unidos”, “Historias Secretas de Médicos Cubanos en África” y “Miami, dinero sucio”, entre otros.

