Cuba amanece porque resiste
Hoy no amanece Cuba por voluntad de ningún imperio. Cuba amanece porque resiste.
Por Carlos González Penalva*
Hoy me levanté al amanecer en una Cuba digna, resistente y soberana. No en la Cuba que sueñan desde Estados Unidos, ni en la que anuncian con arrogancia figuras como Donald Trump cuando hablan de un “nuevo amanecer” impuesto desde fuera. Ese lenguaje no es inocente: es la vieja retórica colonial, la misma que históricamente ha precedido a bloqueos, agresiones y guerras.
Pero Cuba no es un territorio disponible para la fantasía imperial. Cuba es un pueblo organizado, una historia de lucha, una revolución que decidió hace décadas que su destino no se negocia.
El verdadero amanecer de Cuba no vendrá de la agresión, sino de su capacidad de resistirla. No vendrá de sanciones ni de amenazas, sino de la dignidad de un proyecto que, con todas sus dificultades, ha puesto la vida, la salud, la educación y la soberanía por encima del mercado y del capital.
Defender hoy el carácter socialista de la Revolución no es un gesto retórico: es afirmar que hay alternativas reales frente a un sistema que solo ofrece desigualdad, guerra y dominación. Es sostener que, frente a la lógica del bloqueo y la asfixia, existe otra lógica: la de la cooperación, la justicia social y la soberanía nacional.
Por eso, ante quienes anuncian amaneceres desde el imperialismo, hay que responder con claridad: Cuba ya amaneció hace tiempo, cuando decidió ser libre. Y sigue amaneciendo cada día, en cada acto de resistencia, en cada gesto de soberanía, en cada intento de construir un país distinto bajo condiciones extremas.
La solidaridad con Cuba no es simbólica, es una toma de posición concreta frente al imperialismo y sus nuevas formas de agresión-
Hoy, como cada día, Cuba amanece sin pedir permiso. Y eso es precisamente lo que no le perdonan.
*Analista político y de medios de comunicación social
Tomado de perfil de Facebook del autor.

