Preside Díaz-Canel acto central por el Día de África
Por: Alina Perera Robbio
“Somos hermanos de los africanos, y por los africanos estamos dispuestos a luchar”, dijo en una ocasión el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. La historia ha confirmado, letra a letra, esa elección. Y somos también hijos, venimos de ellos, los del Continente Madre. Nadie podrá discutir que los hijos de la Isla descienden, como dijo nuestro Alejo Carpentier, de quienes llegaron en algo común: el barco.
Por tal gravitación histórica, este lunes en la tarde tuvo especial significado el Acto Central por el Día de África, celebrado en el Salón Portocarrero del Palacio de la Revolución, y que contó con la presencia del primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
Fue también una jornada a la cual asistieron el miembro del Buró Político y presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández; la viceprimera ministra de la República de Cuba, Inés María Chapman Waugh; el miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y Jefe de su Departamento Agroalimentario, José Ramón Monteagudo Ruíz; el titular interino del Ministerio de Relaciones Exteriores, Gerardo Peñalver Portal; así como otros dirigentes del Partido Comunista de Cuba, del Estado y el Gobierno, y de diversos organismos, instituciones y organizaciones de la Mayor de las Antillas.

De sincero agradecimiento y de sentimientos de amistad habló en el Acto la Excelentísima Profesora Rosalie Kama-Niamayoua, Embajadora de la República del Congo y decana del Grupo de Embajadores Africanos.
“Permítanme, en nombre de todo el Grupo de Embajadores Africanos, expresarles nuestro sincero agradecimiento por esta muestra de amistad, que refleja la excelencia de las relaciones históricas y fraternas entre la República de Cuba y el continente africano”, afirmó la diplomática en una tarde que contó, además, con los jefes de misiones africanas y miembros del Cuerpo Diplomático africano acreditado en la Isla, así como con un grupo de combatientes internacionalistas y colaboradores civiles cubanos que lucharon en el Continente Madre, junto a sus hermanos, contra el colonialismo, la dominación, el racismo, y el Apartheid.
“En el momento en que conmemoramos la Jornada de África -dijo la Profesora-, una inmensa ola de orgullo, de solidaridad y esperanza atraviesa nuestro continente y resuena entre las comunidades africanas establecidas en todo el mundo; especialmente aquí, en Cuba”. Ella destacó que La Jornada de África no es solo una celebración histórica, pues representa la expresión viva de la resiliencia, la diversidad cultural, la juventud y el inmenso potencial de un continente de más de 1 400 millones de habitantes.
Cada año -expresó- la Unión Africana propone un tema para esta Jornada del 25 de mayo, porque este deber de memoria es también un momento de meditación. Esta vez, se celebra bajo el lema: “Garantizar la disponibilidad sostenible de agua y sistemas de saneamiento seguros para alcanzar los objetivos de la Agenda 2063”. Este tema nos recuerda -reflexionó la Embajadora de la República del Congo y decana del Grupo de Embajadores Africanos- “que el acceso al agua y al saneamiento constituye un desafío fundamental para el desarrollo humano, la salud pública, la estabilidad social, y la prosperidad económica de nuestras naciones”.
Más adelante en sus palabras la profesora declaró que “en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, crisis de seguridad, crisis económicas y humanitarias persistentes, esta conmemoración debe ser también un momento de reflexión colectiva sobre nuestra interdependencia y sobre la necesidad de reforzar la solidaridad entre las naciones”. “Las crisis actuales demuestran con fuerza que el multilateralismo no es una opción sino una necesidad absoluta para preservar la paz, para promover el diálogo, y para enfrentar los desafíos globales. Frente a estos desafíos —ya sean climáticos, sanitarios, económicos o de seguridad— ninguna nación puede estar sola”.
Rosalie Kama-Niamayoua enunció: “África reafirma su apego a un orden internacional basado en el respeto al Derecho Internacional, a la cooperación entre los Estados, al diálogo, y a la solución pacífica de las controversias”. Sobre África y Cuba, la embajadora hizo énfasis en que la relación entre ambas partes reposa sobre una historia de solidaridad sincera, forjada en las luchas por la independencia, por la soberanía, y por la dignidad de los pueblos. Y recalcó que “a través de la visión del Comandante Fidel Castro Ruz, Cuba acompañó a varios países africanos en sus combates por la libertad, con lo cual abrió el camino hacia una cooperación duradera en los ámbitos de la salud, la ciencia, la técnica, y la educación”. Una hermosa frase de Fidel trajo a colación la dirigente africana: El líder guerrillero había dicho que aquel que no sea capaz de luchar por otros, nunca será suficientemente capaz de luchar por sí mismo. Ese pensamiento, dijo, “resume con fuerza el espíritu de solidaridad internacional que siempre ha guiado las relaciones entre Cuba y África”.
Ella compartió esta convicción con los presentes: “Reafirmamos nuestro apoyo firme y fraternal a la causa de Cuba frente al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto y reforzado por el gobierno de los Estados Unidos de América, y condenamos las presiones y amenazas”. La profesora ratificó que “Cuba puede contar con África”, porque la Unión Africana exige el levantamiento del bloqueo y la exclusión de Cuba de la lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo. “Cuba no es una amenaza para nadie, sino un ejemplo de solidaridad y resistencia”, recalcó.

A cargo de la miembro del Comité Central del Partido y viceprimera ministra de la República de Cuba, Inés María Chapman Waugh, estuvieron las palabras centrales del Acto Central por el Día de África. Ella destacó que ese día conmemora el nacimiento de la Organización para la Unidad Africana, y constituye un acontecimiento especial en Cuba y una ocasión para enaltecer las culturas de ese continente hermano, la resiliencia de sus pueblos, y su historia de luchas por la independencia y contra el colonialismo.
El Día -valoró Inés María Chapman Waugh- “nos permite reafirmar la hermandad cubano-africana, nuestra historia común y las profundas raíces que nos unen, así como rendir tributo a nuestra cooperación en las luchas emancipadoras en el Continente Madre y en otras causas nobles”.
La viceprimera ministra expresó que, “en el Centenario de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, recordamos el abrazo eterno con el pueblo africano”. Y reflexionó que la tradicional celebración ocurre en el contexto de las amenazas crecientes de agresión militar directa de Estados Unidos contra Cuba; de la infame acusación contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana; y de acciones imperiales para imponer, a como dé lugar, un cambio del ordenamiento político, económico y social en el país caribeño.
Además de lo anterior, Chapman Waugh denunció los efectos de un bloqueo recrudecido a niveles sin precedentes, con las últimas dos órdenes ejecutivas del presidente Trump.
Con esas acciones, dijo, “se ha impuesto a todo el pueblo cubano un bloqueo total a los suministros petroleros, y se han establecido sanciones secundarias contra entidades que hayan operado u operen en Cuba, con el consecuente reforzamiento de las medidas ilegales de castigo colectivo a nuestra población, y de su alcance extraterritorial”.
“Queridos hermanas y hermanos del continente africano -añadió la viceprimera ministra-, ustedes son testigos de cómo este bloqueo feroz busca asfixiarnos y provocar dolor y privaciones a todos los cubanos, en particular a los grupos más vulnerables de la sociedad”.
“Ustedes han podido constatar que los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas y los enfermos son quienes más sufren los devastadores impactos del reforzamiento del bloqueo, como los apagones prolongados, la afectación a los servicios médicos y hospitalarios, los problemas de transporte y del abasto de agua, y las dificultades en la producción y distribución de los alimentos”.

Seguidamente, la dirigente cubana resaltó que, “pese a las amenazas y a la política de agresión de la mayor potencia del mundo contra nuestra pequeña Isla, tengan la seguridad de que el pueblo cubano defenderá su soberanía, su independencia y su autodeterminación, y enfrentará cualquier agresión, al precio que sea necesario”.
“Nuestro pueblo no se doblegará ni abandonará la herencia de valentía y coraje de nuestros antepasados africanos, que fueron arrancados de sus tierras, llegaron a Cuba como esclavos, y en las más adversas condiciones lograron preservar su cultura y tradiciones frente a las imposiciones coloniales”.
“Muchos de ellos se convirtieron en cimarrones negados al sometimiento; y pelearon como leones contra la cruel esclavitud, y también por la independencia de esta tierra, que se convirtió en suya”.
Los cubanos, resaltó, “no renegaremos jamás de la cultura de resistencia y del temple heredados por Mariana Grajales y los Maceo, por Guillermón Moncada y Quintín Bandera, y que perdurarán como parte intrínseca de la identidad de nuestro pueblo, de la que nos sentimos orgullosos”.
La dirigente destacó que, “en el contexto tan complejo de esta celebración, queremos agradecer profundamente a los países africanos por su firme oposición al criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra nuestro pueblo, condenado por todos sus países en la Asamblea General de Naciones Unidas y en el seno de la Unión Africana”.
Hacia el final de su intervención, Inés María Chapman Waugh sostuvo que, “en las batallas actuales, estamos seguros de que África continuará a nuestro lado”.
La celebración por el Día de África estuvo adornada por música y danza que aportaron talentos de la Isla, y del continente africano. Los bailes tradicionales de África, compartidos por estudiantes nacidos allí y que hoy cursan estudios en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) en la Mayor de las Antillas, recordaron a los presentes que el ritmo, el afán libertario, la jugosa sonoridad, nacieron en ese continente del cual, con toda justicia y pasión, podemos considerarnos hijos.

Tomado de Cubadebate / Fotos: Estudios Revolución

