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Las pérdidas económicas y políticas de la Unión Europea

Por Hedelberto López Blanch* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

La subordinación a Washington que los dirigentes millonarios de Europa Occidental han reforzado en la última década con el objetivo de debilitar a Rusia le ha costado a esas naciones un amplio deterioro económico, político y militar, además del descrédito en el ámbito internacional.

El diario inglés Financial Times calculó recientemente que las numerosas “sanciones” antirrusas aplicadas por la Unión Europea (UE) y Gran Bretaña a expensas de los dictados de la Casa Blanca, han provocado que las empresas que tenían negocios en Rusia, hayan tenido pérdidas por más de 100 000 millones de euros, específicamente las de petróleo y de gas, así como las compañías financieras, aseguradoras, bancos, servicios públicos y de las industrias automovilísticas.

Al seguir a Estados Unidos en los intentos por debilitar a Rusia, primero durante el gobierno de Joe Biden y después con el de Donald Trump, Europa Occidental se ha visto obligada a abonar grandes sumas de dinero por los combustibles más caro que proceden de Washington y a la par romper importantes convenios y transacciones con el gigante euroasiático.

Un informe publicado por la agencia Eurostat señala que el volumen de petróleo ruso importado por los países de la UE disminuyó del 29,2 % (en 2021) al 1.4 % (en 2025), y de gas del 38,5 % al 7,9 %, para el mismo período.

El precio por “liberarse de la dependencia” del combustible ruso, como lo exigió Washington desde el primer momento, es de alrededor de un billón de euros, lo cual ha resultado un negocio calamitoso.
El director del Departamento de Cooperación Económica del Ministerio de Exteriores de Rusia, Dmitri Birichevski, durante una intervención en el reciente Foro de San Petersburgo informó que las naciones de la Unión Europea han perdido hasta un billón de dólares tras abandonar las materias primas y los hidrocarburos rusos debido al aumento de los precios y al hecho de que ahora compran más caro a otros proveedores.

La Casa Blanca obligó a la UE a no adquirir hidrocarburos rusos y comprarlos en Estados Unidos a un precio superior bajo la “justificación” de que esos países no estuvieran atados económicamente a Moscú.
Bajo esas circunstancias, fueron cerrados los gasoductos Yamal-Europa; el segundo ramal que corría a través de Ucrania, y destruidos los de Nord Stream 1 y 2, acciones que fueron catalogada por el Kremlin como actos terroristas.

De todas formas, según Rusia, quienes renunciaron a estos recursos continúan comprando petróleo y gas rusos a través de intermediarios a precios más elevados.

Recordemos que el pasado año, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firmó con el presidente Trump un acuerdo comercial leonino, totalmente desequilibrado, que constituyó otro hecho de humillación europea.

Mediante ese convenio, los productos de la UE que entren a Estados Unidos pagarán un arancel del 15 % mientras los miembros del bloque no cobrarán nada por los bienes estadounidenses que llegan a sus países. Así de simple, como se dice, la ley del embudo.

Asimismo, la Unión Europea aceptó comprar 750 000 millones de dólares en productos energéticos estadounidenses, principalmente gas natural licuado y energía nuclear, rechazar los adquiridos a mucho menor precio en Rusia, invertir 600 000 millones en la economía de Estados Unidos y obtener grandes cantidades de equipamiento militar del país norteamericano. 

A finales de junio de 2025 y bajo fuerte presión de Trump, los miembros de la OTAN acordaron en la cumbre de La Haya, destinar para el año 2035 el 5 % de su Producto Interno Bruto (PIB) a la seguridad y el gasto militar lo que representará una erosión para esos países de 500 000 millones de euros anuales. Además, Washington seguirá como principal exportador de armas hacia Europa Occidental.

Para Mario Draghi, ex director del Banco Central Europeo y ex primer ministro de Italia, “la Unión se hunde en la recesión y el futuro de su economía tiene tintes sombríos”.
Como colofón de estos hechos, Estados Unidos logró estancar a la Unión Europea como competidor económico y político, pero contrariamente no ha podido debilitar a Rusia que continúa siendo una de las principales potencias del orbe.

(*) Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de “La Emigración cubana en Estados Unidos”, “Historias Secretas de Médicos Cubanos en África” y “Miami, dinero sucio”, «Rubio, un mitómano incontrolable», entre otros.

Ilustración de portada: Adán Iglesias Toledo.

 

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