Rubio, deshonesto y mendaz
Por Hedelberto López Blanch* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.
Marco Rubio, el secretario de Estado estadounidense, en su enfermiza obsesión por destruir a la Revolución cubana tiene en sus manos una carpeta en la que impone «sanciones» al Muro del Malecón habanero por haberse construido a lo largo de esa avenida capitalina e impedir la entrada a supuestos marines norteamericanos en una presunta invasión yanqui contra Cuba.
Aunque esta nota suene desquiciada, ridícula y característica de los medios de comunicación amarillistas que desinforman a la opinión pública de Estados Unidos y especialmente de Miami, no deja de acercarse a la realidad de la guerra hibrida que ha lanzado Rubio contra la Isla desde que llegó al cargo de canciller del decadente imperio yanqui.
Según la definición, la prensa amarilla o prensa amarillista es un tipo de periodismo que presenta noticias con titulares llamativos, escandalosos o exagerados para tratar de aumentar sus ventas, aunque por lo general estas noticias no cuenten con ninguna evidencia (o escasas) y sin una investigación bien definida.
No pasa un día en que este Mitómano Incontrolable (como lo define un reciente libro publicado en Cuba y en varios países sobre este siniestro personaje) no imponga agresivas extorsiones, eufemísticamente denominadas «sanciones» contra personas, empresas y todo lo que le huela a la decisión del pueblo y del gobierno cubano por preservar la independencia y soberanía de la Isla.
Recientemente el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla definió las constantes y agresivas medidas del imperio contra la Isla como «un crimen» y calificó a Rubio de «deshonesto y mendaz».
«El Gobierno de Estados Unidos, conducido por su deshonesto y mendaz secretario de Estado, continúa los pasos para apretar el cerco a la economía de Cuba, al ésta demostrarse más fuerte, capaz y eficaz que lo que él esperaba frente a la agresión despiadada y el castigo colectivo contra el pueblo y sus condiciones de vida», escribió el canciller en su cuenta X.
En los últimos días, el secretario de Estado norteamericano anunció que había decidido «incluir a cinco entidades cubanas en la lista de sanciones», las cuales, según afirmó, generan ingresos para la nación insular.
De acuerdo con el mitómano norteamericano, las restricciones se dirigen contra empresas «vinculadas a la transferencia de recursos financieros y materiales» en beneficio del conglomerado cubano Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), así como contra compañías dedicadas a la extracción y procesamiento de recursos minerales.
El Departamento de Estado precisó que las medidas afectan a la empresa logística Almacenes Universales S.A., así como a las entidades financieras RAFIN S.A. y Banco Financiero Internacional, S.A., que, según Rubio, mantienen vínculos con GAESA.
Además, fueron incorporadas a las listas de sanciones la compañía minera GEOMINERA S.A. y la Empresa Siderúrgica José Martí (Antillana de Acero).
Recordemos que después del 3 de enero tras el ataque a Venezuela y el ilegal secuestro de su legítimo presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, el convicto presidente Donald Trump firmó el 29 de enero un decreto que prohíbe la venta de petróleo a Cuba, bajo amenaza de fuertes sanciones al país que lo realice.
La medida exacerbó la escasez de combustible en la nación caribeña, afectando la generación de electricidad, el transporte, la producción de alimentos, la atención médica y la educación.
Hace pocos días, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva definió perfectamente a este personaje cuando expresó: «el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, es un «enemigo mortal» de varios países latinoamericanos».
(*) Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de “La Emigración cubana en Estados Unidos”, “Historias Secretas de Médicos Cubanos en África” y “Miami, dinero sucio”, «Rubio, un mitómano incontrolable», entre otros.
Foto de portada: CNN.

