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Discurso completo de Cristina Kirchner: “Estado, Poder y Sociedad: la insatisfacción democrática”

Compartimos con nuestros lectores el texto de la clase magistral brindada en la Universidad Nacional del Chaco Austral por la Vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

Muy buenas tardes a todos y a todas, señor Rector, señor Vicerector, señor Gobernador de la provincia del Chaco, señores senadores, senadoras, diputados, diputadas nacionales, diputados provinciales, intendentes, concejales, miembros de los claustros, de los tres claustros docentes de la Universidad, docentes, investigadores, alumnos, alumnas.

Bueno, qué otra cosa que, en primer término, agradecer profundamente esta distinción. La verdad que escuchaba recién, te voy a tutear porque sos joven, muy joven. 

 
 

Te escuchaba recién la enumeración de las universidades nacionales que se crearon durante los tres mandatos. Yo siempre hablo de tres mandatos. Para mí fue un inmenso orgullo y honor ser presidenta de todos los argentinos, la primera mujer electa y reelecta, pero esencialmente no me parecen logros individuales, al contrario. Me siento, me sentí y me sentiré siempre parte de un proyecto colectivo que cumplió una hazaña, una verdadera hazaña institucional y democrática en la Argentina posterior a la crisis del 2001 donde todo voló por los aires. 

¿Por qué hazaña? Porque, bueno, desde la sanción de la ley Roque Sáenz Peña y el sufragio directo y secreto y obligatorio ninguna fuerza política, ningún espacio político ha completado tres períodos consecutivos de gobierno y, además, y además porque eso para mí fue lo más importante, que al cabo de esos tres períodos, esa caja de resonancia que en nuestra historia y en nuestro país es la Plaza de Mayo me despidiera aquel 9 de diciembre de bote a bote por las avenidas, por las diagonales. La verdad que esa es la mejor medalla, que no significa desprecio a la suya, Rector. Es la mejor medalla que quien ha abrazado la militancia política y en el peronismo, puede aspirar en su vida.

Pero antes de iniciar la charla magistral, quisiera también, rescatar esto que dijo el Rector, esta universidad federal, como tantísimas otras, como las tantísimas otras que inauguramos también en el conurbano bonaerense, cuando uno tiene la suerte de vivir en la Ciudad de Buenos Aires, o en La Plata, como me tocó nacer a mí, no fue ningún mérito. 

Nacer en una familia y un lugar no es mérito, no forma parte de la meritocracia. Tiene que ver con el azar, la vida, la suerte y la genética. Pero lo cierto es que muchas veces, quienes no han visto la dificultad de los hombres y mujeres, de las familias del país profundo para que sus hijos estudien si no tienen una buena posición económica, es muy difícil valorar desde los grandes centros urbanos que tienen universidades y que tienen todo, a los lugares profundos de nuestra patria, que si no llega el Estado con su inversión y su decisión, no tienen oportunidades. Y no es que descrea de los méritos, ¿cómo voy a descreer de los méritos si mi viejo era colectivero y yo llegué a presidenta? ¡A ver! Pero una cosa es el mérito y el esfuerzo individual y otra cosa es la meritocracia, que es una distorsión, es una deformación del concepto de mérito. Por supuesto, yo estudié y me recibí y ejercí la profesión, pero yo no estoy tan seguro que hubiera sido abogada, por ejemplo, tal vez ni lo hubiera conocido a Néstor si no hubiera nacido en La Plata. 

A mí la Universidad Nacional de La Plata, una de las tres más antiguas del país, me quedaba a 25 cuadras o a 10 minutos de colectivo. La vida es diferente cuando tenés todas esas cosas y los hombres y mujeres que nacieron, y los que después conocimos el país profundo damos mérito de ello.

Por eso, es muy importante y tiene que ver con esto que seguramente va a formar parte de esta clase magistral a la que he llamado “Estado, Poder y Sociedad: la insatisfacción democrática”. ¿Y por qué digo? Porque está claro que si el Estado no existiera, o no tuviera la función, esta universidad y tantísimas otras no existirían. No estarían los 17.000 alumnos estudiando aquí, los dos mil y pico conectados en la red estudiando. Porque cuando uno habla del Estado, tiene que bajarlo a tierra, si uno habla del Estado en términos teóricos, pero sin ejemplificar lo que el Estado significa en la vida cotidiana de todos nosotros, se hace difícil.

Miren, hace cinco años, exactamente el 10 de mayo del 2017 di una conferencia en el Parlamento Europeo, invitada por parlamentarios europeos y la ponencia de aquella conferencia, en aquel momento, 10 de mayo del 2017, fue Capitalismo y Neoliberalismo: la crisis democrática y una mirada sobre los gobiernos que habían iluminado la región durante la década ganada en América del Sur cuando en simultáneo y progresivamente en varios países de nuestra América del Sur surgieron gobiernos nacionales, populares y dirigentes que se parecían a esos pueblos, a los cuales se pretendía conducir y gobernar.

Me acuerdo que en aquella oportunidad sostuve, como sostuve hace muy poco tiempo también, no sé si habrán visto la bienvenida y la charla que le dimos a los parlamentarios del EuroLat que vinieron a la Argentina. ¡Dios mío, cada vez que uno habla! Recién veníamos en el auto y Coqui me decía “¡Dios mío, qué difícil hablar debe ser para vos, porque cuando estás callada, en silencio, interpretan los silencios y cuando hablás te cambian las cosas y las manipulan!”, ¿es difícil, no? Pero bueno…

Y habíamos hablado en aquella oportunidad del capitalismo, que lo volví a repetir en la conferencia del EuroLat, de ese capitalismo que está claro que ya no es un sistema político, ni ideológico, yo creo que el capitalismo se ha independizado de la ideología. Y hoy, el capitalismo es un sistema de producción de bienes y servicios, desde proteínas hasta celulares, a escala global y el más eficiente. Puede ser que el día de mañana sobrevenga otro sistema de producción de bienes y servicios más eficiente, no pareciera que alguien estuviera alumbrando esa posibilidad, pero nunca hay que desfallecer. Las utopías siempre son buenas para todos.

Y la verdad es que, ¿por qué digo que se ha independizado de las ideologías? Bueno, porque capitalista es el sistema de producción de bienes y servicios de Estados Unidos, nadie lo duda. Es una democracia muy parecida a la nuestra, casi igual, presidencialista, división de los tres poderes, etc… Post Revolución Francesa, claramente. Pero en China también el sistema de producción de bienes y servicios es capitalista. ¿Y quién gobierna en China? El Partido Comunista Chino a través de un sistema de gobierno, un sistema político de único partido como obviamente tienen todos los partidos comunistas del mundo. Con lo cual esto de que cuando uno tiene ideas acerca de la justicia social, de la distribución del ingreso, que es zurdo o comunista, ¡por favor! Encuentren una mejor argumentación porque eso se terminó, eso se terminó.

El capitalismo y es más, voy a decir algo que seguramente mañana me vale un titular “Cristina levantó al Partido Comunista China”, ¡acuérdense, eh! Es más, si yo dijera en términos de eficiencia de un sistema capitalista para incluir trabajadores, o sea para incluir al sistema de producción capitalista gente, diría que hoy el más exitoso es el de China. A ver, en 70 años no se registra en la historia del capitalismo mundial alguien que haya incorporado la cantidad de hombres y mujeres a un proceso de producción capitalista de bienes y servicios de la entidad que la ha llevado China adelante. 

Miren, cuando estuve con el presidente Xi Jinping la última vez que viajamos a China, siendo todavía presidenta, le dije “Notable”, aquí en el año 50 cuando gobernaba el peronismo, para nosotros el capitalismo de Estado no, a ver, como peronistas el capitalismo de Estado para nosotros no es ninguna novedad, pero siempre bueno, siempre tiene más buena prensa las categorías de pensamiento si son europeas, las nacionales casi son gronchas, los cabecitas negras… 

Entonces, le decía, “mire, presidente”, porque estaban vendiendo trenes y locomotoras, los trenes y locomotoras que tiene la República Argentina, de última tecnología, que no solamente tecnología china, no, Siemens, Nokia, porque cuando van a invertir a China tienen que hacer transferencia de tecnología. Y le decía “fíjese lo que son las cosas, cuando Perón gobernaba la Argentina en los 50, Mao llegaba en el 49 a Beijing, en la Argentina producíamos aviones, locomotoras y en China hambrunas; 70 años después los que nos venden locomotoras son ellos y los que nos quieren vender aviones también”. ¿Qué pasó? ¿Qué pasó? 

Y la verdad que hay una cosa como un latiguillo “no, porque las inversiones solo van a lugares donde hay seguridad jurídica, donde esté la división de los tres poderes, donde todo…”. Bueno, ¡hola, qué tal! Las mayores inversiones de las últimas décadas de las empresas globalizadas de todo el mundo, telecomunicaciones y de todo tipo se dan en China. Entonces, hay una segunda conclusión: el capitalismo va a dónde gana plata y a dónde le conviene. No es una cuestión de ideologías, ni de posiciones internacionales, ni nada. Me parece que es una segunda conclusión a tomar en cuenta, pero yo decía en aquella conferencia de Europa y que lo retomé nuevamente en EuroLat que el avance de la desigualdad, que la carencia de instrumentos por parte de los Estados nacionales para dar cuenta de las nuevas realidades y de los nuevos actores sociales, económicos, mediáticos, tecnológicos, etc… Estaban poniendo en crisis la democracia. 

¿Por qué? Porque bueno, nuestro sistema de gobierno se ideó con la Revolución Francesa, o sea, cuando cae el “ancien régime“, hasta ese momento lo importante era la monarquía, la nobleza, el clero y el ejército. Ahí cae el “ancien régime” y se produce la Revolución Francesa, 1789, como todos saben. Y ahí se diseña un nuevo Estado que representaba a la totalidad de lo que en esos momentos era la sociedad. ¿Por qué la totalidad? Porque desplazado el “ancien régime” y las antiguas instituciones monárquicas surge el pueblo, representado en Asamblea, surge también un poder judicial, en Europa de carácter parlamentario, en América, más tarde, de carácter presidencialista. 

Pero esta institucionalidad data de 1789, cuando no existía el auto, cuando no existía la penicilina, podría estar… Tengan en cuenta una cosa, el otro día lo charlábamos con Pilar Del Río, la viuda de José Saramago y Pilar me decía “pero imagínate, Cristina”, me decía, “hoy el 85% de los que han hecho descubrimientos en investigación, descubridores, tomados desde la época de la rueda, del fuego, de todo lo que se inventó, están vivos”. 

Esto revela el salto tecnológico sin precedentes y también el surgimiento de nuevos poderes, por arriba de los Estados nacionales, supranacionales con conectividades, con intereses, desde monopolios, desde oligopolios, desde fondos de inversión que con un apretar el “enter” cambian de un país a otro y producen una devaluación y millones que pasan a la miseria. Y así podríamos enumerar… 

Y si uno mira nuestra Constitución, esa Constitución que tenemos del 53, que fuera reformada en el 94, en realidad, prolijamente numera y disecciona cómo tiene que ser el Poder Ejecutivo, cómo tienen que ser los legisladores, el Poder Judicial, poquito, poquito, ya vamos a hablar también de eso. O sea, hay una regulación perfecta, pero todo lo que ha surgido y está por afuera de ese plexo normativo y que no tiene regulación, más allá de leyes, más o menos virtuosas algunas, que nadie cumple y que además, cuando a alguno se le ocurre, a algún gobernante se le ocurre hacerle cumplir una ley, ¿adónde van? ¡Al Poder Judicial! Para lograr una cautelar. 

Para que se entienda, miren el precio de la internet, todos tenemos celulares y todos tenemos internet. El gobierno emitió un decreto de necesidad y urgencia, el 690 si mal no me acuerdo, decretando lo que es un servicio público, hoy internet es un servicio público, ¿se podría estar, se puede estar incomunicado con el mundo? No. Los celulares y decretó la internet como servicio público. ¡Bien! Cautelar, derecho cautelar de vieja data, lo sufrí mucho durante las dos presidencias y todavía duerme el sueño de los justos en la Corte, sin embargo todos los meses te revientan la cabeza aumentando el precio de la internet. 

No solamente de internet, vamos a hablar también de otras cosas. Porque si fuera la internet nada más. ¿Qué quiero decir con esto? Que hoy los Estados carecen de instrumentos adecuados y apropiados para dar respuesta a las múltiples necesidades que tiene la sociedad. Yo hablaba de la crisis democrática y además también es inevitable la profunda concentración, cada vez más acentuada, de la riqueza en todo el planeta. 

Miren, como decíamos en EuroLat, uno de los temas que abordaban los legisladores era, precisamente las consecuencias de la pandemia. SI algo demostró la pandemia es que el discurso neoliberal, o liberal, como les guste, de que el Estado molesta y no sirve, quedó demostrado en toda su ineficiencia. Si estamos vivos todavía es porque hubieron Estados que intervinieron y pusieron plata en los laboratorios para que investigaran y fabricaran vacunas. ¡A ver, a ver! Todos los gobiernos del planeta pusieron plata en los laboratorios para descubrir las vacunas. Los hospitales, los médicos, ¿qué les voy a contar? Lo vivimos todos.

Pero también es cierto que esta pandemia, vi algunos que sostenían que íbamos a salir todos mejores y más buenos, bueno yo no creo nunca en esas cosas. Yo creo que de estas cosas siempre se va para atrás. Y además creo que nadie se vuelve de repente bueno o generoso, únicamente porque pasó una pandemia. Es mi humilde y, tal vez, escéptica opinión, acerca de la condición humana, de la que todos somos partícipes. No es que haya buenos y malos, ya lo dije en Malvinas, cuando estaba Luis Leiva, ¿dónde está Luis Leiva? Acá, ahí te veo, ¿cómo estás? 

Esto no es un problema de buenos y malos, es una problema de intereses, siempre, en el orden global, en el orden nacional, en el orden local, en la vida. En tu vida cotidiana en el barrio. El interés del panadero en que le compres pan y que no pierda plata, vos que te lo venda más barato y así podemos llegar al infinito. No tenemos que tenerle miedo a la palabra intereses, quienes nos quieren presentar todo como maravilloso y divino es para que no nos demos cuenta que hay intereses. Y tenemos que asumir que hay intereses, porque cuando uno asume que hay intereses, que por ahí están en contradicción con los suyos, tal vez tiene otra mirada de la vida, de las cosas y del Estado también.

 

Entonces, creo que así como planteábamos allá en Europa, fíjense en Europa en ese momento, hace 5 años, yo había dejado de ser presidenta hacía 2 y una vez más el neoliberalismo a través del macrismo había llegado a la presidencia de la nación. En ese momento todavía no había llegado el FMI. ¿Increíble, no? Hace 5 años todavía no estaba el FMI. Sí, habían procedido a ser el país en todo el planeta que más deuda tomó en todo el año 2016 y 2017, tanta deuda tomaron, tanta deuda tomaron que cuando los que se la prestaron, no es que se dieron cuenta, siempre supieron que en algún momento tenían que hacer el Carry Trade y volar con las reservas del Banco Central para afuera, siempre lo supieron. Además siempre cuentan con una información mucho mejor que la que podemos contar los simples mortales. Todavía no había surgido el FMI, sí había habido tarifazos, sí había habido dos potentes devaluaciones, el ministro de Economía que asumió en el 2016 sostenía, en 2015, perdón, sostenía que en realidad todos los precios de la economía no estaban con el dólar que fijaba el BCRA, no estaban a 9,74, ¿estaban a qué dólar? Al blue, que estaba a 16. Gran brecha había, gran brecha. O sea, cuando hay brecha hay que saber administrar. Pero bueno, ya vamos a hablar de eso. Y sostenía “no, no, hacemos la devaluación, quedamos muy competitivos para la exportación y no va a haber traslado a los precios porque ya están al dólar blue”. 

¡Papito! ¡Mamita! Se vino una devaluación que, obviamente, se transfirió a los precios, como no podía ser de otra manera. Por lo menos en una Argentina y en una economía bimonetaria en la que también vamos a hablar un poquito más adelante. Y me acuerdo que mucha gente tenía dificultades, pero también es cierto que si pudo sostenerse durante los cuatro años tremendos. Luego se agravó cuando deciden concurrir al FMI, porque no tenían los fondos para devolver a los que habían invertido. 

¡Es increíble! Pero en esos cuatro años se hicieron todas las cosas que los distintos sectores económicos me habían pedido a mí y a Néstor durante doce años y medio. Yo todos los años iba a la Bolsa de Comercio, y en la Bolsa de Comercio rigurosamente me pedían “no queremos ser más mercado fronterizo, queremos ser mercado emergente, abra y desregule la cuenta capital”. Estaba regulada la cuenta ingreso de capitales, para que los ingresos de capitales que vinieran en dólares, no vinieran a hacer una bicicleta financiera y después se llevaran toda la guita. Entonces, tenían que estar, creo que eran 24 meses, ¿no? 24 meses aquí. Se desreguló la cuenta capital, había libertad para entrar y para salir, se eliminaron los derechos de exportación, que siempre, que dicho sea de paso, una pequeña digresión, porque había mucha gente el otro día repartiendo la Constitución, sería bueno que además de repartirla, la leyeran, porque ayuda un montón, ayuda un montón. 

El artículo 4º de la Constitución, el que nadie modificó, ni va a modificarse porque es la parte pétrea de la Constitución, el 1º establece que somos, que tenemos una forma de gobierno republicana, representativa y federal. El 2º es el sostenimiento del culto de la Iglesia Católica Apostólica Romana, el 3º la capital de la Republica, por la cual hubo guerras. Y en el 4º, ¿qué aparece? ¿El 4º, qué dice el 4º? Los ingresos del Estado nacional cómo se conforma, habla y dice “derechos de exportación y derechos de importación, rentas provenientes de la venta o los alquileres de los inmuebles del Estado y la Nación. Y las rentas del correo. Y, además, dice… y además todas aquellas contribuciones que equitativa y legalmente establezca el Congreso de la Nación. O sea, separa toda la parte de rentas y tributo que, obviamente, no son atributo del Poder Ejecutivo sino del Congreso de la Nación. Ese es Alberdi. 

Ese es Alberdi y les voy a decir algo y seguramente me va a valer algunas críticas pero no importa. Ya… Pero, si alguien me diera a elegir con qué constitución me quedo, si con la que reformamos… Por supuesto me quedaría con la peronista sin lugar a dudas pero no va a andar, pero no va a andar, me parece que no me van a dejar. Me parece que no voy a tener quorum para la peronista que es la que preferiría obviamente. Pero, si tengo que elegir entre la que se reformó en el 94, y aclaro, fui convencional constituyente junto con Néstor Kirchner. Vos no Coqui porque eras muy jovencito, no sé por dónde andarías. No, porque muchos gobernadores fueron constituyentes… Es más, de los cuatro miembros de la Corte actual, dos fueron convencionales constituyentes. Esa era la época cuando todos éramos militantes del Partido Justicialista, yo también. Para los que dicen: el alejamiento de la política al Poder Judicial… Vade Retro, Satanás. Vade Retro, Satanás. Si me dicen elegir… y me quedo con la constitución del 53, no lo dudo, la de Alberdi. Miren las coincidencias que tenemos con algunos sectores, vamos por la constitución del 53. ¿Qué les parece?

Bien. Decíamos, decíamos que esta suerte de concentración de la riqueza en la pandemia, el neoliberalismo, el endeudamiento, etc… provoca hoy, aquí en nuestro país pero, en el mundo también, lo que se denomina la insatisfacción democrática. La falta de respuesta, por parte de los estados nacionales, a las distintas demandas de las sociedades. Pero, yo quiero serles franca como siempre. Esta es una clase magistral pero las clases magistrales tienen también trabajos prácticos. Esto de los profesores que teorizan, teorizan, teorizan y después la realidad no tiene nada que ver con lo que dicen… es una discusión que tengo con mi querido amigo, el profesor Beraldi, excelente penalista, que le digo: ¿y vos qué les decís a los chicos en tu facultad cuando tenés que explicarles las cosas que pasan en Comodoro Py, en la Corte y en las casaciones? ¿Qué les contás de todo lo que…? ¿Te creen? ¿Te creen? Porque, la verdad, notable… Pero bueno. 

Un trabajo práctico: insatisfacción democrática. La sociedad argentina ha sufrido durante los cuatro años posteriores a nuestro mandato y sobre todo los últimos dos años también porque después vamos a ver algunos números, como se cuidaron hasta la elección parlamentaria. Vamos a verlo porque he traído algunos números para desmitificar esto que se está discutiendo ahora en la Argentina, la inflación.

Hoy la gente, hay una insatisfacción democrática grande. La plata no le alcanza, no llega a fin de mes y se produce un fenómeno en la Argentina, nunca lo habíamos conocido, y que es el de los trabajadores en relación de dependencia, un segmento de los trabajadores en relación de dependencia, pobres. Esto nunca había pasado. La pobreza siempre la ubicábamos por afuera del trabajo formal y registrado, ahí estaba la pobreza. En los sectores informales, en los sectores precarizados, en los sectores informales. Bueno, ahora no. ¿Y por qué es esto? Producto de dos políticas: la concentración de los ingresos, distintos métodos de apropiaciones de rentabilidades y una política, también, de salarios bajos. 

Hay un modelo acá en Latinoamérica, yo digo un modelo de producción. Un modelo que fue también Argentina a principios de siglo XX. Un modelo exportador y de producción con bajos salarios. No voy a hacer nombres de países hermanos pero todos sabemos que hay economías de esta naturaleza. Ahora bien, si uno tiene y ha decidido ser un modelo de producción y de exportación con bajos salarios tenemos que tener dólares en el Banco Central. Porque esta fue la característica del modelo exportador de principios de siglo. Ahora, si soy de exportación y producción, si además tengo bajos salarios y además me faltan dólares, bueno, hay que revisar algunas cosas porque algo, alguien o algunos están fallando. 

Esto es una de las claves de hoy de la insatisfacción democrática. Y quiero, con la sinceridad con la que siempre he hablado, que buenos dolores de cabeza me ha traído por cierto. Pero lo cierto es que si hoy esta insatisfacción democrática y vemos a la sociedad. ¿Qué está mirando la sociedad? Por ejemplo a su Estado, al Estado en sus tres poderes. Poder Judicial, el Parlamento, el Poder Ejecutivo. Bueno, vamos a empezar por… ayer hubo una movilización en Buenos Aires pidiendo la democratización de la Justicia. ¿Y qué ve? Y ve una Corte de cuatro personas que decide sobre la vida, la libertad y el patrimonio de todos los argentinos. Que dos de ellas entraron en clara violación al mandato constitucional. Que después el peronismo subsanó, porque tenía mayoría absoluta en la Cámara de Senadores para conformar los dos tercios, lo solucionó. Porque siempre se carga sobre la política porque esta es la otra cuestión. 

Estamos hablando del Estado ¿no? y de la sociedad. El título era: Estado, poder y sociedad, la insatisfacción democrática. ¿Cuándo hay insatisfacción democrática dónde mira la gente? Al Estado, a los tres poderes. Bueno, vea esta Corte que además exhumó una causa después de 16 años, declaró después de la vigencia de una ley durante 16 años. 16 años son cuatro períodos constitucionales. Son cuatro elecciones presidenciales y son ocho parlamentarias. Bueno, después de todo eso esta ley, la del Consejo de la Magistratura fue declarada inconstitucional.

Pero no se detuvo ahí, la resucitó cual Lázaro. “Levántate”. La resucitó. Nunca se vio algo igual. Pero además todo esto había precedido a una forma muy, diría, decepcionante para lo que la comunidad o la sociedad puede esperar de una Corte. Donde un presidente se termina votando así mismo porque ni siquiera reunía la cantidad: cuatro. Y se termina votando así mismo y producto de que se termina votando a sí mismo y posteriormente se declara inconstitucional la ley, termina Presidente del Consejo de la Magistratura. ¿De qué? De un nuevo Consejo que el Parlamento había derogado. Es una ley que yo impulsé, una reforma que yo impulsé del Consejo de la Magistratura, me persigue. 

Ustedes saben que a mí me echaron del bloque de senadores en el año 1997. Me expulsaron. Primera, única y última expulsión de cualquier bloque. Expulsión por no querer votar aquel proyecto que hoy está vigente de vuelta del Consejo de la Magistratura. Me expulsaron. Bien, no importa.

Entonces después… y este nuevo Consejo tiene 20 miembros. El que habíamos reformado tenía 13, 13, lo llevaron a 20. Pero cuando alguien propone ampliar una Corte para hacerla federal y para que haya más gente que pueda decidir sobre cosas tan importantes. ¿Pero cómo? ¿Para qué quieren más números? ¿Pero cómo? El Consejo de la Magistratura que está solamente para seleccionar y sancionar jueces lo llevan de 13 a 20 y la Corte, que decide sobre la vida, el patrimonio y la libertad de los 45 millones de habitantes, la integran sólo cuatro personas y eso está fantástico. ¿No será que al poder le convienen poquitos para poder apretar y mandarles tapitas de diario?
Creo que… y ahí miremos al poder. Y ahí enfoquemos las cámaras y los micrófonos al poder. ¿Qué dice el poder? ¿Qué poder? Se estarán preguntando: “¿qué poder Cristina, de qué poder hablás? Del poder concentrado, económico y mediático. 

Hoy no hay ninguna parte del mundo que no esté definitivamente asociado a lo mediático para crear sentido común y hacerle creer a la gente cosas que no son. Esto no se los voy a contar, lo vemos todos los días en todas partes. Desde las redes sociales, desde los grandes medios de comunicación. Hoy, cuando se habla de poder acá, en la Argentina, en el mundo, se habla de un poder económico, mediático, concentrado. Pero, en la Argentina ese poder mediático está más concentrado que en ninguna otra parte del planeta.

Bien. ¿Cómo presenta entonces el poder a la sociedad esta visión de una parte del Estado? Ah, no. Dice: Cristina quiere imponer los números de la Corte. El kirchnerismo o el peronismo o como mejor… O sea: presentan como lo que es malo lo que en realidad… Bueno, es bueno. Y presentan como muy bueno y que hay que defender a rajatabla que cuatro personas decidan sobre la vida de todos nosotros. Y crean sentido común en esa orientación.

Y el Parlamento, bueno, si hoy esta sociedad con tantos problemas no llega a fin de mes, no le alcanza la guita, no tiene laburo, no puede pagar el alquiler, los alimentos y las cosas le aumentan todos los días… Mira al otro poder del Estado, al Parlamento. Bueno, la verdad que ayer el poder opositor o la oposición… y digo poder opositor porque, por los números controlan el quorum y el número de la Cámara de Diputados. ¿Cuál era la preocupación de la oposición que fue gobierno hasta el 10 de diciembre del 2019 frente a este escenario que vivimos los argentinos y que sufren tanto argentinos y argentinas? Boleta electrónica. ¿Vos te imaginás alguien que no tiene laburo, que todavía no le trataron la ley de alquileres, que les cobran cualquier cosa? ¿Estos tipos en qué están? En la boleta electrónica. Boleta electrónica que, yo diría, boleta perdón… boleta única que yo diría, boleta oculta. Porque es un pedazo de papel con una cantidad tremenda de partidos donde sólo se conoce el primer candidato. Mirá vos qué lindo. Una boleta donde vos votás una lista de diputados cual si fuera una ristra de chorizos o de ajos pero no sabés si hay chorizos, ajos. No sabés. Este es el problema.

Ayer una diputada creo que hablaba y decía que el prófugo de Montevideo era segundo en la lista. No se hubiera enterado nadie. A ver… votamos… a ver… votamos con boleta de papel desde el 83 a la fecha. En realidad desde Sáenz Peña a la fecha pero, pongamos desde la reapertura de la democracia. Han ganado todos los partidos políticos, todas las fuerzas. Hemos perdido todos los partidos políticos. Hemos perdido todas las fuerzas. Por favor: no boletas ocultas y tampoco boletas que tienen un altísimo nivel de anulación de votos por equivocaciones en cruces, en cosas. Realmente. Bueno ¿Qué le diría si alguno…? ¿Qué dijo el poder mediático? Nada. Qué bien. Nooo… la oposición ha presentado la boleta. Ah, qué bien. ¿Vieron los presentadores de televisión que se miran entre ellos en los canales de noticias? Qué bien ¿y qué opina tal…? Bueno, nada.

También quiero decir que en el Parlamento también se presentan otras cosas. Sería injusta si dijera lo contrario. Hoy un grupo de senadores y senadoras del Frente de Todos presentó un proyecto de ley de pago de deudas previsionales para que la situación tan angustiante de millones de argentinos y argentinas que, sujetos a los avatares de lo que ha sido la cuestión económica en la República Argentina, no han podido acreditar porque, seguramente sus patrones no le depositaron los aportes y las contribuciones. No es regalo de nada, hay que pagar. Es pago de deuda previsional. Si esto no se aprobara, a partir de julio de las mujeres que tienen 60 años, o sea que están en edad jubilatoria, solamente una podría jubilarse. Y de los hombres con 65 años de edad pero sin los 30 años de aporte, solamente tres podrían jubilarse. 

Me parece que, además de discutir la boleta única, sería bueno que también se discutieran estas cosas y otras que hay en el Parlamento.

Ahora bien, seguramente cualquiera de los que nos está viendo dice: bueno, pero señora usted habló del Estado y habló del Poder Judicial y habló del Poder Legislativo. ¿Y por casa cómo andamos? Me dice. O sea, por el Poder Ejecutivo. Es obvio que la vicepresidenta integra el Poder Ejecutivo, preside el Senado pero, es parte del Ejecutivo. Y bueno, frente a eso también desde el poder y los medios de comunicación se plantea que hay una pelea en el Poder Ejecutivo. Ustedes saben que busqué la palabra pelea. ¿Se acuerdan de aquel programa de aquel profesor de la Facultad de Derecho que tenía un programa estupendo y que cuando iba a desarrollar sus ideas filosóficas y políticas primero abordaba etimológicamente el significado de cada palabra? ¿Se acuerdan? Se llamaba Hora Clave el programa. 

A mí me gusta eso de la etimología de las palabras. ¿Saben por qué? Porque cada palabra tiene un significado y un simbolismo. Y crea sentido común en cada uno de los que la escuchan. Pelea. Y me fui, porque ya no tenés ni que subirte a la biblioteca. Lo ponés acá… Pelea: gente que se agrede físicamente. Claro, o practica un deporte bajo reglas determinadas pero a los golpes. Boxeo. Claro. Deporte que, personalmente, mi padre era fanático pero a mí no me gusta. Entonces pelea. ¿Qué es pelea? Se están pegando, se están golpeando, no hay posibilidades de que haya algo bueno en una pelea. Pelea, yo no lo pegué a nadie, a mí tampoco no me pegó nadie. Así que lo que está pasando en el Poder Ejecutivo, pelea no es.

Veamos. Veamos. ¿Qué otra cosa podemos estar haciendo? A ver… me interrogo acerca de conductas propias y de otros y digo: bueno, hablo y pienso “discutir”. Y voy también y busco discutir etimológicamente. Y etimológicamente “discutir” tampoco se acerca a esto porque es una forma de interlocución. Una forma de interlocutar con alguien “discutir. Hace más a una forma de interlocutar pero no define qué. Y digo yo: vamos por debate. Y dicho y hecho mirá. Mirá, voy a debate. Miren lo que dice debate. Me faltan los anteojitos nada más y estoy para un programa de televisión. Debate. Pelea es nombre femenino. ¿Debate qué es? Masculino, el debate, la pelea. No creo en las casualidades para nada y menos con cierta gente y cierta prensa mucho menos. ¿Qué dice debate? Atiendan. Debate: nombre masculino. Discusión en la que dos o más personas opinan acerca de uno o varios temas y en la que cada uno expone sus ideas y defiende sus opiniones e intereses. Debate político. Bingo, era esto y no nos habíamos dado cuenta. Fijate. Me parece que tampoco creo que, parece ser cuando uno escucha inclusive a algunos compañeros y compañeras que no fueran solamente los periodistas los que no se dan cuenta de las cosas. Pero bueno, hagan, ponele que no.

Debate de ideas y sí… y sí. Pero no hay pelea no hay. Pelea no hay y sí hay debate de ideas. ¿De qué ideas? Primero: de las que hablé toda mi vida y de las que cumplí cuando goberné. Pero, además, de ahora también. Porque yo me acuerdo que el 18 de diciembre del 2020 en La Plata, en La Plata, ante la entrega de viviendas del gobernador Axel Kicillof, fuimos a un acto muy lindo en el Estado Unico. 

Ahí estaba el Presidente, el Presidente de la Cámara, el Presidente, el entonces Presidente del bloque de diputados del Frente de Todos, estaba Verónica, Axel… Bueno, hablaron todos, por supuesto el Presidente en último término, yo antes que él. Y antes que hablara yo hicieron uso de la palabra el Presidente de la Cámara de Diputados que anunció que en el 2021 íbamos a tener un gran crecimiento. Yo más que crecimiento le llamo recuperación porque habíamos tenido una pérdida muy grande, una caída tremenda de 9 puntos, si mal no recuerdo, del producto en el 2020 producto de la pandemia. Y él pronosticó y acertó, un gran crecimiento. 

Y me acuerdo que me tocó hablar a mí después y dije: pero ojo, si hay un gran crecimiento que no tengo ninguna duda que lo va a haber, que no lo aprovechen cuatro vivos. Que tenemos que alinear precios, sobre todo los alimentos, en ese momento la inflación en el 2020 había cerrado, si mal no recuerdo, 35, 37. ¿No es cierto Coqui? Más o menos. Hay que alinear precios de los alimentos, tarifas, servicios, salarios, jubilaciones porque sino se lo van a quedar cuatro vivos. Y dije que además que los funcionarios que pensaban que discutiendo y debatiendo y representando intereses frente a los factores de poder tuvieran miedo… Y bueno, que se buscaran otro laburo. Que no había… que no había… 

Pero lo dije en el 2020, no ahora, cuando las cosas todavía no habían sucedido. Pero ¿saben por qué? No lo dije porque soy la más viva o la más inteligente. No, no, no. Ocho años estuve sentada en la Casa Rosada atajando penales y esquivando los tiros. Cuando hablo no es un ejercicio diletante o académico. Para nada.

Entonces, cuando uno ve que por ahí también titulan “pelea o cuestiones personales” o “no, enojada”. Siempre tratan ¿Ustedes se dieron cuenta de una cosa? Siempre tratan de asociarme a las malas emociones: está enojada, no habla, no hace esto, es mala, es mala, es mala, es mala. Y la verdad que miren, tengo muchísimos defectos, muchísimos defectos pero, nunca decido las cosas a través de mis hormonas sino de mis neuronas. Ojo, ojo que muchos dirigentes de todos los colores y partidos políticos dicen que las mujeres somos histéricas. Ellos son los hormonales. Ellos son los hormonales. Ellos que se pelean para ver quién se sienta adelante o quién se sienta atrás. No, no, no. Siempre he decidido de esa manera y no podía ser de otra manera. O disputas de poder. Escuché que alguien también lo calificó como disputas de poder. Bien, veamos, poder, poder. Qué bueno. Hice la definición de poder en el Eurolat. Dije que el poder es eso que cuando una persona toma una decisión, esa decisión es acatada por el conjunto. Lo otro puede hacer, hablar, enojar… en fin. 

En unos días más se cumplen, el 18 de mayo, el día del censo se cumplen tres años de aquel video en aquel le comuniqué a argentinos y argentinas, a compañeros y compañeras, la decisión que había adoptado. A ver, si fuera una disputa de poder, bueno… No sé, si hubiera elegido, suponte, al Presidente del Frente Renovador, que venía de un partido político, de haber sido candidato a Presidente, que tiene una fuerza con legisladores, con gobernadores. O a Dáer, de la CGT, no sé… o a Emilio Pérsico de los movimientos sociales. Eso, bueno… una disputa de poder pero, elegí a una persona que hoy es Presidente que no representaba a ninguna fuerza política de las que conformaba el Frente pero, que además me había criticado duramente desde el año 2008 hasta ese momento. 

¿Alguien piensa que yo puedo decidir las cosas por enojo, por una cuestión de poder? Porque además de esa decisión política a la que no considero, como dicen algunos compañeros erróneamente, generosa. No, no. Fue inteligente. Muy bien compañera, las mujeres, las mujeres. Vamos las mujeres. Fue un acto inteligente. Sí fue una acción generosa. Sí fue una acción generosa creo que, quien resultó electo Presidente con el voto de la ciudadanía pudiera decidir libremente quien era su gabinete económico, todos los hombres y mujeres de ese gabinete económico. Y la mayoría, además… yo te digo que… voy a cometer una infidencia. ¿Otra? Una infidencia que creo que ya se ha publicado en algún lado. Yo me acuerdo que el Presidente quería llevar de Jefe de Gabinete a Wado de Pedro a quien es hoy Ministro del Interior. Y yo le dije: no, Wado fue un excelente funcionario, fue Secretario General sucediéndolo acá a Oscar Parrilli, el coautor del Bicentenario junto conmigo pero, me parece que le falta. Y me parece que tal vez en el Ministerio del Interior pueda ayudar más. Y la verdad que, a la luz de los acontecimientos no me equivoqué. Pero disputas de poder. ¿En serio que me hablan de disputas de poder?

Y la verdad que lo que más me duele porque, en fin, una ya está acostumbrada, es otro tipo de argumentaciones que he escuchado ahí y que ya no provienen tanto de los periodistas o de los medios o del poder para desprestigiar, para amargar a la gente. Y que es “las cajas”. Ah, no se van, tienen diferencias pero las cajas. Y yo digo: ¿A qué funcionario se le ocurrió hacer operaciones en off definiendo a determinadas funciones y a determinados estamentos de la función pública como cajas? ¿Esa idea tienen acerca de la función pública? 

Pero miren: otra infidencia para desmitificar porque a quien se acusa de estas cosas no es a mí. No, no, no, a quién se acusa de estas cosas es a organizaciones políticas. Lo voy a decir con nombre y apellido: a La Cámpora, ¡La Cámpora! Las cajas, y repiten periodistas y programas de televisión, monocordemente y otros en off. Conmigo nunca van a tener el problema del off. Yo hablo y vivo en on, toda mi vida voy a vivir en on. Lo que digo lo sostengo, le pongo la cara, el cuero y la firma, siempre fui así. Pero bueno, en tren de infidencias. 

Bueno, supongamos que tienen razón y La Cámpora, sí con la caja y la caja, y dale que la caja y la caja. Voy a contar una infidencia. El año pasado cuando se conformaron las listas de diputados y diputadas nacionales en la Provincia de Buenos Aires, quien fue ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, obviamente tenía que dejar el ministerio, lo dejó el ministerio y voy a contar algo. Y voy a contar algo porque me duele mucho las cosas que hacen algunos y algunas, cuando se produce la renuncia de Daniel porque va a ser candidato a diputado, el presidente, nuestro presidente lo llama al entonces presidente del bloque de diputados, el diputado Máximo Kirchner y le dice que le gustaría que el lugar de Daniel Arroyo lo ocupara Andrés “el Cuervo” Larroque, sí como escuchan. Permítanme, por favor, no es para aplaudir. 

Es para pensar, es para reflexionar. ¡Cuánta mediocridad y chatura hay! ¿Y qué le dijo? Ministerio de Desarrollo Social, casi un millón y medio de planes, la tarjeta Alimentar, empiecen a sumar, fíjense lo que dicen acerca de los planes, de lo que cobran, de esto, de lo otro. ¿Qué le dijo el diputado Kirchner? El diputado Kirchner acusado por propios y extraños que es La Cámpora la que cuida las cajas, le dijo “no, al Cuervo lo voy a dejar mejor ayudándolo a Axel, que siga en la Provincia junto a Axel que necesita que lo ayuden y vos ponelo a Juanchi”, ¿quién es Juanchi? El actual ministro, Juan José Zabaleta, entonces intendente de Hurlingham, PBA, hoy con licencia, desempeñándose en el ministerio de Desarrollo Social. 

Entonces me parece que algunos y algunas deberían revisar editoriales y también comportamientos y conductas. Un ministerio de los que más presupuesto tiene y más manejo de dinero tiene. No, que vaya otro compañero. Y creo que es importante conocer estas cosas, porque si no cunde el desánimo en compañeros, en compañeras, en militantes. En esos pibes jóvenes que se tatúan a Perón o a Evita en el brazo, y también a Néstor. Y, la verdad, que es muy indignante todo esto, pero bueno, pero vamos a los temas de la gente, porque estos también son temas de la gente porque qué pasa cuando la gente escucha y lee estas cosas, termina abominando de los políticos. Por supuesto, el aparato reproductor mediático siempre carga mucho más las tintas, si dice que los políticos son todos tal cosa, los peronistas y los kirchneristas, los peores. Y entonces, el avance de la política es retroceso para atrás, todo el tiempo y temor. 

Los dirigentes políticos tienen temor a imaginar cambios, a imaginar cosas diferentes a las que estamos viviendo. ¿Y cómo no van a tener miedo si a los que cambiaron, por ejemplo, el sistema de jubilación…? Yo me preguntaba hoy cuando los escuchaba a los senadores y a las senadoras presentar el tema del pago de deuda previsional, ¿qué sería hoy de los adultos mayores en la República Argentina si no hubiéramos recuperado las AFJP? ¿Qué sería? ¿Dónde estarían? ¿Con qué recursos afrontaríamos jubilaciones, pensiones mínimas, AUH, Progresar, Procrear, con qué recursos? Con ninguno. Se habían llevado 12 mil millones de dólares de comisiones los CEO y ejecutivos de las AFJP, ¿cómo no me van a querer matar a mí y a todo lo que se me acerque? Esto lo tengo claro y para eso cuentan con el Partido Judicial. 

No es un tema que vaya a hablar hoy el lawfare, porque les cuento un secreto, esta semana que viene estaba invitada a dar una conferencia, también magistral, en Marruecos, en una convención de, no no puedo ir, de juristas sobre Derecho Penal y Derechos Humanos, que la verdad me interesaba mucho porque era la clase, o la conferencia inaugural magistral… Bueno, como era el jueves 12 y el presidente tiene que viajar el lunes a Europa, obviamente no podía ir, no podíamos estar ambos afuera. Pero algún día vamos a hablar del Partido Judicial, del lawfare. 

A mí me interesa hoy hablar de algo más concreto, aunque la gente debería preocuparse más por estas cosas, porque los derechos de ellos a tener internet más barato, a que nadie les judicialice determinadas cosas, debería ser más interesante. Pero no importa. Hoy, hoy, el principal problema, como siempre, es la economía. Porque desde la democracia para acá, cuando vivíamos en dictadura, obviamente, lo importante era otra cosa, era la vida, era lo que pasaba, era la democracia. Por eso sintonizó tan bien el presidente Alfonsín cuando nos habló de la democracia y la vida allá por 1983. Pero hoy la situación de la gente, en cuanto de que no llega a fin de mes, los bajos salarios, a la inflación que no se detiene. 

Hoy leía y escuchaba que los laboratorios han modificado el precio de los medicamentos durante el mes dos veces, porque no solamente se produce el aumento de los no regulados, de la comida, de la ropa, también el de los regulados, la Prepaga, los colegios. Y me acuerdo que también en el año 2020, dos meses antes de lo que dije de la concentración del ingreso publiqué un documento, el 27 de octubre con motivo de los 10 años de lo de Néstor y del primer año de nuestro gobierno. ¿Y qué dije? Entre muchas otras cosas, hablé del principal problema que tiene la Argentina y que es la economía bimonetaria. 

¿Qué es la economía bimonetaria? Muy simple. La importancia del dólar en forma total y absoluta en la formación de precios, con lo que ya sabemos, si sube, sube todo, cuando baja, no baja nada. Vieja historia de la República Argentina. Y sostuve de la necesidad en ese momento de abordar un acuerdo todas las fuerzas políticas argentinas acerca de cómo resolver el problema de la economía bimonetaria, porque así como Marcelo Diamand hablaba del problema que había con la sustitución de importaciones, donde la industria demandaba los dólares que el campo ingresaba a partir de sus exportaciones, siempre se producía en la Argentina ante el crecimiento un cuello de botella, porque se demandaban más dólares de los que podían ingresar y entonces… 

Y es cierto, la economía bimonetaria es la demanda de dólares que además, ya no es solamente para importación, sino que la gente busca el dólar y quiere ahorrar en dólares. Y no es una cuestión ni de izquierda, ni de derecha, ni de clase social, desde una persona humilde, una mujer que trabaja en una casa de familia por ahí ve cómo puede comprar el cupo de los 200 dólares, si puede… Miren, yo les cuento cuando era presidenta y que surgió lo que la prensa bautizó con el nombre de “cepo”, se podían comprar 2500 dólares, ¿se acuerdan, no? ¡2.500! Hoy son 200, que lo tuvieron que poner luego de lo que pasó con el FMI, por imposición también, obviamente. Había que cuidar las reservas, cuidar los dólares. Y fíjense ustedes que esto ya no es un problema únicamente de importadores que necesitan dólares. 

Hoy tenemos como moneda de ahorro el dólar y como el precio de inmuebles, de casas, de departamentos. Es un tema grave que exige acuerdos pero exige también gestión para monitorear esto. Porque también uno observa que en este 2020 y 2021 ha habido un inmenso salto en las exportaciones por cantidad y por precio. Por cantidad y por precio. Tuvimos superávit que no tuve yo en 12 años jamás. Casi 30.000 millones de dólares de superávit comercial y, sin embargo, tenemos problemas de reservas en el Banco Central. ¿Entonces qué pasa con la administración monetaria y cambiaria? Y, al mismo tiempo, cuando uno mira por dónde salieron los dólares. Salieron, por ejemplo, muchos para pagar la deuda privada de capital e intereses de grandes firmas. ¿Ustedes piensan que cuando va al exterior y pide 500 millones de dólares o 1000 millones de dólares solamente se fijan en lo que tiene en la Argentina? Yo estoy segura que deben mirar a otro lado donde también tienen fuera del país. Y entonces me parece que habría que ver… porque la escasez de dólares, la escasez de… esta es la verdadera causa de la disparada de los precios. Y la fijación de todos los costos y de los márgenes de rentabilidad y ganancias fijando el dólar. 

Fíjense una cosa. ¿Vieron que les dicen a todos que la inflación es por la emisión? Ustedes lo habrán escuchado no. Vieron que hacen inclusive la maniobra de la maquinita. Van a los programas de televisión y dicen: “no, hay inflación porque le dieron a la maquinita y la maquinita”. Y hacen todos: periodistas, invitados, economistas, todos… Emisión, bien, me fui al Banco Central a ver los agregados monetarios entre el 2015 y el 2021. Base monetaria y circulante en poder del público del 2015… Yo no sé si se ve acá. ¿Se ve? ¿Ahí lo toma? Ahí lo está tomando. ¿Ah, tienen placa y yo puedo mirarlo así? Ah, sí, mirá. Lo que es la tecnología. Agregados monetarios 2015 comparados con el PIB. Comparados contra el PIB o sea el Producto Bruto Interno. 

Ahí me acordé, cuando hablé del PIB me acordé de Simón Kuznets. ¿Saben quién fue Simón Kuznetz? Simón Kuznets fue el premio Nobel de economía del año 1971 por su teoría sobre el crecimiento económico de los países desarrollados. El fue el que inventó el PIB. Acuérdense siempre. ¿Vieron que te dicen el PIB, el PIB, el PIB? Bueno, el PIB lo inventó este señor que resultó ser premio Nobel de economía. Simón Kuznets. ¿Saben qué decía Simón Kuznets respecto de la teoría…? Y fue el que teorizó acerca del crecimiento y el desarrollo de las economías desarrolladas, de los países desarrollados. 

Bien. ¿Saben qué decía este señor? Bueno, el decía que había, en materia de crecimiento y desarrollo económico, cuatro categorías de países. Cuatro dijo: uno los países desarrollados, otro los países subdesarrollados y después venían Japón y la Argentina. 1971, premio Nobel. Yo digo siempre que nuestro país es ese extraño lugar donde mueren todas las teorías acá. Puede ser la teoría más elaborada, la más exitosa, en Japón, en la China, viene acá… Es algo que deberíamos revisar también ¿no? y pensar. En lugar de andar con el dedito: “los peronistas hace 70 años”. Esos discursos vetustos, antiguos, mediocres, simples, se niegan a discutir la realidad.

Bien. Vamos, entonces vamos a la base monetaria. Fíjense. Ah no, está ahí. En el 2015 base monetaria, o sea nuestro última año de gobierno: 8,5 de base monetaria; 2016 7,9; 2017 8. Año fíjense que vuelve a subir, año electoral donde Cambiemos gana las elecciones. 2018 baja 7,7; 2019 6,4; 7,9 en el 2020 y vuelve a tener en la serie la más baja base monetaria del 2015 a la fecha en el 2021. Bien, segundo, circulante en poder del público o sea ustedes. La plata en el bolsillo, en la cartera, no sé dónde la guardan. 2015, 5,9; 2016 5,2; 2017 5,3; ganan las elecciones, 2018 “Pum” 4,5; 2019 Pum 3,5, 2020 4,7 y 2021 de vuelta 3,9. La serie igual a la del 19 cuando ganamos las elecciones y Macri las perdió. 

¿Qué les dicen estas cosas, en serio que es por la emisión monetaria?
¿Saben por qué mienten y engañan? Les voy a explicar. Porque la gente repite: es porque le han dado a la maquinita, entonces tienen la idea que muchos billetes o mucha plata causan la inflación. El segundo paso de esa estrategia comunicacional es decir: los aumentos de salarios, los aumentos de las jubilaciones, los aumentos de las AUH son inflacionarios, no hay que aumentar salarios. Esto es manejar sentido común en las sociedades y esto lo hace el poder. 

Mientras los argentinos y las argentinas seguimos mirando televisión y viendo qué dice tal o cual dirigente político cualquiera sea su orientación. Se trata entonces de debatir estas cosas y cuando hablamos de debatir, hablamos de debatir también como decía yo allá por el 2020 como dije sobre la economía bimonetaria, la inflación inercial que es necesario abordar ésto. También y voy a cometer la última infidencia de la noche y punto, no hablo más de ninguna infidencia. 

Para los que dicen que disputa poder e impone y quiere que vaya fulano, mengano, sultano. Allá por noviembre del 19, después de las elecciones, donde yo ya sabía quiénes iban a ser los ministros, las ministras, sabía quién iba a ser el Ministro de Desarrollo Productivo. Había escrito un libro contra nosotros, imagínate. Miren si yo voy a andar enojándome por tal o cual cosa… o sea. Había escrito un libro contra nosotros pero, bueno, el Presidente confiaba en él, vaya. Y le dije a Alberto, lo recuerdo como si fuera hoy. Le dije: ojo porque en la administración del comercio, tanto exterior como interior que es muy importante, ahí son las importaciones, ahí son las sobrefacturaciones, ahí son los adelantos de importaciones y apropiación de dólares y después escasez de dólares… 

No es moco de pavo esto. En serio. Entonces le digo: mirá, va a venir puja distributiva porque va a venir puja distributiva. Todos los sectores, salvo algunos, han perdido. Todas las alimenticias perdieron con el macrismo. Todas las de alimentos: Arcor, Molinos, La Anónima, etc… los super, todos habían perdido. Va a venir puja distributiva y esta gente, o sea el neoliberalismo que había llegado con Macri, habían desmontado nuestra Secretaría de Comercio Interior. ¿Qué es la Secretaría de Comercio Interior que teníamos? Una estructura con capilaridad, territorial, funcional, con call centers, con todo lo que una estructura de comercio interior… porque la habían desmontado toda. ¿Y cómo no la iban a desmontar si quien fue Secretario de Comercio Interior, esos son los precios, era el sobrino del dueño de una cadena de los supermercados más grande de la Argentina? ¿A quién iba a cuidar? ¿A quién iba a controlar? A nadie, desmontaron todo.

Y le digo: mirá… y le recomendé un joven economista que no es el que está actualmente de Secretario de Comercio Interior, que conste. Que fuera a verlo al Ministro para explicarle el proyecto que él tenía de Secretaría de Comercio, cómo había que armarla para lo que se iba a venir. Y me acuerdo que bueno, es un joven economista muy bueno y con mucho expertise y mucho trabajo sobre regulaciones, monopolios, en fin, todas esas cosas… que vuelvo a repetir, no es el que está. Y cuando fue a verlo, el Ministro le dijo: nooo, nosotros no vamos a hacer lo que hicieron ustedes. Nooo, esto va a ser diálogo, consenso, no vamos a intervenir. Ustedes tenían un criterio muy intervencionista. Y ahí me di cuenta, un poquito más… no ese momento y dije, bueno, y pusieron otra persona, otra compañera, este compañero no fue. 

Y un poquito más tarde me di cuenta que claro, cuando por ahí no todos pero, algunos, cuando decían que volvíamos mejores pensaron que había que hacer todo lo contrario a lo que habíamos hecho nosotros porque se tragaron el amague de que los problemas que teníamos eran por los modales. Porque no dialogábamos porque no consensuábamos, porque no… Pero uno tiene que saber debatir y saber los intereses que tiene enfrente. Y no hay que enojarse.

Miren, yo me acuerdo de quien fue nuestro Secretario de Comercio Interior último que fue quien diseñó toda la política de precios cuidados y que además logramos… ¿Ustedes se acuerdan que tuvimos una devaluación en enero del 14 y la inflación ese año se nos fue a 38? Pero al año siguiente la bajamos a 24, 25 una tarea de Axel y de Augusto Costa muy buena. Pero, no, no, no es para que los aplaudan, simplemente para saber. Y la primera hija de Augusto, la única que creo que tiene ¿saben cómo se llama? Amanda. ¿Saben por qué? Por la yerba. Porque era tal las discusiones que teníamos. Ustedes saben que la yerba es un ponderador muy fuerte en la estructura de índices de precios al consumidor. Es muy fuerte. Pondera muy alto igual que la carne, el pan, la harina, la leche, etc… Y bueno… Pero bueno, fíjense ustedes que no lo hacía ni de rencoroso, ni de malo ni quedó malquistado. No, simplemente hay que saber los intereses que uno representa y defenderlos. 

Me parece que esta es la clave y me parece que esta discusión que tienen que tener todos los argentinos, todos los partidos políticos argentinos porque todos se van a tropezar con el esquema de la política bimonetaria pero, ahora mucho más. Porque ahora tenemos una deuda con el Fondo Monetario Internacional que no teníamos y tenemos condicionamientos también por parte del Fondo. El Fondo está exigiendo siempre devaluación permanente por arriba del índice de precios al consumidor y la tasa de interés por arriba de eso.

Miren: eso no va a dar crecimiento ni baja de la inflación. Si el diagnóstico es que la inflación y los costos en este país es por el dólar, la devaluación permanente lo único que hace es incrementar y mantener inercial la inflación. Por estas cosas discutimos, debatimos y nos oponemos a determinadas cosas. Ni por cuestiones de poder, ni por cuestiones de caja ni porque me miró mal o no me invitó a comer. No, no, estas son las cosas que tenemos que debatir. Y me parece que me debía, en este momento tan particular porque la gente está muy mal… 

Por eso lo único que les pido es que nadie se haga… de este Estado sea el Poder Judicial o el Poder Legislativo o el Poder Ejecutivo, por favor que nadie se haga la víctima, que acá la única víctima son los que no llegan a fin de mes, no tienen laburo, no tienen para darle de comer a los hijos y los tienen que llevar a un colegio de vuelta para que les den un plato de sopa o de carne. 

Esos son, esos son las víctimas. Y por esos tenemos la obligación de debatir y discutir, no la boleta única, cómo hacemos para devolverle a la gente la esperanza y los anhelos. Porque esta es mi mayor preocupación y también mi mayor sensación de amargura: la confianza que nos depositaron. Los anhelos, las esperanzas y la verdad que creo que no le estamos haciendo honor a tanta confianza, tanto amor y tanta esperanza que depositaron.

Muchas gracias a todos y a todas. Muchas gracias.  

Tomado de Página/12.

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