El ejemplo soberano de Cuba es la amenaza para Washington
Por Hedelberto López Blanch
El ejemplo de soberanía que ha dado al mundo el pueblo y Gobierno cubano es la mayor amenaza para el decadente pero criminal imperio estadounidense, liderado ahora por el fascista y convicto presidente Donald Trump.
La dictadura implantada en Estados Unidos tras la llegada al poder de una élite millonaria y neofascista, no puede permitir que en la región de Latinoamérica prevalezca el modelo de una pequeña Isla que ha brindado en las últimas décadas su apoyo desinteresado a las naciones que han padecido desastres naturales o enfermedades, pese a sufrir un ilegal bloqueo económico, comercial y financiero que ya dura más de 60 años.
Ese paradigma de Cuba es el que quieren destruir por cualquier vía, y sobre todo tratar de cercar a la Isla e intentar matar a su pueblo por inanición como trató de hacer el entonces Capitán General español Valeriano Weyler al implantar los campos de concentración contra la población cubana e impedir que ayudaran a los heroicos mambises, acción que provocó la muerte por hambre y enfermedades a más de 200 000 civiles entre 1896 y 1898.
Trump firmó este jueves un decreto para declarar una «emergencia nacional», en virtud de la supuesta «amenaza» que representa Cuba para su país y el resto de la región.
Una declaración que con toda lógica es absurda e incomprensible para el mundo pues la Isla no cuenta con armas ni recursos militares que puedan atentar contra Washington, pero si tiene una moral incuestionable para enfrentar esas mentiras.
El documento autoriza al mitómano secretario de Estado, Marco Rubio y al secretario de Comercio, Howard Lutnick «a tomar todas las medidas necesarias para implementar un sistema arancelario y medidas relacionadas» a los países que vendan o suministren petróleo a Cuba.
Es la doctrina Donroe, la adaptación de Trump de la doctrina Monroe que proclamaba América para los americanos, o sea, América para Estados Unidos.
Las nuevas medidas de la Casa Blanca buscan acrecentar el bloqueo contra la economía del país y causar más sufrimiento humano pues al impedir la entrada de petróleo a la Isla, se paralizarían los servicios médicos, de electricidad, transporte, industrias, etcétera.
En su cuenta X, el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez denunció: «Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense.
Bajo un pretexto mendaz y vacío de argumentos, vendido por quienes hacen política y se enriquecen a costa del sufrimiento de nuestro pueblo, el presidente Trump pretende asfixiar la economía cubana imponiendo aranceles a países que soberanamente comercien petróleo con Cuba”.
En ese mismo sentido, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla significó: “Denunciamos ante el mundo este brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo al que durante más de 65 años se ha sometido al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación y al que ahora se promete someter a condiciones de vida extremas. «Estados Unidos recurre también al chantaje y la coerción, para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo, a los que, de negarse, amenaza con la imposición de arbitrarios y abusivos aranceles, en violación de todas las normas del libre comercio.
Por su parte, el viceministro de exteriores, Carlos Fernández de Cossio sentenció: “De aceptarse la pretensión, se inaugura un nuevo y grotesco capítulo de vasallaje a nivel global, se abre un camino peligroso que nadie sabe a dónde conducirá y del que ningún Estado con nociones de soberanía podrá sentirse a salvo. El efecto rebasa las fronteras de Cuba, si bien es nuestro pueblo el que encara desde hace mucho y con estoicismo la cruel y criminal guerra económica del imperialismo”.
Cuba que durante más de medio siglo ha servido y compartido con muchas naciones del orbe su desarrollo médico, educacional y social y ha ofrendado hasta la sangre de sus hijos para salvar a otros pueblos del colonialismo, el neocolonialismo y el apartheid, ahora necesita la ayuda solidaria del mundo para enfrentar la enorme arremetida que ha lanzado contra la Isla el imperio más rapaz que ha existido sobre la Tierra.
La moral y el prestigio de la Revolución cubana se abre paso ante los falaces argumentos esgrimidos por una élite ultraderechista y fascista que domina actualmente la política estadounidense.
Nuevamente con estoicismo y dignidad el gobierno revolucionario junto a su pueblo volverán a enfrentar las nuevas amenazas imperiales, pero Cuba no estará sola en esta batalla y los pueblos del mundo también la sabrán defender.

