Internacionales

Guerra tecnológica occidental contra los pueblos

Por Hedelberto López Blanch* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Una extensa y profunda guerra cognitiva llevan adelante las grandes compañías tecnológicas de la Información (TI) y las de Comunicación (TIC), estadounidenses y occidentales para cambiar mentes y tergiversar acontecimientos en aras de mostrar a los opresores de los pueblos como los buenos y a los oprimidos como los culpables. A la par comenten ataques informáticos contra la infraestructura crítica de otros países para crear confusión.

La diferencia entre las TI y las TIC es que las primeras se centran en la gestión y el procesamiento de datos e información digital, mientras que las TIC incluyen la dimensión de la comunicación a través de tecnologías electrónicas. Ambas son esenciales para las empresas.

Entre las TI más grandes aparecen: Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta, Nvidia y Tesla Samsung, Intel, IBM, Facebook.

Las más importantes TIC son: Canva, Google Analytics, WordPress, SharePoint, Google Meet y Teams, Zoom, WeTransfer, Google Drive.

Las tecnologías informáticas abarcan hardware, software, datos y servicios que capturan, procesan y protegen información para crear valor.

Recientemente, el senador estadounidense Bernie Sanders denunció que los medios informativos se centran cada vez en menos manos lo que desacelera el pluralismo noticioso y se concentra más en propaganda al servicio de los que dominan el gran capital.

Sanders señaló que solo la familia Ellisons, aliados de Trump, pronto controlarán: Tik Tok, CBS, CNN, HBO, Discovery Channel, BET, Cartoon Network, Comedy Central, DC Studios, Fandango, Miramax, MTV, Nickelodeon, Paramount, Pluto TV, Showtime, TBS, The CW, TNT, Warnes Bros. y enfatizó, «Esto es oligarquía».

El senador demócrata agregó: «Para tener una idea del inmenso poder que esto representa, solo Tik Tok tiene entre 1 600 y 1 900 millones de usuarios globalmente. CNN, en sus diversos servicios, se estima que llega a más de 800 millones de personas en todo el mundo.

«Aristóteles, continúo Sanders, definía la oligarquía como el gobierno de unos pocos basado en la riqueza, que gobiernan para su propio interés y no para el bien común. En nuestra época habría que añadirles la extraordinaria hegemonía sobre los medios de comunicación, que les da la capacidad de educarnos en su beneficio, incluso cuando parece que solo nos estamos entreteniendo».

En línea directa con estas acciones, Washington está siguiendo un curso hacia la esclavitud digital en el orbe fundamentalmente en Europa y América Latina, que condicionará el retraso tecnológico y en consecuencia el desarrollo de los TI en esos continentes en relación con Estados Unidos.

Asimismo, los servicios especiales estadounidenses interactúan directamente con las compañías nacionales de alta tecnología, por lo que la expansión de su presencia en países extranjeros representa una seria amenaza para su seguridad y permite a la inteligencia aumentar la capacidad de recopilar información sobre ellos y descubrir vulnerabilidades.

En varias ocasiones ha quedado demostrado que agencias  occidentales, principalmente de Estados Unidos y Reino Unido, utilizan la tecnología de la información moderna para interferir en los asuntos internos de Estados soberanos, realizar actividades subversivas y de espionaje, a la par que utilizan grupos de hackers internacionales para presionar a gobiernos que no desean.

Datos de la Organización de las Naciones Unidas indican que el número de ciberataques en el mundo crece en promedio un 80 % anualmente. Cada día están bajo amenaza las estructuras estatales, instalaciones industriales, el sector energético, los servicios públicos, el transporte, las universidades, bancos y tiendas: prácticamente cualquier empresa u organización que se encuentra potencialmente en la zona de riesgo.

En meses recientes, las naciones integrantes del BRICS, por iniciativas de Rusia y China trabajan para crear un mecanismo que garantice la seguridad transnacional internacional y contribuya al mantenimiento de la estabilidad y la seguridad globales.

Innegablemente que se necesita con urgencia una iniciativa de la gobernanza global que abran nuevas oportunidades para el uso de tecnologías de información y comunicación que permitan avanzar a la mayoría de las naciones del Sur que aun, por costosas y difíciles de acceder, les están vetadas.

(*) Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de “La Emigración cubana en Estados Unidos”, “Historias Secretas de Médicos Cubanos en África” y “Miami, dinero sucio”, entre otros.

 

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