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Estrecho de Ormuz y la decadencia imperial

Por Hedelberto López Blanch* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Aunque los medios hegemónicos de comunicación controlados por Estados Unidos, Israel y Occidente han tratado de ocultar la derrota militar y política que han sufrido Washington y Tel Aviv tras los devastadores ataques lanzados contra la República Islámica de Irán, los hechos surgieron a la luz pública después de los 40 días de combates.

La furia del egocéntrico presidente Donald Trump se ha desatado por no haber podido derrocar al gobierno iraní ni de haberse apoderado de su petróleo como siempre hace, y ha reaccionado de forma agresiva tras las fallidas negociaciones realizadas en Islamabad.

A partir del 13 de abril, Trump ordenó a la Marina estadounidense cerrar el Estrecho de Ormuz vía sumamente importante para el comercio de petróleo, gas y fertilizantes, entre otras materias.

El costo de la guerra

Para Irán el costo de la guerra es incalculable pues los violentos e indiscriminados bombardeos de Estados Unidos e Israel contra su territorio han causado pérdidas por miles de millones de dólares, destruidas numerosas infraestructuras, centros educacionales y de salud, instalaciones petroleras y provocado más de 2 000 muertos entre ellos centenares de niños.

El costo para Estados Unidos se calculan en 280 000 millones de dólares a lo que se añade decenas de miles de millones en municiones, daños en bases militares que tiene en la zona, perdidas de aeronaves y un impacto devastador en infraestructuras energéticas claves en el Golfo.

Solo las pérdidas en vehículos aéreos suman más de 2 400 millones: un F35 Lightnine II de 110 millones de dólares; 4 F-15E Strike eagle de 90 millones cada uno; un A-10 Thunderbolt II -18.8 millones; un E-3 Sentry Awaks- 700 millones; cinco KC-135 Tanker de 40 millones (2 destruidos y cinco dañados); tres helicópteros HH-60m- 20 millones; 24 drones MQ-9 Reaper 30 millones cada uno; un dron MQ-4C Triton, 238 millones.

En cuanto a Israel, que por primera ocasión ha visto bombardeos masivos contra sus ciudades, el costo de la guerra se sitúa en más de 17 000 millones de dólares y una elevación de déficit fiscal por encima del 6 % del PIB.

El desgaste militar para Estados Unidos e Israel ha sido muy fuerte lo que provocó que Trump, acosado con los fracasos obtenidos al no poder destruir al gobierno iraní y «cambiar su sistema político», se vio obligado a buscar un cese al fuego que le permita calmar los ánimos de las numerosas personas y naciones que se oponen a la agresión contra el país persa que ha puesto en peligro la estabilidad internacional y la amenaza de una posible guerra nuclear que acabe con toda la humanidad.

El estrecho de Ormuz

Esta es una vía marítima de vital importancia estratégica y geopolítica que constituye uno de los motores de la economía energética global.
El punto más angosto del estrecho, al final del Golfo Pérsico, mide 21 millas náuticas (39 kilómetros) de ancho. Esta estrechez sitúa todas las rutas marítimas claves, (incluyendo dos vías navegables de dos millas de ancho y una franja de amortiguación de dos millas) dentro de las aguas económicas territoriales exclusivas de Irán y Omán.

Es uno de los principales «cuellos de botella» comerciales y geoestratégicos del mundo, lo que le confiere un gran valor a escala regional y global.

Por Ormuz transitan cada día alrededor de 20 % de los barriles de petróleo que se transportan por mar. O sea, por este embudo se mueven a diario 14,6 millones de barriles de crudo, 1,4 millones de barriles de petróleo refinado y casi 60 millones de toneladas de gas natural licuado (una quinta parte del comercio del orbe).

Cuando el tráfico se detiene o se altera por esta vía, también se multiplica la tensión industrial, eléctrica con la consecuente inflación de los productos, suministros y servicios a nivel global.

Ante la resistencia que presentó Irán contra los ataques estadounidense-israelí, Trump se vio atrapado en una posición en la que no tenía opciones de otra escalada para salir de este conflicto y buscó un alto al fuego de 15 días. Pero aprovechó el impás de la guerra para decretar un ilegal bloqueo naval contra el Estrecho y los puertos iraníes y envió una fuerte flota de guerra.

Como advertencia, Teherán declaró que la seguridad de los puertos del Golfo Pérsico y del mar de Omán es para todos o para nadie, y aclaró que las naciones árabes de la región se verán afectadas.

Mientras Estados Unidos continúa aplicando su política de fuerza en el Estrecho de Ormuz, el movimiento yemenita Ansorolá, conocido como hutíes, ha declarado que si continúan las agresiones de Washington, ellos cerrarían el Estrecho de Bab el Mandeb lo cual sería un tremendo golpe para el comercio mundial. Esta es la vía más corta entre Asia y Europa que permite la entrada al mar Rojo desde el Océano Índico para atravesar el Canal de Suez hacia el Mediterráneo.

Así se encuentra la tensa situación en Medio Oriente, provocada por la injustificada agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán desde el pasado 28 de febrero y que amenaza con prolongarse con desastrosas consecuencias no solo para esa región, sino también para el orbe.

(*) Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de “La Emigración cubana en Estados Unidos”, “Historias Secretas de Médicos Cubanos en África” y “Miami, dinero sucio”, entre otros.

Imagen de portada: Adán Iglesias Toledo.

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