Treno della Memoria: receta contra la amnesia
La indiferencia es el peso muerto de la Historia.
Antonio Gramsci
Una los ve moverse inquietos de un lado a otro, se ríen alto como los cubanos, organizan cajas, hablan entre sí y con todos. Sus rostros se sienten familiares para aquellos que alguna vez nos hemos cruzado en el camino de la solidaridad con Cuba desde Italia. Sin embargo, no son veteranos.
Lucilla, Angie, Umberto, Giorgia repiten en esta Segunda edición del Convoy Nuestra América y celebran en tierra cubana el Día de la Liberación . El hilo invisible que los une tiene un nombre: El Tren de la Memoria.




Desde el año 2005, como parte de este proyecto de formación ciudadana, más de 60 mil jóvenes han recorrido los caminos de la historia hasta culminar con la visita al museo conmemorativo de Auschwitz-Birkenau.
Un proyecto antifascista

Soñado por un grupo de líderes estudiantiles de la región de Piamonte, Michele Curto, uno de los fundadores del proyecto nos cuenta que nació de la conmoción que les causó visitar el más grande de los campos de exterminio del nazismo. El Tren de la Memoria surge para crear conciencia sobre “qué había podido empujar al hombre a cometer aquella abominación que fue matar a millones y millones de personas solo por su raza, por su orientación sexual, o política −en particular a comunistas y opositores”.
Devenido en una organización que año tras año se renueva en su liderazgo con los jóvenes que participan de la experiencia, la comunidad que se crea entre sus participantes es −sin lugar a duda− el espacio donde germinan los ciudadanos del futuro que no permitirían que se repitiera lo que Curto define como “la página más oscura del siglo XX”.
Cobra relevante valor cuando en la actualidad vivimos otras formas de surgimiento del fascismo con el genocidio en curso en Gaza, Cisjordania y toda Palestina ocupada, los bombardeos al Líbano, la guerra en Irán, la injerencia en toda la región, el cerco feroz con el bloqueo energético a Cuba y la amenaza de agresión.
Cuba, la página más linda
En el trabajo con nuestros jóvenes −asegura Michele− siempre hemos utilizado a la Revolución Cubana como ejemplo de la página más linda. El Tren es parte de un ciclo infinito que alimenta el amor por Cuba: cientos de sus integrantes luego han participado en la Brigada Italiana de Solidaridad con Cuba Gino Doné. Comienzan así un nuevo viaje esta vez como protagonistas de historias que los acercan a un pueblo que escribe día a día nuevas páginas de resistencia.
Ese idealismo transmutado en militancia “es alma que anima al Convoy Nuestra América” que recorre la serranía oriental, llegando a lugares remotos para tender su mano amiga allí donde se siente con más fuerza la saña del enemigo imperialista.
Por eso para estos partisanos contemporáneos celebrar el día de la rebeldía contra el fascismo acá, acompañando al pueblo cubano en su lucha, es la manera más hermosa de honrar la memoria. A fin de cuentas “vivir quiere decir tomar partido”.

