Historia de la mujer que vengó al Che Guevara
Por Pavel Alemán.
Se cumplen 53 años de la muerte de Monika Ertl el 12 de mayo de 1973. Más conocida como «La mujer que vengó al Che Guevara». Esta es su historia.
La de Monika Ertl parece una historia extraída de una película, pero fue una realidad que caracterizó la Guerra Fría en América Latina y Europa. Hija de Hans Ertl, quien fuera el camarógrafo predilecto de la cineasta nazi Leni Riefenstahl y fotógrafo del propio Adolfo Hitler, Monika pasó de una infancia rodeada por la élite nazi en Bolivia a convertirse en una militante del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El ajusticiamiento en Hamburgo
El 1 de abril de 1971, Monika ingresó al consulado de Bolivia en Hamburgo, Alemania, bajo la identidad de una turista de Australia. Frente a ella se encontraba el cónsul Roberto «Toto» Quintanilla, el coronel boliviano responsable de la orden de amputarle las manos al cadáver del mítico comandante revolucionario Ernesto «Che» Guevara luego de su ejecución en 1967.
Sin mediar palabra alguna, Monika extrajo un revólver Colt Cobra .38 y disparó tres veces contra Quintanilla, acabando con su vida en el acto. En su huida, dejó una nota con el lema de la guerrilla: «Victoria o muerte. ELN». Este acto le valió en la prensa internacional el título de «la mujer que vengó al Che Guevara».
Traición y muerte en Bolivia.
Luego de efectuado el atentado, Monika regresó a la clandestinidad de vuelta en Bolivia. Sin embargo, su destino final estaría ligado a otra figura oscura de su pasado: Klaus Barbie, el criminal de guerra nazi conocido como el «Carnicero de Lyon», quien era amigo cercano de su padre y a quien ella incluso llamaba «tío Klaus» durante su adolescencia.
Se cree que Klaus Barbie, actuando como asesor de inteligencia de la dictadura de Hugo Banzer, colaboró en la localización de su antigua «sobrina». El 12 de mayo de 1973, Monika fue emboscada y acribillada por fuerzas de seguridad bolivianas en El Alto, La Paz. A pesar de los ruegos de su padre, su cuerpo nunca fue entregado a la familia y permanece desaparecido hasta el día de hoy, consolidando su mito como una de las figuras más enigmáticas de la insurgencia latinoamericana.
Tomado de Facebook del autor.


