BRICS exige fin del bloqueo a Cuba y reforma urgente del orden financiero mundial
La solidaridad con Cuba y la defensa del multilateralismo centraron el debate de los cancilleres del BRICS, que este sábado bajaron el telón de su cita de dos días con una declaración de firme calado político.
En el documento de 63 puntos, los jefes de la diplomacia insistieron en la exigencia de levantar sin dilaciones el bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene contra el archipiélago, al tiempo que manifestaron su alarma por el impacto de esta política hostil sobre el bienestar del pueblo cubano.
La declaración recoge con nitidez la visión de América Latina y el Caribe como una región de paz, cimentada en la no intervención y el respeto mutuo, lo que confirma el ascendente respaldo del bloque a la causa de la soberanía y la justicia social en la mayor de las Antillas.
En un escenario global convulso, los cancilleres dieron un espaldarazo rotundo a la democratización de la arquitectura institucional del planeta. Demandaron una reforma profunda del sistema de gobernanza global —con las Naciones Unidas y los organismos surgidos de Bretton Woods en la mira—, para que el Sur Global y los países en desarrollo dejen de ser convidados de piedra y se conviertan en actores con capacidad real de decisión.
La mirada solidaria del BRICS se posó luego sobre Oriente Medio y el norte de África. Sobre Palestina, reafirmaron sin matices la solución de dos Estados, con un Estado palestino soberano dentro de las fronteras previas a 1967 y Jerusalén Oriental como su capital.
Condenaron sin paliativos los sistemáticos bombardeos israelíes sobre Gaza y exigieron un cese el fuego inmediato e incondicional, así como el ingreso sin restricciones de la asistencia humanitaria.
La declaración instó en el caso del Líbano al respeto irrestricto del alto el fuego y a la salida de las tropas israelíes de todo su suelo, mientras que para Siria defendió un proceso de transición política pacífico, inclusivo y sin interferencias externas.
Los participantes también volcaron su preocupación en la crítica situación de Sudán, golpeado por una crisis humanitaria de grandes proporciones, y reclamaron un alto el fuego de carácter permanente. En otro frente, condenaron de manera enérgica el atentado terrorista perpetrado en abril de 2025 en Jammu y Cachemira, bajo soberanía india, y ratificaron el combate sin cuartel contra el terrorismo en cualquiera de sus manifestaciones.
La declaración no pasó por alto la denuncia a las medidas coercitivas unilaterales, a las que calificó de ilegales y contrarias al derecho internacional.
El encuentro trascendió lo declarativo para plasmarse en una hoja de ruta concreta. A través de la declaración final y un documento de resultados, los cancilleres acordaron una posición común para la cooperación en sectores estratégicos y temas de la agenda global y regional.
Los representantes de los Estados miembros y de los países socios de esta plataforma del Sur Global se comprometieron a aunar fuerzas en la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU y de las instituciones financieras internacionales. También fijaron prioridades en el comercio, la industria y las finanzas, el desarrollo ético de la inteligencia artificial, la seguridad energética, la acción frente al cambio climático, la protección de la biodiversidad y la sostenibilidad ambiental, así como la salud, el impulso a la productividad agrícola y la garantía de la seguridad alimentaria y nutricional a escala planetaria.
A esto se suma el propósito de trabajar de manera coordinada en la resiliencia de las cadenas de suministro, la reducción del riesgo de desastres y los intercambios entre pueblos, ámbito que, según la Cancillería india, constituye un eje prioritario durante la presidencia pro tempore de esa nación surasiática.
De acuerdo con fuentes oficiales indias, en los debates prevaleció el consenso sobre la necesidad de que el BRICS avance con determinación en la identificación de puntos de encuentro que permitan ofrecer soluciones prácticas, viables, inclusivas y orientadas al desarrollo, sobre la base de un compromiso sostenido.
Al mismo tiempo, los participantes reconocieron con realismo las hondas repercusiones que, para el bloque y para el conjunto del Sur Global, acarrea el actual periodo de incertidumbre geopolítica y económica sin precedentes, atravesado por conflictos activos, amenazas climáticas, vertiginosos avances tecnológicos y perturbaciones e interrupciones en las cadenas globales de suministro.
Tomado de Cubadebate / Foto de portada: @narendramodi/X.

