Internacionales

Mr. Rubio en modo rebullón

En la novela de Rómulo Gallegos, “Doña Bárbara”, se alude al rol de unos pájaros fantásticos llamados rebullones, asociados a la perversidad de la Doña. Revoleteaban encima de la casa de esta, en la hacienda El Miedo, así su nombre, anunciando malos augurios, incluidos posibles crímenes.

Pues en ocasión de recordarse una de las fechas más nefastas de la historia de Cuba, que según el relato imperial, fue cuando ellos le regalaron la independencia a los cubanos, un 20 de mayo del año 1902, Mr. Rubio, en rol rebullonesco, publicó un mensaje al pueblo cubano, trasladándolo en español, creyendo tal vez, que algún cubano adulto no supiera leer los subtítulos de traducción, algo que forma parte de sus fantasías, porque en Cuba hace más de 60 años que no hay analfabetismo.

Realmente debe hacerse un enorme esfuerzo para ver completo el audiovisual, profusamente distribuido en redes sociales por el Departamento de Estado y su misión diplomática en La Habana. Desde luego que siempre es útil informarse sobre las ideas del canciller trumpista, pero dígase que la paciencia tiene un límite.

Pues resulta que la pieza oratoria del personaje, de apenas 60 segundos, afortunadamente, lo pinta de pies a cabeza por su irrefrenable inclinación a mentir sin pudor ni control, transformando sus dichos en una especie de aleteo inquietante, como los tales rebullones.

Mr. Rubio empieza mal, afirmando que fue ese 20.5.1902 cuando la insignia nacional fue enarbolada por primera vez; de un plumazo, a propósito de estar en modo rebullón, obvió toda la historia de la bandera nacional, que fuera oficialmente declarada como tal en la Asamblea Constituyente de la República en Armas, en abril de 1869. Es bueno aclararle a Mr. Rubio que esa bandera, aunque esté desecha en menudos pedazos, nuestros muertos la sabrán defender todavía, como apuntara el poeta Bonifacio Byrne, en su icónico poema “Mi bandera” de 1899, como se ve, antes del 20.5.1902.

El canciller imperial, manipula estos símbolos trayendo a colación, sin querer, esa canción de moda de Bad Bunny, “La Mudanza”, que evoca aquella ley mordaza que existió en Puerto Rico hasta 1957, según la cual, era un crimen penado detentar, exhibir o enarbolar la bandera puertorriqueña, y por ello hasta asesinaron a patriotas puertorriqueños en varias ocasiones.

Un momento delirante del videíto es cuando fantasea sobre una supuesta concentración de la riqueza en Cuba en manos de una empresa que asocia a las fuerzas armadas, que hace rato Mr.Rubio ha calificado como el enemigo principal de los cubanos y del mundo mundial. Bastante se ha hablado del asunto y de los intentos perversos  de culpar a los militares cubanos de lo que en rigor provoca el bloqueo cruel, sostenido y profundizado, bajo sus orientaciones, y que otra vez volvió a negar.
Y visto en perspectiva, es un dislate del canciller ese enfoque, en particular por la admisión de uno de los asuntos cruciales cuando se habla de lucha de clases en su país. Pues claro, probablemente el lugar con mayor concentración de la riqueza en el mundo sea EEUU; abundan y apabullan los datos sobre el asunto, por lo que no es menester profundizar al respecto.

Peor, con el gobierno de Trump hasta han otorgado grados militares, coroneles o algo así, a los CEOs de algunos de los principales conglomerados del complejo tecnomilitar industrial. Sería muy interesante encuestar la opinión de estos híper magnates, los que mandan allí, siempre debe insistirse en esto, cuando el secretario de Estado cuestiona alegremente, un supuesto esquema de poder en Cuba, tan parecido al que realmente reina en EEUU.

También Mr. Rubio le dedicó unos segundos a prometerle a los cubanos villas y castillas, con sus 100 milloncitos de usd que repartidos por igual entre la población cubana no alcanza para un caramelo per cápita. Insólito, si con quitar el bloqueo todo el mundo gana; compare la cifra de los 100 millones con los 7 mil millones de usd de pérdidas que en el último conteo oficial del gobierno isleño generó a Cuba esta guerra económica.

Un momento estelar, en el peor sentido del término, del mensaje rebulleresco del secretario de Estado fue cuando prometió una Cuba glamurosa, al estilo Trump. ¡Dios mio!, exclamaron muchos, ¡con estos amigos, para que se quieren enemigos!. Imagínese por un momento que se ofrezca un esquema político bajo esa reglas, las de Trump, declarado entre otras cosas, por los estudiosos de las peripecias de la Casa Blanca, como el mandatario más corrupto de la historia. Justo por estos días el Jefe Trump logró de su Departamento de Justicia, que tanto él como su familia, no serán molestados por los siglos de los siglos, en cuanto a asuntos de evasión fiscal, por algo será el interés.

¿Eso es lo que quiere Mr. Rubio para Cuba, cuando los us marines declaren cumplida la misión de tierra arrasada en la Isla? ¿En serio cree que el pueblo cubano admitiría eso?, de nuevo el latrocinio, el racismo rampante o la represión, sórdidamente escondida por los grandes medios de prensa, al servicio de tal hipotético gobierno impuesto. Una alerta oportuna al respecto, después de 20 años de invadir Afganistán, para sacar a los talibanes, estos volvieron con esa fuerza más; antes, también 20 años después, los comunistas vietnamitas expulsaron al ejército estadounidense que incursionó allí para “acabar” con el comunismo.

No es para presumir pero en Cuba, ni 20 años, ni 20 meses, probablemente 20 días, serían suficientes para derrumbar el castillito de naipes que Mr. Rubio y la mafia mayamera sueñan para una Cuba tras la criminal invasión. Vean lo de Irán, les bastó 20 días y algo más, para derrotar la agresión y trastocar todo el esquema de seguridad imperial en Asia Occidental. Parece que, como las noticias en las redes, la rebeldía y el ímpetu reivindicador de los pueblos agredidos, ahora viajan más rápido que una falsa noticia en X.

También en modo rebulledo, a unos 1 500 km al sur de Washington, en la cálida ciudad de Miami, se desarrolló la otra parte del espectáculo o circo anticubano, fríamente planificado para “celebrar” un aniversario del 20.5.1902.

Si repudiable fue el videíto del secretario, peor fue el show que, como se dice, debe continuar montado por la mafia mayamera para anunciar, con bombos y platillos, un extravagante y perverso proceso que juzgaría a Raúl Castro, al general de ejército, al que nadie le regaló sus estrellas, al hermano del Comandante en Jefe. No es ocioso significar esta historia, porque buscando dañar más, intentando agredir más, los enemigos de la Revolución cubana han traspasado una de las líneas rojas del sentimiento auténticamente popular de los cubanos.

Hasta resulta increíble tanta torpeza. El ridículo esfuerzo de Mr. Rubio por denigrar a los militares cubanos, es olímpicamente opacado con esta tontería que, por demás, puede traer inesperadas consecuencias para ellos mismos y, en general, para la política manifiestamente agresiva que impulsa el Jefe Trump. Veamos.

Primero lo primero. El susodicho juicio, anunciado por el fiscal general interino, el señor Todd Blanche, carece de legitimidad total porque las cortes estadounidenses no tienen ninguna, cero, nada de nada, jurisdicción sobre ciudadanos cubanos que viven en Cuba. Y si eso no fuera suficiente ni siquiera existe un tratado de repatriación de eventuales acusados entre ambos país.

De  lo anterior se deriva que la única lógica de esta operación, además de la manipulación comunicacional, es crear una suerte de causa beli, para invadir a Cuba, encubierta como operación policial para extraer a un acusado. Es claro que nadie lo creería, pero a estos tipos no les importa mucho eso, ni siquiera les preocupa el escrutinio de su propio Congreso sobre estas ilegalidades.

Y lo estrafalario no se queda ahí. Porque ahora el mencionado Blanche, tendrá que probar que en efecto el supuesto acusado cometió los crímenes que le imputan; mientras, será inocente hasta que se demuestre lo contrario, según la legislación estadounidense y universal. Entonces en este punto todo se les puede enredar de la peor forma.

Como es conocido, el asunto medular es si las avionetas de “Hermanos al Rescate”, derribadas en 1996, se produjo en aguas cubanas o internacionales. Desde entonces hay dos relatos al respecto, el de Cuba quien, coloquialmente hablando, se aburrió de alertar a las autoridades estadounidenses, y a quien quisiera escuchar, de más de 20 incursiones temerarias de los “Hermanos”, incluso sobrevolando el espacio aéreo de la Habana. ¿Qué le pasaría a un avión hostil si hiciera lo mismo reiteradas veces sobre Washington? Es una buena pregunta, para incluir en el juicio.

A pesar de estas denuncias, y de la documentación probatoria existente al respecto, el gobierno de EEUU asumió, a porque sí, que el derribo fue en aguas internacionales. El tema fue abordado en la Organización de la Aviación Civil (OACI), quien finalmente no tomó partido, seguro que por las presiones de Washington, algo que forma parte de su comportamiento “normal”, en las instituciones internacionales.

En pocas palabras, ahora el fiscal tiene que mostrar pruebas, concretas, como imágenes de radar o satelitales, o cualquier otra disponible, del lugar donde derribaron a los invasores. Y surge otra pregunta, ¿si aquellas existen, por qué no las mostraron desde entonces?, ¿por arte de magia ahora van a aparecer?

Si, ya se dijo que al fin y al cabo los tipos van a hacer cualquier cosa, incluido burlarse de su propio sistema judicial, porque en definitiva si hay un lugar donde existe cero ambiente de neutralidad, para juzgar a un revolucionario cubano, no se diga al líder de la Revolución, es justamente en el sur de la Florida; este asunto por cierto es otro perfectamente utilizable para invalidar el proceso, ya se verá.

Al transformar una histórica justificación de sesgo político, manipulado, para agredir a Cuba, en un asunto jurídico, tal vez, hay una posibilidad, que todo este relato se desmorone y termine integrando la infinita lista de fracasos de la contrarrevolución cubana.

Para colmo, el fiscal acusador tiene que ver cómo encaja su caso en el contexto de un gobierno, que él representa, que tiene como practica atacar pequeñas naves, usualmente de pescadores, y tranquilamente hundirlas, aplicando la pena de muerte a su tripulantes, sin juicio previo, sin ninguna legalidad. No son dos o tres, son casi 200 asesinados, según la información oficial del gobierno de sr. Blanche.

Mientras, en pocas horas ya se van generando reacciones en contra desde prácticamente todas las latitudes, porque hay personas, hay símbolos que no se tocan, como es el caso de Raúl. Y de paso, hasta se puede agradecer, que sigan tributando a la unidad de los cubanos, y obstaculizando la política de aislar a Cuba, asunto visto como condición para que prospere una agresión militar.

Los rebullones por allá, por el norte revuelto y brutal que nos desprecia, intentaran una y otra vez, hacer lo que saben, amenazar, generar situaciones al borde de una agresión, etc, pero lo bueno es como ocurrió en Vietnam, con los B- 52, tales pajarracos pueden ser derribados con una ballesta, en especial las que se manejen con destreza y dignidad.

Tomado de CubaSí

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