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Cuba no está sola: la marea global de gobiernos y pueblos que desafía el cerco de EE.UU.

Por Ángel González.

Mientras la administración de Donald Trump endurece el bloqueo económico, financiero y energético contra Cuba, una creciente ola de solidaridad internacional emerge desde todos los continentes. No se trata únicamente de una votación anual en Naciones Unidas: es un rechazo cotidiano, activo y diverso a la hegemonía de Washington, que se expresa en declaraciones de gobiernos, resoluciones parlamentarias, caravanas de activistas y el apoyo inquebrantable de los pueblos.

China y Rusia, potencias con asiento en el Consejo de Seguridad, han redoblado su respaldo diplomático. América Latina, desde México hasta Brasil, alza la voz contra la asfixia. Los movimientos sociales europeos recorren el continente bajo las consignas «Let Cuba Breathe» y «Europe Wakes Up». Organismos multilaterales como el Movimiento de Países No Alineados y el G77+China exigen el fin del cerco. Y en la propia Estados Unidos, crece el rechazo ciudadano a una política que aísla a Washington, no a la isla.

Cuba no está sola. Esta es la historia de una solidaridad que no cesa.

El respaldo de las grandes potencias: China y Rusia

El 4 de junio de 2026, los embajadores de China y Rusia en Cuba, Hua Xin y Victor Koronelli, protagonizaron un gesto de alto valor simbólico al condenar conjuntamente las sanciones unilaterales de Estados Unidos durante un seminario en La Habana.

Hua Xin fue rotundo: «Cuba no está sola», afirmó, subrayando que China y Rusia han apoyado a la isla «ante la máxima presión y las constantes amenazas de Estados Unidos». El embajador chino recordó que ambos países «nos hemos pronunciado siempre para defender a Cuba, apoyándola conjuntamente en la salvaguarda de su soberanía, independencia y seguridad nacional».

Por su parte, Koronelli calificó el bloqueo estadounidense como una «política criminal que viola todas las normas del derecho internacional» y condenó el «endurecimiento del bloqueo comercial, económico, financiero y energético» que sufre la isla. El diplomático ruso destacó que ambos países brindan ayuda humanitaria al pueblo cubano, «que ha soportado todas esas adversidades con increíble fortaleza defendiendo los logros de la Revolución cubana».

El respaldo ruso no se quedó en palabras. El 10 de junio, la Duma Estatal aprobó una declaración oficial en la que denunció el endurecimiento de la política de Estados Unidos hacia Cuba y llamó a la ONU y a los parlamentos del mundo a pronunciarse sobre esta situación. Los legisladores rusos señalaron que el embargo económico, comercial y financiero, junto con las restricciones energéticas, «constituye una injerencia en los asuntos internos de un Estado soberano y vulnera los principios de la Carta de las Naciones Unidas». La Duma instó a Washington a poner fin a las presiones políticas y económicas y pidió a los organismos parlamentarios internacionales reclamar el levantamiento del bloqueo. La Asamblea Nacional de Cuba agradeció de inmediato este respaldo, destacando la «solidaridad con Cuba frente a acciones agresivas del Gobierno de EE.UU.».

El 23 de junio, el canciller ruso Serguéi Lavrov condenó el «neocolonialismo de Washington contra Cuba» y ratificó la firme alianza estratégica entre ambas naciones soberanas. En conversaciones bilaterales con su homólogo cubano Bruno Rodríguez, Lavrov declaró que «Rusia apoyará a Cuba en la protección de su seguridad por todos los medios posibles» y advirtió a Estados Unidos que se abstenga de cualquier plan para imponer un bloqueo naval a la isla.

China, por su parte, mantuvo una presión diplomática constante. El 29 de junio, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, instó a Estados Unidos a «poner fin de inmediato al bloqueo y todas las formas de coerción y presión contra Cuba, que vulneran el derecho del pueblo cubano a la supervivencia y el desarrollo». Guo reiteró que China «apoya firmemente a Cuba en la exploración de una vía de desarrollo socialista adecuada a sus condiciones nacionales, y apoya firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales y en su oposición a la injerencia externa».

Días antes, el 4 de junio, su predecesora Mao Ning había señalado que Washington «no puede justificar el bloqueo y las sanciones ilegales contra Cuba mediante acusaciones inventadas» y reafirmó el respaldo de China a la soberanía cubana.

 América Latina alza la voz: de México y Brasil a la ALBA y la Celac

América Latina, región históricamente solidaria con Cuba, ha redoblado sus muestras de apoyo en 2026.

Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de México, Claudia Sheinbaum, ratificaron su rechazo al bloqueo durante una videoconferencia en junio. Lula expresó que ambos líderes «confirmaron su posición a favor del fin de ese cerco mantenido por Washington contra la isla hace más de seis décadas» y compartieron su «preocupación por la grave situación humanitaria en el país caribeño». Los dos mandatarios reafirmaron «la importancia y el valor que atribuimos al fortalecimiento y la preservación del multilateralismo, del derecho internacional, de la democracia y del principio de no injerencia».

Sheinbaum ha sido especialmente activa en su respaldo. El 10 de junio, la presidenta mexicana reiteró su compromiso con el apoyo humanitario a Cuba, afirmando que «se sigue enviando, se sigue enviando ayuda de todo tipo y vamos a seguir enviando el apoyo al pueblo cubano». Mencionó la reciente llegada a la isla de un buque con suministros destinados a la población cubana. En declaraciones posteriores, Sheinbaum subrayó que México está «en contra de los bloqueos porque dañan a los pueblos, no a los gobiernos», y sostuvo que su país «seguirá defendiendo la autodeterminación de los pueblos, el diálogo y la solidaridad histórica con el pueblo cubano».

El 19 de junio, el bloque de la ALBA-TCP (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) ratificó su apoyo al Gobierno y pueblo de Cuba, y exigió a Estados Unidos respetar los principios básicos del derecho internacional. El bloque reiteró el llamado a la comunidad internacional a rechazar este tipo de intimidaciones y a defender la soberanía, la libre determinación e independencia política de los países.

Organismos regionales como Caricom, el Grupo de Puebla y la Celac también han expresado su apoyo y han exigido a Washington eliminar las medidas adicionales al bloqueo heredadas de la era Trump.

El mundo multilateral se moviliza: MNOAL y G77 + China

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) y el Grupo de los 77 más China, a través de sus instancias de coordinación, han exigido la inmediata exclusión de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo y el fin del bloqueo, al que califican como el mayor impedimento para el pleno desarrollo de la isla.

En la Cumbre del G77 y China, el presidente argentino Alberto Fernández llamó a insistir en la producción de capacidades propias en el Sur global y se refirió al «ejemplo cubano, sometido a seis décadas de vergonzoso bloqueo, y cómo se ha sobrepuesto a dificultades con realidades tangibles como medicamentos y productos tecnológicos en beneficio no solo de la Mayor de las Antillas, sino de la humanidad».

 La solidaridad de los pueblos: caravanas, firmas y resistencia activa

Más allá de la diplomacia oficial, los movimientos populares han protagonizado una ola de solidaridad sin precedentes.

Europa late por Cuba

En junio de 2026, más de un centenar de activistas, eurodiputados, parlamentarios belgas, intelectuales, cubanos residentes y líderes políticos y sindicales se dieron cita en la Plaza Luxemburgo de Bruselas, frente al Parlamento Europeo, para el inicio del convoy europeo de solidaridad con Cuba. Proveniente de Italia, la caravana recorrió varias ciudades europeas bajo los lemas «Let Cuba Breathe» y «Europe Wakes Up».

«Ni el frío ni la lluvia pertinaz de Bruselas pudieron apagar el calor de la dignidad», describió la prensa. Bajo un cielo gris, las banderas cubanas ondearon con fuerza, y los oradores condenaron la «criminal política de asfixia económica y el bloqueo energético impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra el pueblo cubano». Cada intervención fue «un clamor de justicia y un respaldo absoluto a la resistencia de la Isla».

La caravana continuó su peregrinación por Bruselas, París y Estrasburgo, con el objetivo de denunciar la maniobra anticubana en curso. El movimiento «Let Cuba Breathe» subrayó que «Estados Unidos parece querer terminar con el asunto de Cuba, aunque la solidaridad internacional con la Isla se fortalece ante esta amenaza».

Como antesala a esta movilización popular, los salones de la Eurocámara acogieron el evento «Toward a new internationalism in an age of war», donde activistas e intelectuales demandaron un apoyo institucional firme de la Unión Europea hacia la isla, exigiendo una posición de condena «rotunda y sin dobleces frente a la estrategia genocida de Washington».

Solidaridad desde Uruguay y Grecia

El Movimiento 26 de Marzo (26M) de Uruguay, que integra la Unidad Popular, se sumó a la solidaridad y recaba firmas en apoyo a Cuba en barrios y comunidades. «A nuestra organización no le queda otra que respaldar la causa cubana y condenar al imperialismo que intenta doblegar a ese pueblo», sentenció Gonzalo Martínez, miembro de la dirección de esa fuerza política.

En Atenas, el Partido Comunista de Grecia (KKE) desarrolló un gran acto y concierto de homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el año de su Centenario, reconocido por el Partido Comunista de Cuba.

La voz de los pueblos en Estados Unidos

Incluso dentro de Estados Unidos, el rechazo a las políticas de asfixia crece. Manifestaciones en varias ciudades han coreado consignas como «¡Abajo el bloqueo!»«¡Cuba sí, bloqueo no!» y «No a la guerra contra Cuba». Más de 30 ciudades, incluyendo Nueva York, Chicago, Seattle y San Francisco, y legislaturas estatales como Minnesota, Michigan e Illinois, han adoptado resoluciones a favor de Cuba, representando a más de 54 millones de ciudadanos.

 La votación de la ONU: un reflejo del rechazo global

El 23 de junio de 2026, la Asamblea General de la ONU aprobó por 184 votos a favor (con solo Estados Unidos e Israel en contra) la resolución que exige el fin del bloqueo contra Cuba. Una victoria contundente que refleja el aislamiento de Washington en la comunidad internacional.

Pero esta votación, aunque histórica, no es más que la punta del iceberg. Detrás de cada voto hay declaraciones, caravanas, toneladas de ayuda humanitaria y millones de firmas que día a día construyen un muro de solidaridad alrededor de la isla.

 El canciller cubano: denuncia y resistencia

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, ha sido la voz que ha puesto nombre a la agresión. En sus intervenciones, ha denunciado que la situación en Cuba experimenta un «deterioro significativo debido al bloqueo estadounidense», al tiempo que ha recalcado la disposición de Cuba al diálogo con cualquier país basado en el respeto mutuo.

En mayo de 2026, Rodríguez advirtió ante la ONU sobre una posible agresión militar de Estados Unidos contra Cuba y alertó de una «catástrofe humanitaria». El canciller ha subrayado que la defensa de la soberanía nacional es una prioridad absoluta frente a las crecientes sanciones y ha rechazado cualquier autoridad de Estados Unidos para juzgar las decisiones de Cuba.

Conclusión: el cerco asfixia, pero no doblega

Más de seis décadas de bloqueo han causado pérdidas acumuladas a Cuba por más de 150.400 millones de dólares. La administración Trump ha añadido más de 240 medidas de presión, incluyendo el bloqueo energético que busca asfixiar a la isla.

Sin embargo, la respuesta internacional ha sido clara y contundente. Desde China hasta Rusia, desde América Latina hasta Europa, desde los organismos multilaterales hasta los movimientos populares, el mundo le dice a Washington: el bloqueo es una política fracasada, condenada por la comunidad internacional y rechazada por los pueblos.

Cuba no está sola. Y mientras la solidaridad internacional siga latiendo, el cerco de EE.UU. seguirá siendo, como lo calificó el embajador ruso Koronelli, una «política criminal» que aísla a quien la impone, no a quien la sufre.

Preguntas frecuentes sobre el apoyo del Mundo a Cuba

¿Qué países apoyan actualmente a Cuba contra el bloqueo de Estados Unidos?

El respaldo a Cuba es global y transversal. Incluye a potencias como China y Rusia (que han emitido duras condenas al bloqueo en 2026), a casi toda América Latina (con presidentes como Lula de Brasil y Sheinbaum de México a la cabeza), a la Unión Africana, a la ASEAN en Asia y a movimientos populares en Europa. En la última votación de la ONU (octubre de 2025), 184 naciones votaron a favor de Cuba, con solo EE.UU. e Israel en contra.

¿Cuál ha sido la posición de China y Rusia frente al bloqueo en 2026?

Ambas potencias han redoblado su respaldo diplomático. El 4 de junio de 2026, los embajadores de China y Rusia en Cuba declararon conjuntamente que «Cuba no está sola» y calificaron el bloqueo como una «política criminal». China, a través de su portavoz Guo Jiakun (29 de junio), instó a EE.UU. a cesar inmediatamente la coerción. Rusia, por su parte, aprobó una declaración en la Duma (10 de junio) y su canciller Lavrov (23 de junio) ofreció apoyar a Cuba «por todos los medios posibles» ante un posible bloqueo naval.

¿Cómo está respondiendo América Latina al cerco estadounidense contra Cuba?

América Latina ha alzado la voz con fuerza. México y Brasil, a través de los presidentes Sheinbaum y Lula, han ratificado su rechazo al bloqueo y han incrementado la ayuda humanitaria a la isla. Organismos regionales como la ALBA-TCP, la Celac, el Caricom y el Grupo de Puebla han emitido declaraciones exigiendo el fin del cerco y advirtiendo contra cualquier intervención militar, defendiendo el principio de autodeterminación de los pueblos.

¿Qué movimientos de solidaridad popular existen fuera de Cuba?

Existe una ola de solidaridad activa muy potente. En Europa, el convoy «Let Cuba Breathe» recorrió Bruselas, París y Estrasburgo con más de un centenar de activistas y eurodiputados. En Uruguay y Grecia, partidos políticos y movimientos sociales recogen firmas y organizan homenajes a la Revolución Cubana. Además, la campaña internacional «Un millón de firmas» contra la inclusión de Cuba en la lista del terrorismo suma cientos de miles de adhesiones en todo el mundo.

¿Cuándo fue la última votación sobre el bloqueo en la ONU y cuál fue el resultado?

La última votación en la Asamblea General de la ONU se celebró en octubre de 2025 (la próxima está prevista para octubre de 2026). En esa ocasión, la resolución contra el bloqueo fue aprobada por una abrumadora mayoría de 184 votos a favor, con solo Estados Unidos e Israel votando en contra. Este resultado refleja el aislamiento diplomático de Washington en este tema.

¿El pueblo estadounidense apoya el bloqueo contra Cuba?

No. Según encuestas de marzo de 2026, el 61% de los estadounidenses rechaza un posible ataque militar contra Cuba, y el 47% desaprueba el embargo comercial (incluyendo el 74% de los demócratas). De hecho, más de 30 ciudades estadounidenses (como Nueva York, Chicago y San Francisco) y estados como Minnesota y Michigan han aprobado resoluciones oficiales pidiendo el fin del bloqueo, representando a más de 54 millones de ciudadanos.

¿Cuánto dinero ha perdido Cuba debido al bloqueo de EE.UU.?

Según cifras oficiales del gobierno cubano, las pérdidas acumuladas durante más de seis décadas de bloqueo ascienden a más de 150.400 millones de dólares. Solo en el período más reciente (entre 2021 y 2022), las pérdidas superaron los 3.800 millones de dólares, agravadas por las más de 240 medidas adicionales impuestas durante la administración de Donald Trump.

¿Por qué es tan importante la solidaridad internacional para Cuba en este momento (2026)?

Porque Estados Unidos ha endurecido el bloqueo hasta niveles extremos, incluyendo un bloqueo energético que busca asfixiar completamente a la isla (cortando el suministro de petróleo). Además, Washington ha mantenido a Cuba en la lista de «países patrocinadores del terrorismo», lo que dificulta las transacciones bancarias internacionales. En este contexto de «guerra genocida» (como la califica el canciller Bruno Rodríguez), el respaldo político, humanitario y diplomático del mundo es vital para que Cuba pueda resistir y defender su soberanía.

Tomado de Razones de Cuba.

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