Cuba: Ministro de Economía informa sobre la inflación, tiendas en MLC y otros temas de interés

Sobre la marcha de la economía en el inicio del año, el impacto de las medidas adoptadas como parte de la estrategia de desarrollo socioeconómico, la inflación y otros temas de interés, informa este jueves en la Mesa Redonda, el viceprimer ministro y ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández.

En la última reunión del Consejo de Ministros, efectuada el primero de febrero, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel aseguró que mejorar los abastecimientos a la población y contener la inflación son dos de las tareas en las que trabaja más intensamente el Gobierno. 

En vivo, la Mesa Redonda

¿Cómo marcha la economía en los primeros meses del año?

Al iniciar su intervención, el ministro recordó que para este año se proyectó un crecimiento del producto interno bruto en el entorno del 4%, meta que se mantiene, teniendo en cuenta que los indicadores al cierre de enero se han comportado según lo previsto, aunque “con algunas desviaciones” por el impacto de la variante ómicron.

En el primer mes del año han llegado al país 86.000 visitantes, 64.000 más que en igual etapa de 2021. También se cuantifican 30.000 toneladas más de productos agrícolas, “lo cual evidencia que se empieza a apreciar el efecto de las 63 medidas aprobadas para estimular la producción agropecuaria”, dijo. 

Igualmente, se ha seguido avanzando en la ampliación y el perfeccionamiento del sector no estatal, con la incorporación de nuevos actores económicos (ya suman casi 2.000 las mipymes aprobadas). «Esto comenzará a tener un mayor impacto en 2022, pues ahora se encuentran en el proceso de constitución, de registro y de creación de condiciones”.

Según los datos del Ministerio de Economía y Planificación, actualmente hay unos 8 000 trabajadores por cuenta propia que tienen más de tres empleados. Por ello deberán reconvertirse en mipymes o cooperativas, señaló Gil Fernández, y añadió que se han generado más de 30 000 empleos con la aprobación de mipymes y cooperativas, de las que el 40% son nuevos emprendimientos. 

Esta medida apunta al incremento de la oferta. “Por supuesto, hay restricciones materiales en el país, siendo lo que más complejiza la dinámica de crecimiento de la economía. Pero es una medida favorable”, apuntó el ministro.

También se ha trabajado en incrementar las facultades de la empresa estatal, el principal actor de la economía cubana. El ministro destacó que ya 200 entidades aplican la nueva organización salarial (que beneficia a 275.000 trabajadores), lo cual implica que no están obligadas a emplear la escala salarial. 

“Una medida muy audaz, sin precedentes, y que se ha ido aplicando de manera gradual, pero que tendrá una mayor ampliación en 2022, siempre que las empresas cumplan con los parámetros aprobados. Es una fórmula que genera mayor autonomía y mayor responsabilidad”, sostuvo el ministro.

En medio de una situación de restricción económica, se han creado más de 200.000 empleos. “Cuando la economía vaya avanzando en su recuperación, este será uno de los principales desafíos”.

Además, se ha logrado una mayor estabilización del sistema electroenergético nacional. “En estos últimos días hemos tenido apagones, pero si comparamos con el verano pasado, evidentemente se percibe una mejoría, muy importante para la vida de las personas y también para el funcionamiento de la economía”.

Tras detener el decrecimiento económico durante tres trimestres consecutivos, el país comienza una recuperación, aunque con un nivel de oferta todavía muy inferior a la demanda. 

“No cabe la menor duda de que la economía está en una situación muy tensa, viviendo una situación excepcional, con todas las complejidades que incorpora el bloqueo recrudecido, y no lo mencionamos por utilizarlo como un elemento de justificación. Tenemos que sobreponernos al bloqueo, que no puede ser infranqueable. Tenemos que encontrar los caminos, las vías para sobrevivir y desarrollarnos”, subrayó.

Recordó que “en 2018 y 2019 teníamos bloqueo, pero no el mismo que ahora, a partir de las más de 200 medidas aprobadas por la Administración Trump, aprovechando el momento más cruel, con el objetivo de destruir la Revolución, lo cual complejiza la recuperación económica”. 

Sobre los resultados de determinados sectores en febrero, el ministro informó que se han acopiado 7.000 toneladas más que en el mismo mes de 2021, aunque reconoció que todavía la oferta está muy por debajo de la demanda. 

Este tiene que ser un año de estremecimiento de la empresa estatal socialista

Aún existen muchas debilidades e insatisfacciones, porque “creemos que hay un marco más flexible de lo que a veces apreciamos, que se lleva a la práctica, sobre todo, en el sector estatal”.

Este –enfatizó– “tiene que ser un año de estremecimiento de la empresa estatal socialista.

Agregó que “tenemos problemas objetivos, de bloqueo, falta de divisas y de infraestructura, pero tenemos muchas potencialidades y reservas sin explotar. Ahí es donde nos tenemos que enfocar, combatiendo también lo objetivo”.

Según el ministro de Economía y Planificación, se han identificado más de 500 empresas con pérdidas, “pero en todos los casos no se puede aplicar la misma fórmula. Muchas estaban antes en pérdidas y no lo veíamos, porque la economía trabajaba con un tipo de cambio de 1×1. Prácticamente, las importaciones eran muy baratas en moneda nacional y se obtenían utilidades con poco nivel de actividad”.

La devaluación de la moneda nacional –señaló– ha permitido transparentar un conjunto de operaciones en la economía que antes daban utilidades a las empresas, pero no al país. Tampoco había incentivos para exportar.

Hoy se están revisando las causas de las empresas que operan con pérdidas, para llegar al escenario en que aquellas que estén en esas condiciones sea por ineficiencia.

“Hoy todavía tenemos que decir ‘esta empresa está con pérdidas, pero no podemos aseverar que es ineficiente’. Está con pérdidas porque compra a un precio y vende a otro que está topado, en ocasiones inferior al de compra. Hay complejidades que este año tenemos que limpiar”, afirmó el ministro.

Este tema –continuó– es una prioridad y en el diseño del plan de la economía para 2022 se está analizando cada caso. “No hacemos nada con permitir de manera generalizada que todos los costos se expresen en los precios, porque estaríamos renunciando a la oportunidad de hacer un ajuste a favor de la eficiencia”.

Es una decisión que se aplicará de manera excepcional, dijo, y subrayó la necesidad de reducir plantillas y ajustar cargos indirectos. 

Gil Fernández señaló que “se ha trabajado en eliminar trabas. Hay cuestiones que no se hacen, y no se sabe por qué. El encadenamiento entre los actores económicos es la ganancia de nuestro modelo, es una sola economía. Todavía hay muchas trabas subjetivas. Estamos convocando a trabajar sin miedo, a buscar soluciones, y hay empresas, en todos los sectores, con muy buenos resultados. 

“Necesitamos empresarios que no se paren ante un no, porque hay cuadros que, por mantenerse en su zona de confort, dicen ‘esto no se puede hacer, esto hay que consultarlo’”.

La ampliación del sector no estatal genera un ambiente de mayor competitividad, sostuvo.

En ese escenario, “nos encontramos empresas estatales preocupadas porque se están aprobando pymes de su actividad”, dijo el ministro, y recalcó que “la empresa estatal es el actor principal, pero tiene que ganárselo”.

El proceso actual “no ha sido aprovechado en todos los casos. Uno ve mucha lentitud y temores. Todavía no se aprovechan todas las medidas. A la vez, se ven muchos emprendimientos y gente que está buscando soluciones y las encuentra. 

“Uno se encuentra empresas que se dedican más o menos a lo mismo, y una tiene utilidades y la otra tiene pérdidas. Si ahora le pasamos los costos para los precios a la que tiene pérdidas, la dejamos en la zona de confort. Esta es una de las tareas fundamentales que tenemos ahora”, afirmó el ministro.

“Nos parece que hemos avanzado en la discusión de las asambleas municipales del Poder Popular y también, con los trabajadores, sobre el plan y el presupuesto. Este año ha sido cualitativamente superior, y tenemos que seguirlo perfeccionando. Ya estamos viendo cómo lo vamos a hacer para el 2023”, añadió.

El objetivo –explicó– es que la gente realmente se reúna, se prepare, discuta y pueda dar los elementos, y que no se conviertan en demandas insatisfechas.

“A veces nos dicen que hay que dar toda la autonomía a la empresa estatal para que decida qué importa y qué inversiones hace. Hay una parte de la autonomía que se la puedes dar en papel, pero depende de que haya recursos. Si el país no tiene los recursos para respaldarlos, tú puedes tener la autonomía para decidir qué importas, pero ¿de dónde sacas los dólares?. Hay contornos para poder desarrollar esa autonomía.

“Vamos a enfocarnos en lo que sí podemos hacer. Si lo hacemos bien, lo otro vendrá más rápido”, dijo.

Todo esto –agregó–, teniendo en cuenta el control de la covid-19. “Sin eso no logramos nada. Ese es el punto de partida”.

Según Gil Fernández, están creadas las condiciones para 2022, sin aspirar a dar grandes saltos. “Perdimos un 13% del PIB en un periodo corto de tiempo, más de 3 000 millones de dólares, y no hemos renunciado al gasto social. Hemos mantenido niveles de gastos sociales sin disponer de los ingresos. Hemos, incluso, inyectado dinero en circulación para proteger a trabajadores interruptos. Y esto es parte de la inflación que tenemos.

“Pero este es un país socialista. Podríamos tener un déficit del 3% del PIB, pero tendríamos que haber cerrado escuelas y hospitales y dejado trabajadores interruptos.»

Tomado de Cubadebate.

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.