DestacadasInternacionales

¿Cómo afectaron las revueltas de 2011 el desarrollo de Libia?

Once años después de que la mal llamada primavera árabe y del asesinato de Muamar Gadafi, Libia sigue siendo escenario de conflictos y caos y la población está cada vez más empobrecida pese a la riqueza petrolera.

Libia, durante el Gobierno de Gadafi, era un ejemplo para las naciones africanas y árabes, así lo expresó el analista internacional Basem Taljedine en entrevista para TeleSUR
 
Taljedine comentó que durante los 42 años del gobierno de Gadafi, Libia mostró un significativo avance en materia social, política y económica, que tras su asesinato en 2011 se perdió.

Taljedine comentó que tras la invasión por parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en febrero de 2011, y el asesinato del líder libio en octubre de ese mismo año, el país se encuentra en peores condiciones que antes de la llegada al poder de Muamar Gadafi.

En la actualidad Libia se encuentra más lejos de las aspiraciones e ideales que provocó la mal llamada primavera árabe. El país se encuentra dividido y enfrascado en una guerra civil que parece no tener final.

El Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), apoyado por occidente y el Consejo de Seguridad de la ONU, batalla por mantener el control de Trípoli, la capital, y el oeste del país, que se encuentra asediado por las tropas del autoproclamado Ejército Nacional Libio, dirigido por el militar Khalifa Haftar, quien se extiende desde el este del país, su bastión. 

La división es a todos los niveles: cada territorio tiene sus instituciones, su Parlamento, su Gobierno y hasta su Banco Central. Además, supone una ruptura a nivel internacional puesto que el GNA tiene el apoyo de Estados Unidos o Turquía, mientras que a Haftar lo secundan potencias como Rusia, Egipto o Arabia Saudita. 

Esta situación a considerar a Libia como un Estado fallido por la inestabilidad económica y política ostensible producto de la falta de acuerdo entre ambas partes. 

A 11 años de las revueltas de febrero de 2011, el asesinato de Muamar Gadafi y la situación de Estado fallido, ha llevado al aumento de la pobreza en al país que se ha acrecentado con el impacto de la Covid-19, a pesar de contar con las mayores reservas de crudo de África pero con un sistema público de salud en ruinas.

La desigualdad, la pobreza, la corrupción, la falta de expectativas para los jóvenes continúan presentes, y es más que probable que se vean agudizadas por las consecuencias económicas de la pandemia del coronavirus. 

El sector energético responde por el 60 por ciento  del Producto Interno Bruto y otrora pagaba un generoso estado del bienestar.

La guerra interna también ha causado largos cierres y daños en la infraestructura productiva petrolera o simplemente ha acabado con ella.

La actual situación en el país africano ha sido aprovechada por las mafias de tráfico de personas para lucrarse con los migrantes que intentan atravesar el Mediterráneo y que en muchas ocasiones, tras ser extorsionados y esclavizados, solo encuentran la muerte.

Al cumplirse 11 años del inicio de las revueltas en Libia, la desigualdad, la pobreza, la corrupción, la falta de expectativas para los jóvenes continúan presentes, y probablemente se verán agudizadas por las consecuencias económicas de la pandemia del coronavirus.

Tomado de TeleSUR/ Foto de portada: EFE.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *