Luego de controversias y desacuerdos Ecuador aprueba aborto de embarazo en caso de violación

Por Liset García* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

La angustia y la espera de las ecuatorianas cesaron al menos momentáneamente, tras la anuencia a la Ley que garantiza el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en caso de violación, acordada por la Asamblea Nacional por 75 votos a favor, 41 en contra y 11 abstenciones.

Aunque obtuvo luz verde, todavía debe seguir un curso legal hasta llegar a las manos del presidente Guillermo Lasso, quien amenaza con vetarla. En abril del pasado año esta norma jurídica fue declarada inconstitucional, pues uno de los artículos del Código Penal impide el aborto, incluso en caso de violación. Hasta el momento solo se podía abortar si el hecho fue cometido contra mujeres con trastornos mentales o en caso de riesgo para la vida de la gestante.

La tan esperada norma, que ha movilizado a miles de mujeres en Ecuador y en otros países de nuestra región, fue aprobada por la Asamblea ecuatoriana y establece que las gestantes que vivieron situaciones de violencia sexual pueden acceder a un aborto en el sistema de salud.

Luego de intensos debates y del rechazo en una primera votación, por solo cuatro votos de ventaja, la asambleísta Johanna Moreira, una de las impulsoras de la ley, solicitó un receso para realizar cambios y someter el informe a una nueva votación.

Al reanudar el debate dijo que regatearon los plazos justos, uno de los temas de mayores controversias, y cedieron “en contra de nuestra voluntad para llegar a un consenso, porque, sin duda, es una decisión totalmente necesaria”.

Apuntó que la propuesta, finalmente aceptada, recoge que el embarazo se interrumpa a las 12 semanas en mujeres adultas, y a las 18 en niñas, adolescentes y mujeres de zonas rurales; y no como habían presentado inicialmente de que fuera a las 28 en adultas y sin plazo para niñas y adolescentes.

Al término de la sesión, Johanna Moreira escribió en su cuenta de la red social Twitter, @johannamoreirac “La lucha continúa! La interrupción voluntaria del embarazo por violación es Ley! Aún nos queda mucho por luchar, este es el primer escalón de una larga escalera que tenemos que recorrer las mujeres para que se garanticen y respeten nuestros derechos!”

Varias organizaciones feministas defensoras de los derechos sexuales y reproductivos opinaron que la resolución marca un hito, pero consideraron que no contempla medidas de reparación para las víctimas. Denunciaron que el Código Penal es discriminatorio al ignorar la oscura circunstancia que viven las mujeres sometidas a violencia sexual.

La Corte Constitucional respondió luego de su declaratoria de inconstitucionalidad, que el dilema se resolviera en el Poder Legislativo, pero la Asamblea demoró el debate más allá de los seis meses establecidos para iniciar las discusiones.

Finalmente fue la pasada semana cuando se delineó el texto del proyecto, discutido y aprobado este jueves. Ahora deberá continuar su curso hacia el Poder Ejecutivo para que emita criterios en relación con un reclamo histórico de las mujeres ecuatorianas.

Las redes feministas se activaron y han vuelto a avivar esa demanda, tras el debate parlamentario en 2018 en Argentina, donde fue aprobado en diciembre de 2020, eco que también llegó a México en 2021, al despenalizarse el aborto en cuatro de sus estados. El reclamo se ha extendido a otras naciones de la región, ante la justeza de que se reconozca el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos.

Aún en el siglo de las altas tecnologías, el mundo sigue viendo este tema con ojeriza, por motivos religiosos, éticos, prácticos y políticos. Suspender un embarazo no deseado es legal en unos países y en otros se penaliza incluso con años de cárcel al que lo practique y a quien se beneficie.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS), revela que las tasas de aborto son similares en países donde está permitido y donde no, el riesgo para la vida de las mujeres es muy alto en las naciones donde ese acto se realiza de forma insegura. Según reportes de esa organización esto sucede en el 45 por ciento de alrededor de 56 millones de abortos anuales.

(*) Periodista cubana. Colabora con Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: EFE.

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