“¡Chávez presente!” : Las perspectivas de la Revolución bolivariana en el libro de Luciano Vasapollo y Rita Martufi

Por Luciano Vasapollo.

A través de Twitter, ayer, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sugirió a los seguidores de la Revolución Bolivariana prepararse para los festejos en honor al Eterno Comandante, cuyos 9 años de su muerte se cumplen en estos días, con el libro de nuestro profesor Luciano Vasapollo, prestigioso economista y exponente de la Red Comunista y de la Red de artistas e intelectuales en defensa de la humanidad fundada por Fidel Castro, así como vicepresidente de la Asociación Padre Virginio Rotondi para un periodismo de paz (que promueve este periódico en línea ). E inmediatamente después del tuit, el presidente Maduro también telefoneó a Luciano Vasapollo para invitarlo a venir a Venezuela a retomar las actividades académicas y culturales que siempre han acompañado su asesoría en temas de economía y planificación revolucionaria.

Después de haber coleccionado numerosas fake news, producidas y divulga- das por los medios de comunicación, hay que reconocer que los últimos años revisten una importancia decisiva y crucial para el futuro de la Revolución bolivariana. Una importancia igual a la del año 2002, cuando el entusiasmo, la decisión y el sentimiento de solidaridad popular empujaron a miles de venezolanos a las calles para liberar al comandante Chávez y echar al golpista de Carmona.

Por tanto, los próximos serán años en que la Revolución bolivariana y el pueblo venezolano, que siempre la ha apoyado, intentarán imponer su propia historia, la democracia participativa y protagónica, el programa basado en la justicia social, las propuestas innovadoras, la soberanía nuevamente adquirida y, sobre todo, el respeto a todas las conquistas obtenidas en estos años.

El socialismo bolivariano saldrá de la fase de la transición para iniciar la definitiva construcción del Socialismo del Siglo xxi. La propuesta política de edificar una sociedad fundada en la democracia participativa, donde el pueblo es el protagonista, será la principal consigna del movimiento bolivariano en este años en que los venezolanos serán llamados a decidir el futuro de Venezuela y consagrarán la fuerza popular, el sentimiento de clase y la conciencia política que se han formado en estos últimos años, en los que el sufrimiento provocado por la guerra económica, las presiones psicológicas, el sabotaje de la economía, se han vuelto a resolver con la creación y el desarrollo de las misiones sociales, de las grandes misiones y de las comunas. Elementos efectivos de ese poder popular que el coman- dante Hugo Chávez y, después, el presidente Nicolás Maduro han construido y defendido para garantizar la continuidad de la soberanía territorial, política y económica de Venezuela y, de esta manera, para desarrollar la construcción del Socialismo del Siglo XXI.

El ataque que el imperialismo estadounidense ha promovido contra el gobierno y el pueblo bolivariano, con la complicidad de los gobernantes de la UE y ha impuesto al gobierno bolivariano y al presidente Nicolás Maduro la obligación de repensar y de organizar un nuevo modelo de economía alternativa. La caída repentina de un 63% en el precio del barril de petróleo en el 2014, indirectamente creó las condiciones para romper el cordón umbilical que ligaba al Estado bolivariano a la realidad del modelo de economía capitalista. Un modelo heredado por los gobiernos de AD y Copei, que daba prioridad a las relaciones con las multinacionales y al sistema de importaciones.
La ruptura con el modelo capitalista heredado del pasado es absolutamente necesaria hoy. Por otra parte, es un modelo que no ofrece ningún tipo de confianza ya que es víctima de la manipulación financiera orquestada por Wall Street, que ahora tienen en la Casa Blanca un representante directo.

No se trata de radicalizar el contexto para estar en correspondencia con los dictados ideológicos del socialismo de los años veinte. Se trata, por el contrario, de encontrar un modus vivendi para poder resistir creciendo en términos económicos. En pocas palabras, se trata de sustituir las importaciones con la creación de un eficiente mercado interno. Significa modernizar algunos sectores de la industria estatal y privada, que para producir tienen que importar materias primas y otros artículos accesorios porque nunca han querido crear sus propios medios industriales.
La lógica de la nueva economía empezó a ser pensada y coor- dinada en el 2016 por el presidente Nicolás Maduro y sus colaboradores, cuando se hizo evidente que el 80% de los empresarios de la industria privada eran cómplices del sabotaje económico organiza- do y controlado por las antenas de la CIA. Por ese motivo, el presidente Maduro organizó varios grupos de trabajo que consiguieron planificar y hacer realidad estructuras comerciales capaces de distribuir alimentos, sobre todo en los nuevos barrios populares. Se trata de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) que en el 2017 garantizaron alimentos en abundancia a cuatro millones de venezolanos pobres que viven en los nuevos ba- rrios de casas populares. Una experiencia positiva que tendrá que extenderse gradualmente también a los otros barrios proletarios y a las rancherías donde ya existen pequeños supermercados, desgraciadamente en condiciones casi de quiebra a causa de la guerra económica y del sabotaje económico. De hecho, estos pequeños su- permercados privados no reciben ya los productos alimentarios de la red Polar, que era el grupo que monopolizaba la distribución para todos los supermercados, privados y públicos de Venezuela.

Se ha sugerido la nacionalización de estos pequeños supermercados, olvidando que este hecho hubiera incendiado todavía más las relaciones entre la oposición y el gobierno. Al mismo tiempo, habría desencadenado un nuevo ataque mediático, de periódicos, radios y televisiones privadas “para defender a los pequeños propietarios de la colectivización forzada del régimen comunista de Maduro”. Comprobada la insolvencia de las grandes redes de distri- bución privadas, la solución ideal era poder reciclar estos pequeños supermercados, principalmente familiares y localizados en barrios populares. ¿De qué manera?: a) comprando los productos, principalmente de las industria pequeñas y medianas, sin pasar por los intermediarios; b) comprando los productos agrícolas directamente de las cooperativas agrícolas y de los campesinos; c) recibiendo de los CLAP los productos que el gobierno importa y que tienen que revenderse a precios controlados.
El objetivo no es la colectivización de la barbería, la tapicería, el taller mecánico, el minisúpermercado y otros. El objetivo central de la nueva economía es sustituir las redes de distribución privadas por las que forman las cooperativas y los CLAP. De este modo, la mayor parte del pueblo que trabaja tendrá un circuito de venta con productos variados, de calidad y a precios asequibles para todo el mundo. Mientras en los barrios residenciales del este de Caracas, la Polar seguirá vendiendo sus productos a precios desorbitados.
Por eso el desarrollo de los CLAP y de las otras iniciativas tomadas por el gobierno (Gran Misión Abastecimiento Soberano, Plan de Siembra, Ferias del Campo Soberano y Movimiento Somos Venezuela) permitieron garantizar el aprovisionamiento alimentario, con productos nacionales y extranjeros, a cerca de cinco millo- nes de venezolanos. Una experiencia que asestó un duro golpe al contrabando y a la especulación.

Por estos motivos, para continuar la guerra económica tuvieron que recorrer a los agentes internacionales: las sanciones y el bloqueo financiero de los Estados Unidos y de la UE.
La decisión de Trump y después de Biden de estrangular al Gobierno bolivariano con las sanciones financieras consiguió, sin embargo, que se descubrieran nuevas oportunidades comerciales que, en el futuro inmediato, permitirán independizar la economía venezolana de los bancos de Wall Street y de las centrales de distribución estadounidenses. Al final, el principio de la competencia capitalista se volverá contra quien ha aplicado literalmente el diktat imperialista. Siempre adelante con la revolución ! Chavez presente ! Viva Maduro nuestro camarada Presidente !

 

Tomado de Faro di Roma.

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