Día de la Memoria: Argentina se moviliza para recordar a los desaparecidos de la última dictadura

Argentina conmemora este jueves el Día de la Memoria para recordar a las víctimas que dejó la última dictadura militar, y se producen masivas movilizaciones de organizaciones sociales, sindicales y políticas en distintas ciudades del país, teniendo su epicentro en la Ciudad de Buenos Aires.

Este 24 de marzo se cumplen 46 años desde que el comandante en jefe del Ejército, Jorge Rafael Videla, ocupó la Presidencia mediante un golpe de Estado, dando inicio al autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. El último Gobierno de facto (1976-1983) se caracterizó por la persecución a opositores políticos, principalmente del peronismo y la izquierda, sumado a la desarticulación armada del movimiento obrero. Al respecto, los organismos de derechos humanos locales calculan que hubo 30.000 desapariciones forzadas, sumado a cientos de bebés robados.

Años más tarde, se supo que las dictaduras regionales de aquella época estaban coordinadas bajo el Plan Cóndor, una estrategia impartida por EE.UU. para aniquilar la subversión, ante el temor de que el comunismo se expandiera en el mundo. Hoy, bajo un contexto de crisis económica y un gran endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), miles de argentinos saldrán a las calles para homenajear a los presos y detenidos políticos que perdieron la vida, pero también para exigir un mejor presente.

Considerando que el año pasado la manifestación se vio disminuida por las medidas sanitarias en el marco de la pandemia, con la flexibilización actual se espera una gran movilización popular. Así, como lo hicieron en ocasiones anteriores, el kirchnerismo inició su marcha desde la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), un edificio icónico de la dictadura por haber funcionado como centro de detención y tortura.   

Por su parte, las agrupaciones de izquierda se movilizan por el centro de la ciudad desde el mediodía, concluyendo en la Plaza de Mayo, donde se leerá un documento para homenajear a sus militantes y repudiar el nuevo pacto con el FMI. Se trata de un lugar característico: allí las Madres de Plaza de Mayo se manifestaban durante la dictadura para reclamar la aparición de sus hijos. Hoy, hay tantas personas que las agrupaciones deben turnarse para ingresar.

En la Avenida 9 de Julio, la más importante de la capital, hay gran presencia de organizaciones sociales y gremios. 

El proceso de Memoria, Verdad y Justicia
En ese país sudamericano, la fecha conmemorativa quedó establecida desde el 2002, con el fin de «construir colectivamente una jornada de reflexión y análisis crítico de la historia reciente». Por ser un feriado nacional, casi todas las actividades laborales son suspendidas. 

El proceso de Memoria, Verdad y Justicia desarrollado por Argentina tuvo su inicio en 1985, por orden del primer presidente electo con el regreso de la democracia, Raúl Alfonsín. Ese año se inició el llamado Juicio a las Juntas, para juzgar a las tres primeras juntas militares de la dictadura. Así, de los nueve militares procesados, cinco fueron condenados, incluyendo al expresidente Videla, quien recibió la cadena perpetua.

En medio de un agitado contexto social y político, e intentos de nuevos golpes de Estado, en 1986 y 1987 el Congreso sancionó las polémicas leyes de Punto Final y Obediencia de Vida, a instancias del presidente. Se trataba de normativas que restringían la posibilidad de juzgar crímenes de derechos humanos, causando enorme rechazo en el progresismo argentino, que incluyó masivas manifestaciones en rechazo. Videla, que estaba condenado por casi 500 crímenes de lesa humanidad, recibió un indulto en 1990, del presidente peronista Carlos Saúl Menem.

En cuanto a las denominadas «leyes de impunidad», con la llegaba de Néstor Kirchner al Gobierno el Congreso las anuló en el 2003, cuya determinación fue ratificada en el 2005 por la Corte Suprema, por ser inconstitucionales. A la fecha, según la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, se contabilizan 1.058 personas condenadas en 273 sentencias. Actualmente hay 764 detenidos, de los cuales 579 están privados de la libertad en su hogar.

Gracias a este avance de los juicios a los genocidas, la Justicia rechazó el indulto a Videla, y en 2008, se ordenó quitar el beneficio de la prisión domiciliaria para llevarlo a una cárcel común. Con el paso de los años, el exdictador seguía acumulando nuevos fallos, hasta 2013, cuando fue hallado muerto en su celda, a los 87 años. Por esos días, el oficialismo celebró una frase que dijo el militar retirado en 2012: «Nuestro peor momento llegó con los Kirchner».  

Así, tras la llegada del progresismo en ese país sudamericano, se destinaron fondos públicos para crear, refacciones y sostener espacios destinados a la memoria colectiva.  

Tomado de RT / Foto de portada: Getty Images.

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