«Podría constituir un crimen de guerra»: expertos de la ONU condenan el asesinato de la periodista de Al Jazeera en Cisjordania

Expertos de la ONU han condenado el asesinato en Cisjordania de la periodista del canal catarí Al Jazeera, Shireen Abu Akleh, y exigen llevar a cabo una investigación «rápida, transparente, exhaustiva e independiente» de su muerte, según lo expresan en un comunicado difundido este viernes. 

«El asesinato de Abu Akleh, que claramente estaba desempeñando sus funciones como periodista, podría constituir un crimen de guerra», subrayan los expertos en el comunicado. «Las autoridades tienen la obligación de no hacerles daño a los periodistas y de protegerlos del daño en el marco de la ley humanitaria internacional y las normas internacionales de derechos humanos», agregan.

En este contexto, los expertos denuncian que los ataques contra los periodistas que trabajan en los territorios palestinos ocupados y la incapacidad de las autoridades israelíes para investigar exhaustivamente los asesinatos de personal de medios también violan los derechos a la vida.

«Ataque serio contra la libertad de prensa»

Según los expertos, estos crímenes representan «otro ataque serio contra la libertad de prensa y la libertad de expresión en medio de la escalada de violencia en Cisjordania ocupada».

Asimismo, recuerdan que se cree que más de 40 periodistas palestinos han sido asesinados desde el año 2000, mientras que otros cientos de ellos sufrieron heridas o se convirtieron en blancos de la violencia. «El papel de los periodistas, sobre todo en un contexto de tensiones aumentadas y marcado por abusos continuados, como lo son los territorios palestinos ocupados, es crucial», subrayan.

En este sentido, alertan que «la falta de responsabilidad da carta blanca para continuar la letanía de ejecuciones extrajudiciales».

«Asesinato flagrante»

La mujer asesinada, que trabajaba en Al Jazeera desde 1997, falleció a causa de un disparo en la cabeza este miércoles mientras cubría una redada del país hebreo en Yenín, en Cisjordania. Según las autoridades de Catar, la reportera llevaba un chaleco de prensa cuando ocurrieron los hechos.

Según afirmaron desde el canal, el «asesinato flagrante» fue cometido por las fuerzas de Israel, que «violaron las leyes y normas internacionales». Ante las acusaciones de Al Jazeera, el Ejército de Israel aseguró que sus hombres fueron atacados con fuertes disparos y explosivos mientras operaban en Yenín, motivo por el que respondieron. 

Ataque al funeral de la periodista

Este viernes, las fuerzas de seguridad de Israel atacaron con porras y otro equipo antimotín a la multitud que llevaba el ataúd con el cuerpo de la periodista en la Ciudad Vieja del Jerusalén Oriental.

El cadáver de la informadora fue llevado desde Yenín hasta Jerusalén a través de las ciudades de Nablus y Ramala, cuyos habitantes rindieron tributo a la fallecida.

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación por los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad israelíes y los palestinos durante el funeral de Abu Akleh. «[El secretario general] continúa instando a respetar los derechos fundamentales de las personas, incluidos los derechos a la libertad de opinión, expresión y reunión pacífica», dijo el portavoz adjunto del jefe de Naciones Unidas, Farhan Haq.

Tomado de RT / Foto de portada: Sonu Mehta / Hindustan Times / Legion-Media.

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