Las «luchas» de Raúl o las cosas de «El Ministro»

Coronel ® Nelson Domínguez Morera (NOEL)

Parafraseando el título de una Reflexión del Comandante en Jefe, aunque referidas a la compañera de toda la vida de Raúl, la heroína Vilma Espín, pretendí, como homenaje a su cumpleaños 79, el 3 de junio del 2010, ahora en 2022 serán 91, trasladarles una modesta anécdota con nuestro entrañable 2do Secretario, o más familiarmente, como le dicen muchos compañeros, sobre todo de las FAR y la CIM, «El Ministro» a secas. En el estilo de redacción he preferido ir subrayando en el texto narrativo, algunas de las virtudes que le atribuyó a «El Ministro».

(El autor)

Ocurrió durante el año 1990, específicamente un 20 de marzo, nos encontrábamos despachando con él ya tarde en la noche, junto al Ministro del Interior y los en aquél entonces Coroneles (hoy Generales de Brigada) Marco Hernández Alcaraz y Eduardo Delgado Rodríguez, ahora ya fallecido, Jefe y 1er Sustituto de Dirección del MININT respectivamente, también en ese momento. Estábamos en su modesta, ordenada y limpia oficina de amplio ventanal hacia la Avenida de Boyeros en el 4to piso del Edificio del MINFAR casi terminábamos y (cortés como siempre), nos invita a un refrigerio en la «Sala, o «Salón», no recuerdo bien su denominación específica, «de los Generales» ubicada en otra ala del mismo piso y donde están colgadas a la pared las fotos de casi todos los Ministros de Defensa del excampo socialista, que se las habían remitido.

(Agudo y gran observador, también como siempre), se da cuenta que de reojo estoy revisando las fotos, y me increpa «son de algunos de los mariscales y generales del campo socialista que han sido ministros de defensa y me las han enviado… afirma, … cuando aquí estuve con Mc Namara (se refiere al exsecretario de Defensa de los EEUU en el gobierno de Kennedy que había visitado Cuba para un evento sobre la Crisis de Octubre).

… me preguntó que si él me mandaba su foto, si yo la pondría, a lo que le respondí afirmativamente, (modesto y sencillo como siempre), … todavía la estoy esperando…», concluyó mordazmente.

Se incorpora José Ramón Machado Ventura, (1er Vice Presidente del Consejo de Estado), entonces «El Ministro» (jovial y sumamente jaranero, como siempre, que la ocasión lo admita), lo emplaza… «Machadito, cuando vas a terminar de escribir el libro sobre los servicios médicos del Segundo Frente», el recién llegado, balbucea, intenta justificarse, «Comandante es que tengo muchos líos y tareas».

De inmediato la riposta, (ágil e incisivo, también como siempre) ”…oye no me vengas más con eso, lo que no quieres es escribir, hay que narrar nuestras historias para el futuro, si no lo hacemos nosotros, vendrán otros y las harán a su manera, casi seguro distorsionadas… además… ya «Aníbal» (Belarmino Castilla Comandante de la Sierra) hizo la historia del III Frente y tú ni has comenzado».

Machado Ventura continúa tratando de justificarse y de pronto Raúl lo reta (desafiante y escudriñador, como siempre),» total, no sé para que te doy esa tarea, si tú no conociste todos los heridos que hubo que curar allá…» Tampoco así Comandante, casi todos los heridos los asistí personalmente”, se defiende el otro.

..» No me digas, ¿acaso hiciste alguna operación de cráneo allí? (usando su sutil, sana y acostumbrada ironía). «No, eso sí que no Comandante, yo era un médico recién graduado y allí no se le hizo ese tipo de operación quirúrgica a nadie, además creo que nadie lo necesitó». Solícito (como para no perder ni a las escupidas) Raúl Castro Ruz, se voltea rápido hacia el Ministro del Interior, … «Furry, hazme el favor, bájale la cabeza y enséñasela».

Colomé responde rápido con un gesto de excesiva modestia y sonrojo, como acostumbra ser, inclinando la cabeza que muestra a todos ya algo ruborizado. Efectivamente, una protuberancia (originada por una plancha de platino insertada) sobresale en la base craneal, desde el centro hasta la parte de atrás de la cabeza.

«Lo ves, Machadito, yo tuve que mandarlo a otro lugar cuando las esquirlas de granada le afectaron gravemente, yo no estaba loco para entregártelo, lo que ocurre que este hombre (poniéndole una mano en el hombro de Colomé) es tan modesto que nunca habla de sus cosas…».

Hubo silencio, Machado Ventura quedó atónito y el resto recibimos una nueva lección del humanismo y la solidaridad para con sus hombres, aún desde la Sierra, que por todo ello significan….

Las «luchas» de Raúl o las cosas de ”El Ministro».

Foto de portada: Ismael Francisco / Cubadebate.

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