¿Qué representó para Chile la nacionalización del cobre?

El 11 de julio de 1971, el Congreso chileno aprobó por unanimidad votación la enmienda constitucional que hizo posible la nacionalización del cobre.

Los chilenos conmemoraron  un nuevo aniversario de que el presidente Salvador Allende promulgará la reforma constitucional que permitió la nacionalización de la gran minería del cobre, calificado por el mismo mandatario como “el sueldo de los chilenos”.

Fue el 11 de julio de 1971, cuando el Congreso Nacional aprobó, por votación unánime, la enmienda constitucional que hizo posible la nacionalización total del cobre, intitulada como Ley Nº 17.450.

Y es el 15 de julio de ese año cuando Allende, en una ceremonia en el Palacio de La Moneda acompañado por su gabinete y los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputado, firmó el histórico decreto, el mismo que fue publicado un día después en el Diario Oficial.

 

Antecedentes

El cobre es considerado la “viga maestra” de la economía chilena debido a que es la principal riqueza y recurso de exportación del país suramericano, sin embargo, a principios del siglo XX los principales yacimientos cupríferos eran explotados por capitales estadounidenses, que casi nada aportaban al Estado chileno.

La idea de la recuperación de las riquezas básicas fue tomando conciencia en la opinión pública chilena al inicio de la década de 1960, en línea con los procesos de descolonización africano y del Movimiento de Países No Alineados, que luchaban por el desarrollo económico de tipo nacionalista, basado en la propiedad estatal de las riquezas estratégicas de los países.

El tema fue recogido por las candidaturas presidenciales de Radomiro Tomic y de Salvador Allende, quien inmediatamente después de su triunfo electoral al frente de la Unidad Popular puso en marcha un proceso hacia la nacionalización y estatización de la minería del cobre, Este proceso culminó con la promulgación de la reforma constitucional que posibilitó la nacionalización del mineral.

El 11 de julio, en un mitin realizado en Rancagua frente a centenares de mineros, el presidente Allende manifestó: «Chile va a nacionalizar el cobre en virtud de un acto soberano. Acto soberano que incluso está consagrado en las resoluciones de las Naciones Unidas, que establecen que los países tienen derecho a nacionalizar sus riquezas básicas».

¿Cuál es la importancia de este acto soberano?

Allende definió en esa misma concentración multitudinaria el significado histórico que representaba este acto.

Subrayó que la nacionalización del cobre representaba la segunda independencia nacional. Es decir, que se estaba presenciando el hito en que Chile conquistaba su independencia económica definitiva, haciendo con ello un símil, con la Independencia Política de 1818, recordó un artículo del Archivo Nacional de Chile.

En un análisis publicado en el sitio elsiglo.cl, los expertos Orlando Caputo y Graciela Galarce sostuvieron que la nacionalización del cobre, realizada por Salvador Allende, “constituye la transformación económica, política y social más importante del Siglo XX en Chile”.

Proceso de desnacionalización

Después del golpe de Estado contra Allende, en septiembre de 1973, y con la instalación de la dictadura pinochetista inició un proceso de desnacionalización de la minería que continuó con los posteriores gobiernos ya en democracia.

Caputo y Galarce, en el artículo “La Nacionalización del cobre, el ‘Estallido Social’ y la Pandemia”, precisaron que “ahora, las grandes mineras mundiales que explotan los nuevos y ricos yacimientos de cobre de Chile, controlan en torno al 70 por ciento de la producción. A pesar de esto, los recursos del cobre, y particularmente de Codelco, han sido fundamentales en el funcionamiento de la economía chilena y para enfrentar muy parcialmente las demandas sociales”.

En el artículo “¿Y qué fue de la nacionalización del cobre?”, publicado en La Izquierda Diario, se propone que el cobre, “de re-nacionalizarse, puede ser utilizado para que el Estado cubra derechos básicos que hoy son demandas nacionales, como educación, pensiones, salarios y salud”.

Sin embargo, apunta el texto, “la posición complaciente de los partidos oficialistas para con la derecha y el empresariado, nubla la visión de este camino y empuja a que sean los trabajadores quienes paguen cada caída o estancamiento económico a nivel mundial, con salarios bajos, precarización y despidos”.

Tomado de TeleSUR/ Foto de portada: De Frente Cl.

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