Cuba: ¿En qué se usó el presupuesto estatal en el primer año del ordenamiento monetario?

El presupuesto estatal se ejecutó en 2021 en un escenario complejo por el recrudecimiento del bloqueo y los efectos de la crisis mundial que ha generado la pandemia, y en un entorno económico nacional caracterizado por una elevada inflación, dijo la ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños Weiss.

El informe sobre la liquidación del presupuesto del Estado, aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular, recuerda que 2021 fue el primer año de implementación del ordenamiento monetario, “por lo que el presupuesto se reconvirtió en función del impacto de la unificación monetaria y de la devaluación de la moneda”.

La ministra informó que en julio se realizó un ajuste presupuestario debido a las restricciones en el desempeño económico y la necesidad de financiar los gastos y programas sociales, con énfasis en el enfrentamiento a la pandemia, que recibió más de 1700 millones de pesos.

Cuba registró un déficit fiscal de 6396 millones de pesos, inferior en 2348 millones al aprobado, debido fundamentalmente a la inejecución de gastos de inversiones y al sobrecumplimiento en la recaudación de ingresos.

De acuerdo con el informe, los ingresos brutos se sobrecumplen al 4% con respecto a lo proyectado, en lo cual influyen los ingresos no tributarios, pues los provenientes por el cobro de impuestos y contribuciones fueron 4 314 millones de pesos menos de lo previsto.

En los aportes empresariales –responsables del 85% de los ingresos del presupuesto estatal– se reportan incumplimientos, fundamentalmente en los impuestos sobre las ventas y las utilidades, y el aporte por el rendimiento de la inversión estatal, “los pagos más importantes de las empresas y sociedades mercantiles”.

Causas:

  • Pérdidas registradas en 504 entidades.
  • 182 contribuyentes no lograron liquidar sus aportes dentro del año, por situaciones de liquidez.

En cuanto al impuesto por la utilización de la fuerza de trabajo, el informe precisa que los incumplimientos tienen que ver con las interrupciones laborales a causa de la covid-19, las más de 217 000 suspensiones de licencias a cuentapropistas y los aplazamientos de pago de las obligaciones tributarias por la situación epidemiológica.

Los aportes de las formas de gestión no estatal fueron el 4% del total de los ingresos recaudados y el 11% de los ingresos tributarios. Los trabajadores por cuenta propia generaron los mayores ingresos, en lo que influyó “la recuperación de algunas actividades y el incremento del valor de sus producciones y servicios, que en no pocas fueron excesivos”, señala el informe.

La ministra reiteró la necesidad de transformar, en el orden estructural y organizativo, los procesos de fiscalización y de cobranza en las oficinas de administración tributaria, de modo que permitan alcanzar indicadores efectivos.

Con respecto a los gastos, el documento presentado a los diputados precisa que se financiaron “los subsidios de productos y servicios de alto impacto a la población aprobados en la tarea ordenamiento (…) hasta tanto el país transite a la implementación total de los subsidios a personas que lo necesiten y no a productos”.

Bolaños Weiss destacó la voluntad política del Gobierno que, en condiciones extremadamente complejas, aseguró el sostenimiento de los servicios y programas sociales de la Revolución.

La actividad presupuestada, responsable de respaldar los gastos y programas sociales, generó el 71.3% del gasto total (320 502 millones de pesos).

El 66% de los gastos de la esfera social se concentraron en los sectores de la salud pública, educación, seguridad social y asistencia social.

  • Salud Pública: 74 075 millones de pesos, que aseguraron más de 112 millones de consultas médicas en la atención primaria y más de 17 millones de ingresos hospitalarios.
  • Educación: se atendió una matrícula total de más de un millón de alumnos.
  • Asistencia social: se destinaron 4 443 millones de pesos a la atención a personas con insuficiencia económica y en situaciones de vulnerabilidad.
  • Subsidios a personas naturales para la compra de materiales de la construcción: los presupuestos locales destinaron 789 millones de pesos y fueron beneficiadas 14 393 personas en el año.
  • Atención a las madres con tres o más hijos: se destinaron 50 millones de pesos para ejecutar acciones constructivas en viviendas. Fueron beneficiadas 855 madres.

Aunque los financiamientos para este propósito crecen tres veces en el presupuesto estatal del actual año, “se debe continuar evaluando desde los presupuestos locales todas las alternativas posibles de financiamientos que prioricen la atención a las problemáticas habitacionales de esas madres”, subraya el informe.

Tomado de Cubadebate/ Foto de portada: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

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