Cuba: Se van los bomberos de Matanzas, inicia una nueva etapa

Por Orlando Oramas León * / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

 Regresaron los bomberos de varias provincias cubanas desde Matanzas y ello indica que inicia una nueva etapa de evaluación de daños, recuperación y sobre todo de búsqueda de los desaparecidos por el incendio en la Base de Supertanqueros de esa ciudad occidental de Cuba.

Sentido homenaje recibieron los apaga fuegos de Artemisa, Mayabeque, Pinar del Río, La Habana y otros territorios de la isla caribeña que confluyeron en el sitio del desastre, el mayor de su tipo en la historia de este país.

El fin de semana retornó a su puerto la tripulación del buque Libertador, de la Armada Mexicana, que auxilió a técnicos y bomberos cubanos y venezolanos en la extinción del incendio.

Se llevaron dos medallas de la Amistad del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y la Bandera de Proeza Laboral de la Central de Trabajadores de Cuba.

El capitán de fragata del Cuerpo General Diplomado del Estado Mayor, y comandante del buque, Ricardo Robledo Navarrete, y el capitán de fragata del Cuerpo General y piloto Diplomado del Estado Mayor, Francisco Ever Aguilera Nevares, fueron condecorados.

Los chorros de agua desde el Libertador resultaron ríos de esperanza para los matanceros y todos sus compatriotas de que el fuego tendría pronto final.

Sentida fue la despedida en el aeropuerto internacional Juan Gualberto Gómez, adyacente a Matanzas, de donde partieron los tripulantes de más de 20 vuelos solidarios mexicanos, con sus bomberos, médicos y militares.

Lo mismo ocurrió con los técnicos de Petróleos de Venezuela, quienes junto con los aztecas fueron los primeros en responder a la solicitud de cooperaciòn internacional del Gobierno cubano.

Un teatro matancero fue el sitio ideal para rendir homenaje a esos dos países hermanos, cuyos mandatarios no dudaron en extender su mano solidaria cual bofetada a la desidia e hipócrita respuesta de Washington, ausente en el apoyo a la contingencia.

El pueblo cubano nunca olvidarà este e¡emplo, fue el mensaje del presidente Miguel Díaz-Canel ante la “pronta ayuda” de México y Venezuela, en particular de sus mandatarios.

Cerca del lugar de este acto entreñable, en las áreas de mayor impacto de las explosiones e incendios, ya están desplegados  equipos que buscan a los desaparecidos.

Junto a ellos bomberos con huellas de quemaduras explican donde se encontraban los compañeros que no regresaron tras las explosiones de los primeros tanques afectados por el fuego iniciado el 5 de agosto por un rayo.

Los que buscan a quienes no regresaron son expertos en odontología, criminalistica, antropología y otras especialidades necesarias para la recuperación e identificación de restos humanos, sobre todo en situaciones de desastres como el que azotó a Matanzas.

Trabajan en medio del combustible derramado, y con ello del deslave de agua, espuma y productos químicos para sofocar el siniestro.

Ya han encontrado fragmentos óseos y su labor será un nuevo reto para la ciencia cubana, que en esta materia ya tuvo resultados antes, entre ellos  encontrar e identificar los restos del Che Guevara y sus compañeros de guerrilla en Bolivia.

Me tocó como periodista acompañar el retorno a Cuba de aquella misión histórica. Recuerdo que entonces decenas de instituciones cubanas se unieron para cumplir ese reto.

No olvido que en el lugar donde fue encontrado el Che, ya Cuba sabia, por estudios de todo tipo, donde se habìa movido una roca en miles de años por aquella zona de Valle Grande, Bolivia,

Me lo contó el doctor en Ciencias Jorge Gónzalez, alias Popi, jefe de aquel empeño, hoy en Matanzas aunque ahora cumple otras responsabilidades en la formación de los médicos en la isla.

Y entre tanto, está en camino ayuda desde diversas partes del mundo, cual demostración de que Cuba no está sola ante el feroz bloqueo de Estados Unidos, que se mantiene y refuerza incluso en tales circunstancias.

Gobiernos, asociaciones de amistad, organizaciones no gubernamentales, graduados extranjeros de universidades cubanas, ciudadanos, en una larga lista, anuncian apoyos concretos a la pequeña ínsula.

Ello se complementa con la solidaria a lo interno, por la cual Matanzas ha recibido cientos de toneladas de alimentos y otros insumos.

¿Y Estados Unidos? Pues como sentenció un aguzado analista cubano, Jesús Arboleya, en reciete artículo, la Casa Blanca perdió la oportunidad de “invadir” a Cuba con sus barcos y poderío.

No escribía sobre acorazados o portaaviones. Referìa a embarcaciones y aviones, personal expertos en el control de este tipo de accidentes que aquí hubieran sido recibidos igual que a mexicanos y venezolanos.

Estados Unidos es el país más cercano, preparado y con recursos y medios para responder a la contingencia que aconteció en Matanzas.

Pero quedaron muy lejos, como en el olvido de un pueblo que sufre en carne propia los efectos de su cerco económico, comercial, financiero y mucho más, y ahora más cruel en medio de las heridas del incendio.

 

(*)  Periodista cubano, autor de los libros “Raúl Roa, periodismo y Revolución”, “Pohanohara, cubanos en Paraguay” y “Cuentos del Arañero”.

Foto de portada: AP.

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