Palestina: El Pueblo que es una escuela de vida

Por Carlos Aznárez y María Torrellas / Resumen Latinoamericano Argentina.

Entrevistamos a Bruno, que recientemente acaba de llegar de Palestina de hacer una misión de Derechos Humanos. Participó de un programa de acompañamiento Ecuménico que vigila la vulneración de derechos de lxs palestinxs (PEAPI) y es parte del Comité Argentino en Solidaridad con el Pueblo Palestino y también forma parte de la campaña de BDS, Boicot Desinversión y Sanción al estado ocupante israelí.

-Cuéntanos qué tipo de misión has ido a realizar en la Tierra Santa Palestina.

Este programa inicia a principio del s/XXI del 2000 cuando se estaba desarrollando la segunda Intifada como segundo gran levantamiento contemporáneo reciente del pueblo palestino en contra el sistema colonial de apartheid que se vive desde hace más de 70 años en esas tierras. El programa del que soy parte viene del mundo protestante y del cristiano, del que yo no soy, pero me fui acercando también conociendo experiencias de lucha, bien ancladas en lo local y los territorios, anclados en la teoría de la liberación, quizá diferentes expresiones del cristianismo crearon este programa durante la segunda Intifada, les cristianes de Palestina. El pueblo palestino en su mayoría son de fe musulmana, profesan el islam, pero hay un porcentaje chiquito que es cristiano. Justamente en Latinoamérica, entre paréntesis, muches han migrado, me ha tocado conocer gente que tiene familia en Chile, Honduras, Venezuela, Cuba, Argentina sin ir más lejos. Entonces en ese entonces, la población cristiana hizo un llamamiento global a sus hermanes de fe de sangre para que se acerquen y conozcan lo que estaba pasando. Desde entonces hasta el día de hoy este programa tiene presencia permanente en territorio. Es un programa que se organiza con una regularidad de tres meses, basada únicamente por la cuestión pragmática de que la visa para entrar es a través del Estado de la Palestina histórica, (mal llamado estado de Israel) entonces tenemos que entrar por esa vía como turistas. Si bien el programa tiene reconocimiento formal, también lo vemos en el día a día la persecución que hay ante quienes van a acompañar y observar lo que sucede y luego contar lo que acontece al mundo. Básicamente esa es la misión del programa, ir ofrecer acompañamiento, solidaridad y registrar lo que está pasando allá con las comunidades.

-¿Donde exactamente estabas?

-Estuve en la región de las Colinas al Sur de Hebrón. El programa tiene diferentes equipos en diversos territorios de Cisjordania, desafortunadamente no tenemos permiso para trabajar en Gaza. El trabajo se estructura en diferentes refugios de Cisjordania y en esta oportunidad estuve en una ciudad que se llama  Masafer Yatta en toda una región campesina pastoril básicamente, con gran parte de esas comunidades de identidad beduina. Justamente ahora apareció bastante en los medios esta región porque hubo una decisión de la Corte Suprema de Justicia del estado criminal de Israel que ha determinado que no debe haber vida en todo un área geográfica en donde viven un montón de personas y hay infinidad de animales y de vida. Las familias que venían en una situación crítica por el constante saqueo y agresión por parte sobre todo de los colonos y las colonas y las fuerzas de ocupación, ahora con esta decisión se ha avanzado y ha aumentado mucho la violencia en lo cotidiano, es diario, se vive ahí. 

¿Qué quieren decir estas medidas? ¿que quieren que desaparezcan, como en otras partes, como ha pasado en Cisjordania?

Exacto. Es una decisión que avala de manera legal, pero legal dentro de un sistema que no tiene legalidad internacional, todas la convenciones internacionales, todo el derecho humanitario. «Israel» no las reconoce, no ha respetado ninguna de las convenciones de las Naciones Unidas pero siempre se ampara en que es un estado democrático, pero así todo dentro de la legalidad que ellos narran y describen. Ellos tienen diferentes formas legales y ahora  se reconoce por la mayoría de las organizaciones de derechos humanos como un sistema de apartheid, porque tiene sistemas legales diferenciales según una pertenencia cultural. En este caso desde la Corte Suprema De «in-Justicia de Israel» da vida libre avala y promueve la expulsión de todas estas comunidades que vienen de ese territorio basto, extenso y con riquezas y vida ancestral. Muchos pueblos que están viviendo de manera tradicional, que siempre han sufrido ocupación ahora se ven todavía más en riesgo de desaparición,  de desplazamiento forzado. Sería el mayor desplazamiento forzado cometido por el estado ocupante israelí luego de la guerra de los 6 días que fue en 1967, en caso de que esto acontezca.

¿Cómo es la situación de estas poblaciones?, porque es parecido a otras regiones de Hebrón, donde colonos y colonas van a insultarlos, que no dejan que los niños y niñas vayan a la escuela, o sea, acosarlos para  que dejen sus viviendas.

-Eso que narras es sólo una parte de la vida cotidiana, de las situaciones de opresión que viven en la ciudad de Hebrón. Donde nosotros trabajamos es una zona rural,  una zona árida de campesinxs pastores que se ven rodeados por colonias ilegales . Estas colonias entonces, de las que habitan gente fanática y gente con un nivel de locura que es difícil de describir, de manera permanente van poniendo presión a estas familias en situaciones cotidianas donde están violentando, incomodando y amedrentando a estos pastores. También se les agrede también en sus propios hogares con atentados, con intimidaciones pero también con agresión directa. Han habido muchos casos de violencia, de disparos, muertes, asesinatos y todo esto protegidxs de manera pasiva y activa por las fuerzas criminales de ocupación que están ahí poniendo presión. Con esta ley, lo que sucede, con esta decisión que si bien antes había mucha violencia ahora hay todavía mucho más control y presencia militar en los territorios. Esta zona que está dentro de lo que quedó como Palestina Ocupada en lo que había fronteras no tan sólidas, había la línea verde que es la que se creó a la hora de hacer el acuerdo de paz: y dicen acá será el estado de Israel y desde allá será la Palestina y así se crea esa línea verde pero no con muros concretos, si bien son simbólicos, en este caso era uno de los pocos espacios Cisjordania donde se separaba Palestina histórica de Israel de manera no formal, no legal de ese estado. Están poniendo más presión y se están cortando todas las vías alternativas para poder generar intercambios de manera organizada entre los pueblos. Mucha gente todavía sigue dependiendo de la Palestina histórica a nivel de sustento. Muchxs trabajadores palestinxs cotidianamente cruzan estos famosos check points o puntos de control y tienen que sufrir vejaciones y humillaciones casi inhumanas y mucha gente las evita.

El estado ocupante creó un sistema de permisos que mantiene dependiente al pueblo palestino de diferentes formas con muchos castigos a quienes no cumplen con las normas que ellos imponen y se generan dinámicas muy diversas en el territorio.

Lo que están viviendo es una colonización directa.  ¿Cómo es la vida ahí, cómo es su relación con la Madre Tierra, con la Pachamama?

La lucha del pueblo palestino está en plena y estrecha vinculación con el territorio, no existe sin su territorio, entonces en todas las formas y en todas las reivindicaciones que ellos  hagan en su vida cotidiana siempre está el derecho al retorno sobre todo de aquellos que se han tenido que ir de manera forzada. Porque no son pueblo sin un territorio, por más que el territorio se configura y toma otras dimensiones, pero la realidad es que el pueblo palestino se siente parte de la tierra. Ahora que me hablas, recuerdo una experiencia que habla de eso, estábamos yendo a visitar una comunidad más al sur, llegamos y encontramos que estaban muchxs vecines de ese pueblo manifestándose y del otro lado, como toda geografía en Palestina, es todo monte y colinas y en esta parte igual, tienes colinas , valles y la perversidad del sistema y la lógica militar es que ocupan las zonas altas entonces las colonias y los puestos de avanzadas, que son puestos menos formales que las colonias. El estado ocupante en este caso se ubica siempre en las colinas, en la parte alta. Estábamos en una colina, veníamos otra colina enfrente y alli colonos que estaban  apropiándose y confiscando cada vez más tierra, poniendo alambres y expandiendo esas tierras y su geografía y el pueblo palestino defendiéndose. Y hablando con un señor, con un compañero, nos dijo, mira mira nuestro color, fijate nuestro color, fijate nuestras expresiones, nuestra fisonomía y vas a ver  quien pertenece a esta tierra en comparación de los colonos. Fue algo que me pareció contundente, ves al pueblo palestino y ves el color de su piel, ves sus caras, sus maneras y son tierra, son tierra literal, ves a otros y sabes quien pertenece a este lugar y quienes son foráneos quienes están ocupando. Y también la forma que tienen de cuidarla. Para el pueblo palestino la tierra es sagrada y los árboles de olivas sobre todo pero otro tanto de cosechas que tienen son sus hermanos, son su familia y tienen miles de años. Te das cuenta de dónde viene ese pueblo y los árboles hablan por sí mismos, son árboles de miles de años, tierras y cactus que no tienen nada que ver a construcciones super ajenas a esa lógica y ecosistemas. El pueblo palestino tiene abundancia y forma digna y admirable de resistir a tanta violencia y por eso es una escuela de vida Palestina. Todos tendríamos que ser pueblo palestino, así como también tendríamos que ser pueblos originarios y sentirnos cuidadores guardianes y defensores de la tierra porque al fin de cuentas es lo que somos. 

Entrevista completa en este audio:

Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina.

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