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A la opulenta Miami, le estorban sus indigentes

Por José Luis Méndez Méndez* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

El belicoso Francis Suárez, Alcalde de Miami, que demandaba la invasión militar humanitaria a Cuba en julio de 2021, incluidos los bombardeos a sus ciudades para retornar la libertad al “sufrido” pueblo cubano, ahora le estorban sus indigentes. La ciudad de bitcoin, no resuelve las causas de la pobreza, que originan indigentes, lo mejor es desaparecerlos, y en esa dirección se esfuerza.

El estado de Florida, el tercer estado con más indigentes, de los cinco condados con mayor número de indigentes, el de Miami-Dade, es el de mayor cantidad con 3,224 personas; según datos de su Departamento de Salud. En ese condado está la ciudad de Miami, con sus enormes rascacielos, mansiones suntuosas, avenidas de lujo. También la ciudad de Hialeah, habitada por más del 95% de cubanos emigrados, vive el aumento de la indigencia.

Se ha concebido un polémico plan para desaparecer a los indigentes de Miami y esconderlos en Virginia Key, es decir desterrarlos, extraerlos de su hábitat, de su cultura, de sus orígenes. Los refugios de la ciudad hacinan a cientos de ellos y están saturados. Otra opción es trasladarlos a una isla para alejarlos de la vista de los turistas. Los menesterosos afean la ciudad.

Algunos adelantos para erradicar a la plaga de mendigos ha comenzado con los del Centro de Miami, que han recibido una alerta de “limpieza”. Las personas sin hogar que viven de bajo el paso elevado de la I-95 en SW 2 St. recibieron el aviso. Otra opción es mudar a los ciudadanos en situación de calle a campamentos patrocinados por la ciudad.

No se trata de un lugar cualquiera, es inhumano. Los funcionarios municipales quieren reubicar a parte de la población sin hogar de la ciudad en un campamento en una isla cercana que alberga una planta de tratamiento de aguas residuales, en Virginia Key. El gobierno de la ciudad está considerando la propuesta que enviará a las personas sin hogar que viven en la calle en áreas densamente pobladas, incluido el centro de la ciudad, Overtown y Little Havana, al mencionado campamento.

Personas sin hogar que viven en la zona de la SW 2 Street, entre la avenida Miami y el río local del mismo nombre. recibieron un aviso de la ciudad advirtiendo de la limpieza que se realizaría esta semana, que provocó preocupación de la población indigente y de los activistas del derecho a la vivienda.

El aviso del Departamento de Servicios a Indigentes y colocado alrededor de un estacionamiento de la ciudad debajo del paso elevado de la I-95, instruye a la gente a retirar cualquier artículo personal de la zona para que pueda ser “limpiada” y dice que si la gente quiere reubicarse puede llamar a un número de teléfono que aparece en el aviso para obtener una vivienda de emergencia o hablar con los trabajadores de divulgación que “estarán visitando la zona con frecuencia.”

El aviso llega unas dos semanas después que la Comisión de la Ciudad de Miami aprobó una controversial ordenanza que prohíbe los campamentos de indigentes y establece que la Policía puede detener a los infractores, lo que ha puesto en vilo a la población indigentes de Miami.

“Hay mucha ansiedad en las calles debido a la ordenanza contra los campamentos. Hay mucho estrés”, comentó un abogado y activista de los indigentes. Algunos comentarios coinciden en: “Mala idea”. Florida tiene alrededor de 27,000 personas sin hogar, la mayoría de estas en Miami y el programa albergaría solo a unas 100, una pequeña parte del total y del problema general que, que cada día aumenta por la disparidad económica y social que impera y cuya solución está ausente en los planes municipales.

El representante legal de los sin techo, opinó que se había observado una “intensificación” en las tácticas agresivas hacia la población pobre, empezando por la prohibición de alimentar a los indigentes sin permiso. Personas samaritanas acudían con apoyo alimenticio a los nichos de indigentes, ahora esa ayuda está prohibida, porque permite la permanencia de los mendigos, tampoco se autoriza los comedores sociales que una vez al día proporcionaban comida caliente a los sin pan. Ahora requiere la autorización municipal.

La ordenanza, aprobada tras meses de debate y protestas de los grupos activistas del derecho a la vivienda, establece que la Policía debe ofrecer una cama de refugio a los indigentes, y que si se niegan a aceptarla deben ser detenidos.

Pero los activistas y las personas sin hogar afirman que no es fácil conseguir una cama en un refugio: el número de teléfono que indica la ciudad suele estar fuera de servicio o tiene esperas interminables, cuando muchas personas sin hogar no tienen acceso a un teléfono. Las personas sin hogar también dicen que los refugios pueden ser peligrosos y pueden sentirse como prisiones.

“Mi preocupación es que estas ‘limpiezas’ se usan a menudo para presionar a la gente a que se vaya a otra parte, pero no tienen adónde ir, y para destruir su propiedad”, dijo Benjamin Waxman, abogado de la American Civil Liberties Union-FL Greater Miami Chapter. “Eso es simplemente incorrecto e innecesario y es un vehículo para acosar y criminalizar a la gente por no tener hogar. La Constitución prohíbe al gobierno confiscar la propiedad de la gente y tomarla y destruirla”.

Cuando recientemente las temperaturas bajaron en Miami, numerosos indigentes se guarecieron en autos ajenos para poder sobrevivir. Han comenzado las protestas de los pobres contra la ordenanza municipal que los multaría por afear la ciudad y rechazar ser relocalizados dentro y fuera de la urbe. También acusan a las autoridades por las masivas redadas a las que han sido sometidas las personas sin hogar desde hace varios meses. “Llegan de madrugada, destruyen lo poco que tenemos, con el empleo de la fuerza y nos llevan”, lamentó una mujer indigente. Una propuesta del antiguo comisionado de Miami, Joe Carollo fue votada a favor, para relocalizar a los postergados. Mientras. son más frecuentes las protestas frente a la alcaldía de Miami, por los mendigos que rechazan los anunciados campamentos para indigentes en Virginia Key.

Algunas organizaciones no gubernamentales en defensa de los derechos de los ciudadanos se han manifestado en contra de esa segregación de ciudadanos considerados de tercera por la municipalidad. Opinan que esos campamentos serán focos de violencia, drogas y todo tipo de ilícitos.

No solo son entidades locales, las que han protestado por la ligereza de los proyectos municipales para trasladar a sus indigentes. El Director del Homeless Trust el 13 de enero de 2023, criticó al gobierno federal por no ocuparse de los indigentes en Miami, esta es una institución dedicada a la atención de los ciudadanos en situación de calle.

Según cifras que varían, siempre para más, se estima que en febrero de 2023, la llamada capital del sol, cuenta con 1, 525 indigentes, diseminados por toda la urbe, incluso en lugares que “afean” el entorno, para ello Art Noriega, funcionario municipal exige que se establezca un campamento en el extremo norte de la mencionada isla de Virginia Key, junto a una planta de tratamiento de aguas residuales y un sendero para bicicletas.

La reacción, no se hizo esperar: “Al lado de la planta de tratamiento de aguas residuales, puede oler muy mal allí, particularmente cuando hay viento”, escribió el grupo ciclista Miami Bike Scene, que utiliza la ruta de senderismo que pasa por el lugar con frecuencia. El grupo también argumentó que el sitio no estaría en un área aislada, como ha sostenido la ciudad porque la ubicación es el estacionamiento de una ruta de senderismo y bicicletas con mucho tráfico utilizada por los residentes y turistas de la ciudad.

Como nada se puede dejar a la casualidad en política, estas ideas segregacionistas, no parecen ser solo de Francis Suárez o el de su mentor Ron De Santis, gobernador de Florida y aspirante a la Casa Blanca.

Los detalles del plan se publicaron justo cuando el ex presidente de Estados Unidos Donald Trump sugirió un concepto similar para todo el país durante su primer discurso en Washington DC. Su eslogan de campaña del barnizado de “Make America Great Again”, que se traduce como “Haz America grande otra vez”, abreviado como “MAGA”, copiada de la original de Ronald Reagan, en 1980, que rezaba: “Lets Make America Great Again, aupando el nacionalismo estadounidense. No ha sido patrimonio de los republicanos solamente, el demócrata William Clinton la insertó en sus discursos de campaña electoral en 1992.

Pareciera que para lograr el objetivo de ese peligroso eslogan, es necesario purificar a la sociedad estadounidense, librándola de los mendigos, que el mismo sistema genera con profusión.

El díscolo Trump expresó que el Gobierno debería “eliminar” a miles de estadounidenses sin hogar y ponerlos en tiendas de campaña en “grandes parcelas de tierra barata en las afueras de las ciudades”. La propuesta de Miami detalla un plan para establecer hasta nueve carpas grandes, y un estacionamiento en el antihigiénico y lúgubre extremo norte de Virginia Key.

Los medios locales fustigaron la idea, algunos con duros editoriales como el del Miami Herald: “Entendemos que Miami tiene un problema difícil, compartido por muchas otras ciudades. Los residentes deben tener la libertad de caminar por las calles sin tener que pasar por encima de los desechos humanos o de las personas para entrar a las tiendas. Pero empacar a las personas sin hogar y ponerlas en una isla para que no tengamos que mirarlas y, no se equivoquen, ese es el objetivo subyacente aquí, no es la respuesta”.

Así es una de las manchas de ciudad considerada por algunos como la “Capital de Hispanoamérica”, donde sus indigentes estorban.

(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: Cubainformación.

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