Internacionales

Los orígenes turbios del Inter de Miami (II)

Por José Luis Méndez Méndez * / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano

Siguiendo la ruta del dinero, en el tronco argentino de los orígenes turbios del Inter de Miami, historia que puede interesar a su asalariado del momento: Lionel Messi, encontramos, que la alianza, acordada entre Hafez al Assad Menem y organizada por su primo Monzer al Kassar, a su vez protegido del teniente coronel estadounidense Oliver North, artífice del negocio de la guerra en Centroamérica, que derivó posteriormente en el Escándalo Irán-Contras, escenario donde actuaron en colaboración con la CIA, represores argentinos y terroristas de origen cubano financiados por la Fundación de Jorge Más Canosa, se reflejó en el casamiento de Ibrahim al Ibrahim y Amira Yoma, secretaria privada y amante del segundo y de Al Kassar, tuvo como pieza maestra la amistad entre un emigrado cubano salido de la Isla por el éxodo del Mariel en 1980, convicto en Miami por tráfico de cocaína y reciclado por la CIA y Juan Carlos Rousselot, tres veces electo Intendente del Partido de Morón en el oeste del Gran Buenos Aires, destituido en dos ocasiones por acusaciones de corrupción, como Mario Anello y el hijo del presidente Menem, mientras las cuentas de la organización eran controladas por el cubano-panameño Ramón Puentes Patiño, quien había sido tesorero de la organización anticastrista Alpha 66 en tiempos de la frustrada invasión de Playa Girón en 1961 y dos décadas como agente de la CIA, supervisó el lavado a gran escala de narco dólares, hasta que el entonces presidente, George H.W. Bush, el mismo que como director de esa agencia de espionaje, había reclutado a Manuel Antonio Noriega, jefe de las Fuerzas de Defensa de Panamá, decidió amordazar al granujiento general para evitar que describiera aquellos vínculos y hacerse cargo directamente, a través del pelele Guillermo Endara Galimany, impuesto como presidente panameño tras la sangrienta invasión estadounidense de diciembre de 1989 y quien tomó posición de su cargo en una base militar de Estados Unidos del Canal de Panamá, fláccido condón protegido por las tropas invasoras del poder, de modo de intensificar el lavado de dinero negro hasta el paroxismo.

Esta historia sórdida tiene umbrales, que el exigente lector, podrá adentrarse en una de las cavernas de esa inmensa cueva de fulleros y malandrines, que es la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, concebida durante la administración republicana de Ronald Reagan en julio de 1981, para ser regentada por el truhan mayor el mencionado Mas Canosa, quien haría palidecer al mítico Alí Baba. Resulta imposible en apenas algunas cuartillas mostrar todo lo descubierto, sobre el clan Mas, que ahora captó al legendario Messi.

Esta organización contrarrevolucionaria concebida como simbiosis del terrorismo batistiano desde su concepción y génesis. Integrada en su origen por terroristas por sentimiento y práctica, magnicidas por aspiración y con raíces que la vinculan a la última dictadura cubana de Fulgencio Batista y Zaldivar, que desgobernó y enlutó a la Isla entre 1952 y 1958.

El padre del referido Mas Canosa, capo de los capos y original figura fundacional, fue un oficial veterinario del ejército del dictador cubano. Ya adulto este agente de la CIA, con un genético trastorno de personalidad que lo hacía pensar que estaba predestinado a ser presidente de Cuba, con inspiración mesiánica, tuvo una vertical militancia terrorista, como miembro de la derrotada Brigada 2506; de las Unidades Cubanas del Ejército Norteamericano en Fort Benning; de la CIA; también de la pantalla de esa agencia, que fue la Representación Cubana en el Exilio, RECE y en donde quiera que estuvo, abrazó el terrorismo como método para derrocar a la Revolución, pero también para beneficiarse de ese negocio muy lucrativo.

Financió y respaldó por más de cuatro décadas planes e intenciones de terroristas anticubanos, pagó la fuga de algunos de ellos, criminales confesos de actos de terror como a Luis Posada Carriles, su amigo y leal colaborador de siempre. Asesino a sueldo contratado en muchas ocasiones para gestar y ejecutar intentos magnicidas. Desde su elevada posición dentro de los cuerpos represivos venezolanos, donde lo instaló la CIA, Posada participó en la Operación Cóndor, numerosos refugiados en Venezuela, fueron entregados a los fascistas argentinos, que después fueron asesinados y desaparecidos. Tuvo siempre obsesión por lograr la eliminación física del líder histórico de la Revolución cubana, invirtió grandes sumas para intentar lograr este propósito.

La ruta del dinero de la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, nos lleva a las vías fraudulentas utilizadas para el financiamiento de los actos terroristas contra Cuba. Una mirada a un pequeño segmento de sus turbios negocios, en un estrecho periodo comprendido entre la última década del pasado siglo y los primeros años del presente y específicamente a través de las empresas de telecomunicaciones de varios países, que demuestran en toda su crudeza el accionar delictivo de este emporio de criminales transnacionales y terroristas, propietarios del club, que ha abrazado el astro del futbol.

Ahora, se pone al desnudo una extensa y densa madeja de confabulaciones, engaños, tráfico de influencias, extorsiones, chantajes y toda una larga lista de delitos investigados en varias capitales. La saga es extensa, lleva hacia el Sur desde Managua, del corrupto Arnaldo Alemán al Buenos Aires del primer mundista de Carlos Saúl Menen, pasando por Caracas, y enrumba al Norte hasta la Madrid del caballerito José María Aznar y otros puntos geográficos intermedios utilizados para sus protervos manejos y hacer densa e indescifrable el cadejo criminal.

La abundante información disponible se extiende por países, aunque hay procesos que se inician en un sitio y que al mismo tiempo tiene conexiones en otros, aparecen mezclados, exponen los vericuetos alcanzados por estos maestros del delito y del engaño.

Las investigaciones revelan nombres, cifras, datos de víctimas de actos de terror empleados para sellar bocas, comprar sentencias y toda una densa red de callejuelas, que llevan y traen desde y hacia Miami, como el centro de todo lo turbio. Queda al desnudo el carácter mafioso de la Fundación.

La mayoría de los Directivos de la FNCA, tienen una raíz común, la Agencia Central de Inteligencia, que los utilizó en el pasado y los utiliza en el presente para diversas misiones. Tal es el caso de Roberto Weil del Río, prominente cabeza del llamado Grupo Weil, con sede en Venezuela, quien se dedicó al servicio de la citada Agencia a abordar delegaciones comerciales cubanas con el propósito de obtener información, reclutar o hacer desertar a sus miembros en varios países.

El escurridizo Weil, asistió como parte de los empresarios venezolanos presentes en la llamada Cumbre de las Américas, realiza en la ciudad de Miami en 1994, allí cabildeó para facilitar que banqueros estadounidenses de origen cubano de la Florida adquirieran, con mañas, bancos venezolanos intervenidos por el estado nacional durante la crisis financiera de ese año.

Realizó la compra y recompra ficticia, con fines de lucro y para lograr la evasión fiscal de las transacciones de mercancías, que le proporcionó ganancias por un monto de 20 millones de dólares. Weil por órdenes de Mas Canosa, hizo gestiones para adquirir empresas de telecomunicaciones para el consorcio Mas Tec, propiedad de su carnal y cuyos dividendos se sumaron a los millones de dólares declarados por los dueños del equipo Inter de Miami.

Este intento devino en escándalo en Venezuela, en noviembre de 1995, donde se creó una Comisión investigadora a propuesta del Diputado Luis Manuel Esculpi, quien denunció los ilícitos y las pretensiones del Grupo Weil, de adquirir empresas de telecomunicaciones nacionales para Mas. Tec Tenologies Inc., ubicada entonces en el 8600 N.W. 35th St. Miami. Florida 33166 y él convertirse en su representante en el país, como parte del expansionismo que se proyectaba hacia América Latina en esos años. Estos planes fueron denunciados y aparecieron con profusión en la prensa local venezolana, como es el extenso artículo aparecido en el diario El Mundo, el jueves 16 de noviembre de 1995, página 6, Caracas, Venezuela.

El patrimonio que exhiben los hermanos herederos, dueños de parte del Inter de Miami, que antes de llegar Messi a su escuadra, ocupa el décimo quinto puesto en el escalafón de la liga, no es resultado de exitosos manejos empresariales, son derivados de sucesivos fraudes, quiebras dolosas, ventas engañosas y otros ilícitos. Es una historia que tiene comienzo, pero no fin, no perece en el tiempo. Continuará

(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

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