Internacionales

Muerte en Gaza ¿Quiénes son los verdaderos responsables?

Por Raúl Antonio Capote* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

En junio del 2017 decenas de civiles sirios murieron en la ciudad de Al-Raqa a causa de los bombardeos con fósforo blanco realizados por la coalición liderada por Estados Unidos. Habitantes de la ciudad publicaron imágenes en las que se ve el cielo de esa localidad iluminado por una lluvia de artefactos centelleantes.

El 8 de septiembre del 2018, dos aviones F-15 de la aviación estadounidense realizaron ataques contra el asentamiento de Hajin, en la provincia siria de Deir ez Zor. En la agresión utilizaron bombas de fósforo blanco, prohibido por las convenciones internacionales.

El uso de napalm y de agentes similares contra civiles y contra fuerzas militares en la cercanía de civiles, fue prohibido por las Naciones Unidas en 1980. Una característica de este tipo de armas es que hieren y matan indiscriminadamente, y tienen un área de efecto amplia.

El uso de violencia indiscriminada contra civiles y niños por las fuerzas militares de EE.UU. y sus aliados no es una práctica novedosa, por desgracia abundan los ejemplos.

Debemos dar un salto al pasado siglo y recordar cómo, a las 21:51 horas del 13 de febrero de 1945 sonó la alarma antiaérea en Dresde, Alemania; solo en la primera oleada se lanzaron 525 toneladas de bombas explosivas y 350 toneladas de bombas incendiarias.

Unas horas después del primer bombardeo, a la 1:05 de la mañana, las alarmas antiaéreas sonaron de nuevo. 529 Lancaster británicos lanzaron 650 000 bombas incendiarias sobre la ciudad. Se sabe que la gran cantidad de incendios provocó una terrible tormenta de fuego.

Hiroshima y Nagasaki, ciudades japonesas sin valor militar alguno, fueron quemadas literalmente por armas nucleares, en un acto criminal innecesario, que nada puede justificar.

En las noches del 9 y el 10 de marzo de 1945, se llevó a cabo la denominada «Operación Meetinghouse», 334 bombarderos B-29 sobrevolaron Tokio dejando caer 1 665 toneladas de bombas. Esa noche murieron más personas que en los bombardeos nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki.

El bombardeo de Tokio está considerado el más letal de la historia. En algunos puntos de la ciudad la temperatura alcanzó los 1 800 grados.

Un 24 de marzo de 1965 aviones «skyriders», protegidos por caza-bombarderos a reacción de la Fuerza Aérea norteamericana, lanzaron un ataque con bombas de fósforo blanco contra poblaciones indefensas de Vietnam del Norte, que quedaron convertidas en un verdadero infierno.

Es difícil olvidar aquel 8 de junio de 1972, cuando el ejército de EE.UU. bombardeó la población vietnamita de Trang Bang con napalm, muchas personas tuvieron que huir aterrorizadas y una imagen dantesca de ese día se convirtió en todo un ícono de la guerra: la pequeña niña Kim Phuc, «la niña del napalm», quitándose los restos de su ropa en llamas.

Las armas con fósforo blanco provocan terribles quemaduras, el fósforo arde en contacto con el oxígeno, agua y material orgánico, e incineran el tejido humano hasta dejar el hueso limpio sin destruir la ropa.

Este tipo de armas fue utilizado indiscriminadamente contra la ciudad iraquí de Faluya, una ciudad de 350 000 habitantes en el centro de Irak.

Las bombas Mark-77, utilizadas en Faluya, evolucionaron a partir de las bombas de napalm usadas en Vietnam y Corea, estas contienen combustible para avión jet, queroseno y poliestireno; al igual que el napalm, este agente forma una gelatina que se pega a las estructuras y a los cuerpos de las víctimas.

El fósforo blanco se utilizó en la masacre israelí en Gaza a finales del 2008, como parte de la operación conocida como Plomo Fundido y de nuevo está siendo utilizada en estos momentos contra la martirizada ciudad Palestina.

Estados Unidos envió armas con fósforo blanco desde su planta de Arkansas a Israel para su empleo en la invasión de Gaza.

La agresión norteamericana a Panamá dejó como resultado oficial 500 fallecidos, pero organizaciones de derechos humanos señalan que fueron casi 3 000 víctimas civiles y hubo incontables denuncias de sobrevivientes a la invasión, que señalan el uso de napalm y fósforo blanco por parte de los invasores.

Durante la invasión mercenaria a Playa Girón, en abril de 1961, la aviación mercenaria utilizó napalm contra los milicianos que defendían nuestra tierra.

Cabría entonces preguntarse: ¿quiénes, fabrican, venden y usan en realidad las armas prohibidas? ¿quiénes están detrás de las masacres ocurridas en Palestina? ¿quién debería responder además por los miles de muertos, heridos y mutilados, por los huérfanos, las viudas?

La humanidad debe poner fin al doble rasero en las relaciones internacionales; los pretendidos sheriffs del mundo actúan con impunidad, es hora de actuar de conjunto para evitar el crimen y proteger el futuro de la especie humana sobre la tierra.

(*) Escritor, profesor, investigador y periodista cubano. Es autor de “Juego de Iluminaciones”, “El caballero ilustrado”, “El adversario”, “Enemigo” y “La guerra que se nos hace”.

Foto de portada: CNN.

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