Israel y archivos Epstein presionaron a Trump
Por Hedelberto López Blanch* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.
El enorme involucramiento del presidente Donald Trump dentro de los archivos del depredador sexual Jeffrey Epstein, lo llevaron a aceptar las presiones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu para que lo acompañara en la violenta agresión contra Irán lo que constituye una flagrante violación del Derecho Internacional y un enorme peligro para la paz mundial.
Dos semanas antes de los ataques del 28 de febrero contra Irán, el 10 de febrero, Netanyahu llegó a Washington (por cuarta vez en un corto período) para reunirse con Trump y según varios medios de prensa, obligarlo a lanzar la guerra contra Teherán, o de lo contrario haría público documentos que demostraban sus acciones de abuso sexual junto con su examigo Epstein.
Pese a las conversaciones de paz que mantenían Teherán y Washington, con la mediación de Omán, y que según informaciones oficiales iban por buen camino, a Trump no le quedó más remedio que aceptar las presiones de Netanyahu.
El diario The New York Times (NYT) afirmó recientemente que el primer ministro de Israel, desempeñó un papel clave en orientar a Trump hacia la decisión de atacar Irán, presionándolo personalmente durante meses.
Basándose en los testimonios de personas con conocimiento directo de las deliberaciones, incluyendo funcionarios estadounidenses e israelíes, diplomáticos, legisladores y figuras de inteligencia, el NYT agrega que «cuando el primer ministro israelí entró en el Despacho Oval el pasado 11 de febrero, su objetivo era claro: mantener a Trump comprometido con la acción militar».
Ambos personajes discutieron durante tres horas las posibles fechas para un ataque y las supuestas escasas perspectivas de una resolución diplomática, informó el diario.
Netanyahu había planteado por primera vez la posibilidad de una ofensiva contra Irán durante una visita a la mansión de Trump en Mar-a-Lago en diciembre.
Para el NYT el vasto conjunto de documentos publicados por el Departamento de Justicia a partir de sus investigaciones sobre el delincuente sexual Jeffrey Epstein no incluyó algunos materiales claves relacionados con una mujer que acusó al convicto y pedófilo presidente Donald Trump.
Las afirmaciones de que Epstein podría haber estado empleado por un servicio de seguridad extranjero han ido ganando fuerza en Estados Unidos debido a investigaciones del- periodista Tucker Carlson y de otros miembros de los medios de comunicación.
Un informe del FBI de la oficina de Los Ángeles, redactado en octubre de 2020, y que aparece en los archivos del depredador sexual, afirma que la fuente de ese organismo estaba «convencida de que Epstein era un agente captado por los servicios de inteligencia israelí, el Mossad».
Entre los más de tres millones de documentos publicados aparecen memorandos del FBI en los que se resumen las entrevistas realizadas por la agencia en relación con las denuncias presentadas en 2019 por una mujer que, tras la detención de Epstein, declaró haber sido agredida sexualmente tanto por Trump como por el financista, décadas antes, cuando era menor de edad.
En investigaciones posteriores, funcionarios federales escribieron un memorando en 2025 donde indican que la mujer había dicho que Epstein la presentó a Trump, y afirmó que éste la agredió en un encuentro violento y escabroso. Los documentos señalan que el presunto incidente habría ocurrido a mediados de la década de 1980, cuando ella tenía entre 13 y 15 años.
Robert García, representante por California y principal demócrata del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, dijo que cuando revisó las versiones sin censura de los archivos de Epstein en el Departamento de Justicia, también faltaban resúmenes de entrevistas relacionadas con la denuncia de la mujer.
En otro articulo del NYT, los periodistas Steve Eder Michael y David Enrich afirman que «los archivos están salpicados de referencias a Trump, quien había sido amigo íntimo de Epstein hasta principios de la década del 2000.
Por presiones de legisladores demócratas y republicanos, el Departamento de Justicia, bajo la dirección de Pamela Bondi, designada por Trump, se vio obligado a publicar durante varias horas un fragmento del expediente que contenía testimonios sobre la participación personal de Trump en estas orgías pedófilas y la intimidación a las víctimas por parte de su equipo de seguridad.
Aunque los documentos relativos al presidente fueron eliminados al cabo de un par de horas, los tres millones de archivos restantes permanecieron en línea y fueron rescatados por varios medios de prensa con la utilización de una herramienta de búsqueda patentada.
De esa forma salieron a la luz que al mandatario se le nombra en una serie de asuntos inquietantes que involucran a menores de edad, entre ellos, el de haber supuestamente obligado a una niña de entre 13 y 14 años a practicarle sexo oral. Además, se insinúa que Trump habría organizado fiestas al estilo «Calendar Girls» (Chicas de Calendario) en su mansión Mar-a-Lago, donde Epstein le habría proporcionado muchachas para subastarlas.
A Netanyahu, que según todos los analistas tiene en su poder muchos de esos documentos, le resultó fácil obtener el apoyo de Trump para lanzar la guerra contra Irán que comenzó el 28 de febrero pero no se sabe cuando acabará pues la nación persa cuenta con suficiente fuerza para enfrentarla.
Lo cierto es que el narcisista, convicto y pedófilo presidente estadounidense, que también tiene ambiciones de convertirse en «rey del mundo», se ha lanzado en una peligrosísima aventura en la que llegaron a asesinar al líder supremo chiíta, Gran Ayatolá, Ali Kamenei.
Se estima que los chiítas suman alrededor de 170 millones de fieles, fundamentalmente en Irán, Irak, Bahrein, Yemen, (también importantes comunidades en India, Kuwait, Líbano, Pakistán, Qatar, Siria, Turkiye, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos) y el traicionero ataque israelí-estadounidense podría incendiar todo Medio Oriente con consecuencias catastróficas para el mundo y en especial para la dictadura actual que gobierna Estados Unidos.
Aunque Trump trate de desviar la atención de los medios de comunicación hacia sus nuevas guerras, los documentos de Epstein lo continuarán persiguiendo.
(*) Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de “La Emigración cubana en Estados Unidos”, “Historias Secretas de Médicos Cubanos en África” y “Miami, dinero sucio”, entre otros.
Foto de portada: CNN

