Internacionales

Solidaridad con las prisioneras palestinas en cárcel israelí de Damoun

Las iglesias afiliadas a la asociación «Amigos del Camino» de América del Norte (FOSNA) enviaron más de mil postales dirigidas nominalmente a cada una de las prisioneras palestinas recluidas en el centro de detención israelí de Damoun.

En sus misivas denuncian las violaciones sistemáticas que padecen estas mujeres: torturas continuadas, privación de las condiciones mínimas de vida y una situación de degradación humana que contraviene el derecho internacional y puede ser calificada de crímenes contra la humanidad.

La iniciativa se enmarcó en una campaña de solidaridad que arrancó hace unas semanas impulsada por iglesias comprometidas con la causa palestina en quince estados estadounidenses.

Además, la acción continuó y amplió una movilización previa de solidaridad que exigió la liberación de todas las prisioneras palestinas, inundó los correos electrónicos de peticiones y llamamientos, y tuvo como destinatarias a las figuras políticas, diplomáticas y militares con responsabilidad directa en la materia.

Más de ochenta prisioneras, entre ellas menores

La campaña tuvo por objetivo atraer con carácter urgente la atención de la comunidad internacional sobre la situación de las prisioneras palestinas recluidas en la prisión de Damoun, cuyo número supera las ochenta, entre ellas niñas.

Algunas permanecen en situación de detención preventiva; otras están sometidas a la denominada prisión administrativa, un recurso que no requiere cargos ni juicio justo, y cuyo plazo se renueva el último día de su vigencia a discreción del oficial de la zona. Un número menor de reclusas cumple condena firme.

Violaciones sistemáticas documentadas

Los organizadores señalaron los abusos reiterados que afectan a las prisioneras y destacaron la escalada de la represión nocturna y las palizas, las agresiones sexuales, el uso de perros contra las reclusas, el empleo de gases lacrimógenos, los registros en desnudo, la escasez de alimentos.

A ello se suman las vulneraciones religiosas —que incluyeron la retirada forzosa del velo y la prohibición de usar ropa de oración—, la tortura psicológica, el encadenamiento, la privación de artículos de higiene, la deficiencia en la atención médica y el aislamiento.

Los promotores de la campaña reclamaron que se permita a la Cruz Roja Internacional y a los organismos de supervisión independientes el acceso pleno e irrestricto a todos los centros de detención para visitar, documentar e investigar.

Asimismo, exigieron la abolición de la detención administrativa, el desmantelamiento del sistema de tribunales militares, el cese inmediato de la tortura, los abusos sexuales, la humillación, el abandono médico y la vulneración de los derechos religiosos, así como la exigencia de responsabilidades a los autores de estas violaciones conforme al derecho internacional.

Los organizadores hicieron un llamamiento a todas las personas de conciencia libre para que se sumaran a la campaña, ampliaran su alcance, visibilizaran las condiciones inhumanas en que se encuentran los presos y las prisioneras palestinas, y elevaran la voz de su lucha por la libertad.

Tomado de Al Mayadeen.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *