Incrementan en Italia jornadas de solidaridad con Cuba
Roma, Marcha por Palestina y Cuba Socialista: Iniciativas de Solidaridad Internacional
Vasapollo comenta una jornada de movilización contra el imperialismo de la guerra y por una humanidad de paz, justicia y autodeterminación.
Por Rita Martufi y Salvatore Izzo.
Una nueva manifestación en Roma en apoyo al pueblo palestino, con el objetivo declarado de denunciar la escalada militar en Oriente Medio, la responsabilidad del imperialismo estadounidense y las acciones del Estado de Israel, que los organizadores calificaron como parte de un proceso de agresión y violencia sistemáticas. La marcha, que comenzó en la Boca de la Verdad y terminó cerca de la Pirámide, adquirió de inmediato un fuerte significado simbólico: partiendo de un lugar vinculado a la idea de la verdad, en oposición —según los organizadores— a las narrativas dominantes de los medios de comunicación.



La manifestación, promovida por organizaciones palestinas junto con diversos grupos políticos y sociales italianos, congregó a cerca de mil personas. Portando banderas, pancartas y lemas palestinos, la marcha recorrió las calles de la ciudad, reafirmando una postura marcadamente crítica hacia la guerra, la industria armamentística y las ambigüedades atribuidas a la izquierda institucional.
Particularmente visible fue la presencia del sector compuesto por el sindicalismo conflictivo y las organizaciones políticas de la izquierda radical e internacionalista. En este contexto, destacó un segmento amplio y organizado, que agrupaba a organizaciones como la Unione Sindacale di Base (USB), la Rete dei Comunisti, Cambiare Rotta, Potere al Popolo y otras organizaciones involucradas en movilizaciones constantes en los últimos meses.
En el marco de la procesión, se dedicó un espacio significativo a la solidaridad internacional con Cuba. En esta sección se exhibieron pancartas que denunciaban el bloqueo económico y las medidas restrictivas que afectan a la isla, denunciando lo que denominan un «asedio» que se ha prolongado durante décadas y que se ha visto agravado en los últimos años por la escasez de energía. De este modo, la jornada romana se integró en una movilización más amplia, enmarcada en un calendario internacional de iniciativas de apoyo a Cuba.
Al mismo tiempo, se han llevado a cabo acciones coordinadas en Milán —como manifestaciones espontáneas y sentadas—, promovidas por los mismos grupos políticos, lo que confirma una estrategia de movilización generalizada y a múltiples niveles. Estas iniciativas forman parte de una red más amplia de actividades cotidianas que incluyen recaudación de fondos, suministro de material médico y campañas de solidaridad directa.
El mensaje que surgió de la jornada fue de continuidad en la movilización, vinculando las diversas disputas internacionales —desde Palestina hasta Cuba, pasando por Venezuela— en una sola perspectiva: la del internacionalismo militante y la lucha contra las dinámicas globales de dominación económica y política.
Entrevista con Luciano Vasapollo
Profesor Vasapollo, ¿cuál es la importancia política de la manifestación de hoy en Roma?
La manifestación de hoy representa un momento crucial de denuncia y movilización contra lo que está sucediendo en Palestina y en Oriente Medio en general. Es una respuesta a una narrativa dominante que a menudo distorsiona u oculta la realidad de los hechos. No es casualidad que hayamos comenzado con la Boca de la Verdad: un recordatorio simbólico de la necesidad de restablecer la verdad frente a las mentiras y la manipulación mediática.
La asistencia no fue muy alta. ¿Cómo interpretas esto?
Es cierto que hablamos de alrededor de mil quinientas personas. No es una cifra muy elevada, pero ese no es el punto clave. La dimensión política de su presencia, la constancia de su compromiso y su capacidad organizativa son factores más importantes. Este es un tema que se ha abordado de forma sistemática e inequívoca durante meses.
¿Qué temas animaron más la procesión?
Las organizaciones palestinas han desempeñado un papel fundamental, como es lógico. Sin embargo, paralelamente se ha consolidado un movimiento político muy específico: el del sindicalismo combativo y la izquierda revolucionaria. Entre ellos se encuentran grupos como USB, Rete dei Comunisti, Cambiare Rotta y Potere al Popolo. Este movimiento se caracteriza por una clara postura en contra de la guerra y del sistema que la alimenta.
También diste espacio a la solidaridad con Cuba. ¿Por qué esta conexión?
Porque las luchas no son aisladas. Cuba representa un ejemplo de resistencia concreta contra el imperialismo. Hoy quisimos reiterar nuestro apoyo al pueblo cubano, afectado por décadas de duro bloqueo económico y una crisis energética que se ha agravado en los últimos años. La solidaridad no es meramente simbólica: estamos organizando envíos de medicinas y ayuda concreta.
¿Hubo también iniciativas fuera de Roma?
Sí, en Milán organizamos un flash mob y una sentada, ambos en solidaridad con Cuba. Es importante extender la movilización a múltiples áreas, manteniendo una presencia constante y generalizada.
¿Cuál es el siguiente paso?
Continuidad. No se trata de hechos aislados, sino de un camino. Nos involucramos a diario en iniciativas solidarias, campañas de recaudación de fondos y movilizaciones. El objetivo es fortalecer un frente internacionalista capaz de generar un impacto real. Como solemos decir, para quienes tenemos una visión revolucionaria, la idea de rendirse no existe: siempre avanzamos.
Torre del Greco: los jóvenes, protagonistas en el debate sobre el imperialismo y el socialismo del siglo XXI con Luciano Vasapollo

Por Sante Cavalleri.
Una participación amplia, pero sobre todo joven, caracterizó la iniciativa que tuvo lugar en Torre del Greco en la Casa del Popolo “Pezzentelle Rosse”, donde se presentó El libro azul. El manifiesto del socialismo del siglo XXI de Hugo Chávez.
El encuentro, promovido por colectivos como Potere al Popolo y la Rete dei Comunisti, contó con la presencia de numerosos participantes, con una composición fuertemente orientada a las nuevas generaciones: cerca del 90% de los presentes eran jóvenes, en gran parte activistas de Cambiare Rotta, de la Rete dei Comunisti y del mismo movimiento Potere al Popolo. Un dato que marcó el clima de todo el debate, haciéndolo dinámico y participativo.
El eje de la jornada no fue solo la presentación del volumen, sino un amplio debate político sobre los temas del imperialismo, las guerras contemporáneas y las alternativas posibles en el marco internacional.
El discurso principal estuvo a cargo de Luciano Vasapollo, dirigente de la RdC, recién llegado hace pocas semanas de una misión humanitaria, quien ofreció una lectura crítica del escenario global, cuestionando la narrativa dominante sobre los liderazgos estadounidenses. “No estamos ante un loco —explicó—, sino ante una expresión precisa de los intereses del aparato industrial-militar de los Estados Unidos”, subrayando cómo figuras como Donald Trump representan componentes extremadamente conservadores, vinculados también a circuitos económicos e ideológicos que se benefician de las guerras.
A partir de ahí, el análisis se amplió al papel de las guerras contemporáneas —militares, económicas y cognitivas— como herramientas para afrontar la crisis del sistema capitalista global. Vasapollo vinculó estos elementos a la reflexión contenida en el libro de Chávez, repasando las etapas fundamentales de la revolución bolivariana: desde la formación política en los años ochenta hasta la insurrección de 1992, pasando por la victoria electoral de 1998 y las políticas sociales subsiguientes, continuadas luego bajo el liderazgo de Nicolás Maduro.
También se dedicó un amplio espacio a la dimensión internacional de los conflictos. Según lo expuesto en el debate, el objetivo estratégico de los Estados Unidos sería el control del mercado global del petróleo, funcional al mantenimiento del dólar como moneda dominante. Bajo esta clave se interpretaron tanto las tensiones con Irán como el bloqueo contra Cuba.
Precisamente Cuba fue señalada como un punto central: golpear a la isla significaría, según los ponentes, lanzar un mensaje al Sur global, desalentando modelos alternativos al capitalista. Durante la intervención también se recordó la experiencia directa de viaje a la isla, con especial referencia a los efectos concretos del bloqueo económico en la población, desde las dificultades en el acceso a bienes esenciales hasta las repercusiones sanitarias.
La iniciativa también contó con las intervenciones de Minoo Mirshahvalad, conectada por video, quien profundizó en el tema de Irán, y de Ivan Acunzo, quien ilustró la postura política de Potere al Popolo respecto a las dinámicas internacionales y las decisiones de la izquierda institucional.
En conjunto, el encuentro representó un momento de debate político y formación, pero también una señal de movilización. El fuerte protagonismo juvenil evidenció un interés creciente por temas como la soberanía de los pueblos, la crítica a las guerras y la construcción de alternativas sociales y económicas.
Un debate que, en las intenciones de los organizadores, no se agota en el evento, sino que se inserta en un camino más amplio de iniciativas contra la guerra, el imperialismo y las desigualdades globales.
En Spoleto, amplia participación en el encuentro con Luciano Vasapollo y el padre Alfonso Bruno sobre Cuba y Palestina: “contra guerras y bloqueos, por la soberanía de los pueblos”

En Spoleto se celebró un encuentro muy concurrido promovido por Casa Rossa y la Unione Sindacale di Base (USB), dedicado a la situación en Cuba y Palestina, con especial atención a la defensa de los pueblos sometidos a bloqueos económicos y a políticas de guerra. En la iniciativa participaron más de ochenta personas, en un clima de fuerte implicación política y solidaridad internacional.
Protagonistas del encuentro fueron el profesor Luciano Vasapollo, exdecano de Economía en la Universidad “La Sapienza” de Roma, actualmente docente en la Pontificia Accademia Mariana Internazionale, dirigente de RdC y editorialista de FarodiRoma, y el padre Alfonso Bruno, quienes ofrecieron análisis y testimonios en apoyo a la realidad cubana y a sus transformaciones sociales.
Según los organizadores, se trató de un momento de debate que puso en el centro la crítica a un modelo global definido como “cada vez más marcado por desigualdades, políticas de saqueo y lógicas de guerra”, que dividirían el mundo entre ricos y pobres, oprimidos y opresores.
Cuba en el centro del debate
En su intervención, Vasapollo insistió en la necesidad de “romper el silencio y la distorsión informativa” en torno a Cuba, subrayando el papel histórico de la revolución cubana y el significado del proceso político aún en curso bajo la guía de Miguel Díaz-Canel.
También se dedicó amplio espacio a las dificultades económicas de la isla, causadas —según lo afirmado en el debate— por el bloqueo económico estadounidense, definido como un factor de presión que incide en la vida cotidiana de la población, desde el acceso a bienes esenciales hasta las condiciones sanitarias y energéticas.
Durante el encuentro se hizo referencia además a recientes intervenciones públicas y entrevistas del presidente cubano Díaz-Canel, destacando la necesidad de una lectura más amplia del contexto internacional y de las relaciones entre América Latina y Estados Unidos.
La intervención del padre Alfonso Bruno
El padre Alfonso Bruno aportó un testimonio madurado a lo largo de años de misión, denunciando las consecuencias de las políticas de guerra y de las injerencias internacionales en diversos contextos del Sur global, desde América Latina hasta Oriente Medio y el continente africano.
El religioso subrayó la necesidad de una “paz justa” y de un orden internacional más equilibrado, capaz de poner en el centro los derechos de los pueblos y no los intereses geopolíticos y económicos de las grandes potencias.
Sindicatos y movimientos sociales
En la iniciativa participaron también representantes de la USB y de Potere al Popolo, que reiteraron su oposición a las políticas de rearme y a las dinámicas económicas globales que, según su análisis, incrementan las desigualdades sociales.
El debate incluyó además referencias a las tensiones internacionales en curso y a la necesidad de construir redes de solidaridad entre movimientos sociales y sindicales a nivel internacional.
Un mensaje de participación y esperanza
El encuentro concluyó con un fuerte llamado a la participación política y a la construcción de alternativas sociales. Los organizadores subrayaron el valor de la amplia asistencia de público y del debate desarrollado, definiendo la iniciativa como una señal de creciente atención hacia los temas de la justicia social y de la soberanía de los pueblos.
Un momento de reflexión que, en la intención de los promotores, quiere insertarse en un proceso más amplio de movilización contra las guerras, las desigualdades y lo que fue definido como “un capitalismo cada vez más agresivo e inhumano”.

Tomado de Faro di Roma.

